lunes, 24 de abril de 2017

Obediencia o sacrificios: el dilema de muchos católicos tradicionalistas

¿Obediencia o sacrificios?
El dilema de muchos católicos "tradicionalistas"

Hace dos semanas, mientras estaba avanzando en la lectura de la Biblia, me topé con un pasaje que, desde niño me impresionó:

1Sam 15:22  Pero Samuel repuso: “¿No quiere mejor Yahvé la obediencia a sus mandatos que no los holocaustos y las víctimas? Mejor es la obediencia que las víctimas. Y mejor escuchar que ofrecer el sebo de los carneros.

Todavía recuerdo el efecto que me produjo a los doce años: Dios prefiere mil veces que obedezcamos los mandamientos antes que asistamos a Misa. O mejor dicho ¿De qué vale ir a Misa todos los domingos si violo los mandamientos? ¿De qué me sirve dar limosna, servir como acólito o lo que fuera, si en realidad estoy desobedeciendo a Dios?
Claro que cuando leí este pasaje, yo era un mozalbete que militaba entusiasmado en las filas de la Iglesia Conciliar, y también recuerdo que estaba preparándome para recibir la “confirmación” en el Novus Ordo. Curiosamente, como modernista (ignorante, recuerden que yo tenía doce años) sabía de la existencia de los mandamientos, de las leyes del Señor, y que esas leyes estaban por encima de todo el sistema de sacrificios que Dios había instaurado y dado a Moisés para el pueblo de Israel. Pero, como reza el dicho: “texto sin contexto es un pretexto”. Vayamos al pasaje completo de Samuel. ¿De qué se habla? Saúl es el rey de Israel, fue elegido por Dios mismo para conducir al pueblo. Saúl era “pequeño” entre los “pequeños”, es decir, su familia era de las menos importantes de la tribu más pequeña, pero Dios lo hizo grande y él fue grande, mientras anduvo en los caminos del Señor.

Veamos el texto completo:

1Sa 15:9  Pero Saúl y el pueblo dejaron con vida a Agag y las mejores ovejas y los mejores bueyes, los más gordos y cebados, y los corderos, no dándolos al anatema, y destruyendo solamente lo malo y sin valor.
1Sa 15:10  Yahvé dirigió a Samuel su palabra, diciendo:
1Sa 15:11  “Estoy arrepentido de haber hecho rey a Saúl, pues se aparta de mí y no hace lo que digo.” Samuel se entristeció y estuvo clamando a Yahvé toda la noche;"
1Sa 15:12  y levantándose de mañana para ir al encuentro de Saúl, supo que había ido al Carmelo, donde se había alzado un monumento, y de vuelta, pasando más allá, había bajado a Gálgala.
1Sa 15:13  Dirigióse, pues, a donde estaba Saúl, y le dijo Saúl: “Bendito seas de Yahvé. He cumplido la orden de Yahvé.”
1Sa 15:14  Samuel le contestó: “¿Qué es entonces ese balar de ovejas que llega a mis oídos y ese mugir de bueyes que oigo?”
1Sa 15:15  Saúl respondió: “Los han traído de Amalee, pues el pueblo ha reservado las mejores ovejas y los mejores bueyes para los sacrificios de Yahvé, tu Dios; el resto ha sido dado al anatema.”

Detengámonos un minuto. En primer lugar llama la atención el sentimiento que expresa Dios al profeta Samuel: el arrepentimiento. ¡Qué dolor tan grande debió sentir Yavêh, el Señor, para decir semejantes palabras! Si vamos por ejemplo a Génesis 6: 6 encontramos que dice “Y se arrepintió [Yavêh] de haber hecho hombre en la tierra, y le doliéndose grandemente en su corazón”. Veamos que el autor va dejando algunas muestras del carácter que había desarrollado Saúl: se erigió monumentos, suponía que su juicio era más favorable y que él podía torcer la voluntad de Dios. Al igual que el hombre en el Paraíso, desobedeció y lleno de soberbia quiso ser igual a Dios. Dios ordenó que todo fuera destruído, pero el se guardó una parte bajo el pretexto de ofrecerlo en sacrificio. ¿No nos recuerda esto al pecado de Ananías y su esposa? Vayamos por un momento a Hechos 5: 1-4.

Hch 5:1  Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira, su mujer, vendió una posesión
Hch 5:2  y retuvo una parte del precio, siendo sabedora de ello también la mujer, y llevó el resto a depositarlo a los pies de los apóstoles.
Hch 5:3  Díjole Pedro: Ananías, ¿por qué se ha apoderado Satanás de tu corazón, moviéndote a engañar al Espíritu Santo, reteniendo una parte del precio del campo?
Hch 5:4  ¿Acaso sin venderlo no lo tenías para ti, y vendido no quedaba a tu disposición el precio? ¿Por qué has hecho tal cosa? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

¿A quién mintió Saúl cuando se encontró con el profeta Samuel? No a éste, sino a Dios. Sigamos ahora con el texto de Samuel:

1Sa 15:16  Samuel dijo entonces a Saúl: “Basta; voy a darte a conocer lo que Yahvé me ha dicho esta noche.” Saúl le dijo: “Habla.”
1Sa 15:17  Samuel dijo: “¿No es verdad que, hallándote tú pequeño a tus propios ojos, has venido a ser el jefe de las tribus de Israel y te ha ungido Yahvé rey sobre Israel?
1Sa 15:18  Yahvé te dio una misión, diciéndote: Ve y da al anatema a esos pecadores de Amalee y combátelos hasta exterminarlos.
1Sa 15:19  ¿Por qué no has obedecido al mandato de Yahvé y te has echado sobre el botín, haciendo mal a los ojos de Yahvé?”
1Sa 15:20  Saúl contestó a Samuel: “Yo he obedecido el mandato de Yahvé y he seguido el camino que me ordenó Yahvé: he destruido a los amalecitas y he traído a Agag, rey de Amalee.
1Sa 15:21  El pueblo ha tomado del botín esas ovejas y esos bueyes, como primicias de lo dado al anatema, para sacrificarlos a Yahvé, su Dios, en Gálgala.”

Veamos como miente Saúl: siendo increpado y puesto ante la evidencia, niega que él desobedeció, y culpa al pueblo y luego justifica esta acción diciendo que tenía como fin, algo noble: agradar a Dios. Veamos otros ejemplos en la Escritura de un comportamiento semejante:
El primero lo encontramos en Caín, quien dio el sacrificio que él quería y no el que Dios le había ordenado. Cuando vio que la ofrenda de Abel fue aceptada, se llenó de ira y lo mató.
El segundo lo encontramos en el relato del becerro de oro:

Éxo 32:4  Él [Aarón] los recibió [anillos y zarcillos de oro] de sus manos, hizo un molde, y en él un becerro fundido, y ellos dijeron: “Israel, ahí tienes a tu dios, el que te ha sacado de la tierra de Egipto.”
Éxo 32:5  Al ver eso Aarón, alzó un altar ante la imagen y clamó: “Mañana habrá fiesta en honor de Yahvé.”
Éxo 32:6  Al día siguiente, levantándose de mañana, ofrecieron holocaustos y sacrificios eucarísticos, y el pueblo se sentó luego a comer y a beber, y se levantaron después para danzar.
Éxo 32:7  Yahvé dijo entonces a Moisés: “Ve, baja, que tu pueblo, el que tú has sacado de la tierra de Egipto, ha prevaricado.

Es muy interesante ver que el texto hebreo utiliza el vocablo Elohim. Lo que hizo Aarón no fue, a la vista del pueblo “hacer dioses falsos”, sino hacer una imagen del Dios que los había sacado de Egipto. Los sacrificios y la fiesta no se hicieron en nombre de Isis, Horus u Osiris, los dioses egipcios, sino de Yavêh y podemos ver que realizaron un culto que Dios no quería, que Dios no había autorizado, y al Señor no le importaron las “buenas intenciones” de Aarón ni del pueblo, sino que lo llamó, directamente “prevaricación”. Ahora ¿Qué le contestó Samuel a Saúl?

1Sa 15:22  Pero Samuel repuso: “¿No quiere mejor Yahvé la obediencia a sus mandatos que no los holocaustos y las víctimas? Mejor es la obediencia que las víctimas. Y mejor escuchar que ofrecer el sebo de los carneros.
1Sa 15:23  Tan pecado es la rebelión como la superstición, y la resistencia como la idolatría. Pues que tú has rechazado el mandato de Yahvé, él te rechaza también a ti como rey.”

Desobedecer a Dios es revelarse contra Dios, y quien rechaza a Dios, por Dios es rechazado.

Este pasaje es uno de los más ignorados en la historia reciente de la Iglesia. Hoy en día, millares de católicos realizan todo tipo de malabares con tal de tener la “Misa” sin importar el ministro que la rece, sin importar si pertenece o no a la Iglesia Católica y mucho menos, sin importar cómo consiguió esas ordenes sagradas que lo convierten en un ministro ordenado. Lo que importa es tener “La Misa”. Yo me pregunto “Estos católicos que tanto hacen depender su fe de la Misa ¿No estarán inviertiendo la ecuación? ¿No caen en el peligro de poner antes el sacrificio que la obediencia? ¿Le simporta realmente quién celebra la Misa y en que condiciones? ¿Les interesa realmente si el que la celebra es o no un sacerdote? No, no les importa. Y basta llevar sus argumentos al extremo para ver que son ridículos. Por ejemplo, una persona me escribió diciendo que Dios podía suplir todo defecto de intención o del ministro durante la consagración episcopal por la necesidad de los fieles. Yo me pregunto ¿Entonces por qué la Iglesia declaró inválidas las ordenes anglicanas? ¿Acaso Dios desamparó a miles de campesinos británicos ignorantes, pero no a un puñadito de tradicionalistas modernos? ¿Por qué la Iglesia declaró inválidas las ordenes de la Iglesia Etíope en el pasado, aún cuando estas provenían de la Iglesia Copta, cuya validez jamás se negó? ¿Es que Dios desamparó a los pobres etíopes? ¿No les tuvo misericordia a ellos y a los coptos sí, tan herejes como los segundos?
¿Cómo sigue el relato de Samuel? Veamos:

1Sa 15:24  Dijo entonces Saúl a Samuel: “He pecado traspasando el mandamiento de Yahvé y tus palabras; temí al pueblo y le escuché. Perdona, pues, te ruego, mi pecado,"
1Sa 15:25  y vuélvete conmigo para adorar a Yahvé.”
1Sa 15:26  Samuel le contestó: “No me volveré contigo, porque tú rechazaste el mandato de Yahvé, y Yahvé te rechaza a ti para que no reines en Israel.”
1Sa 15:27  Volvióse Samuel para irse, pero Saúl le cogió por la orla del manto, que se rompió;"
1Sa 15:28  y le dijo Samuel: “Hoy ha roto Yahvé de sobre ti el reino para entregárselo a otro mejor que tú;"
1Sa 15:29  y el Esplendor de Israel no se doblegará, no se arrepentirá, pues no es un hombre para que se arrepienta.”
1Sa 15:30  Saúl dijo: “He pecado; pero hónrame ahora, te lo ruego, en presencia de los ancianos de mi pueblo y en presencia de Israel, y ven conmigo a adorar a Yahvé, tu Dios.”

El texto nos muestra la dureza del corazón de Saúl: no estaba arrepentido, estaba más interesado en quedar bien ante los ojos del pueblo, de los ancianos de Israel, que reconciliarse con Dios. Peor también vemos algo más: el sacrificio que iba a ofrecer Saúl era "válido", cumplía con los requisitos... pero Dios no lo aceptaría porque iba en contra de sus mandamientos.
Hoy en día vemos lo mismo: muchísimos católicos que se dicen tradicionalistas asisten a una Misa Tridentina los domingos sin importarles si el “sacerdote” es sacerdote, si el sacerdote “robó” las ordenes haciendose ordenar por un cismático o un hereje, si el sacerdote mismo está en cisma o en herejía, con tal de tener el culto barroco al que redujo la fe de Cristo. Lo que importa es la apariencia: parece católico, parece tridentino, parece latino, parece conservador y antimodernista… pero en realidad es farisaico, en realidad es muy modernista, porque se trata de una fe atada al sentimentalismo y a la cronología, no a la Revelación ni a la obediencia.
Hoy en día, muchísimas personas, bajo el pretexto de tener la Misa han llegado a hacer depender toda la fe, toda su fe de los sacramentos.
¿El sacerdote que los celebra tiene ordenes dudosas? No importa, porque un sacramento es un sacramento.
¿El sacerdote que dice la Misa no tiene las mínimas competencias intelectuales? No importa, porque un sacramento es un sacramento.
¿El sacerdote ha violado en reiteradas oportunidades el secreto de confesión? No importa, porque puede decir la Misa y un sacramento es un sacramento.
¿El sacerdote fue ordenado, bien por un obispo que desciende de la Iglesia Palmariana, la Iglesia Brasileña o los Veterocatólicos? ¡No importa! Mientras se vista como sacerdote y balbuceé algunas palabras en latín, es “la Misa” y es mejor eso que nada.

Podemos ser cristianos o podemos ser como los fariseos. Si somos católicos que creemos que la Sede de Pedro está usurpada, si creemos que el Concilio Vaticano II es la Gran Apostasía predicha en las escrituras (II Tes 2: 3-4) entonces no podemos decir: “¡lo que importa es la Misa!” porque el signo, lo que caracterizará a la Iglesia en los últimos días es la paciencia de los Santos… ¿Y qué es eso? (Apoc 14: 12):


Aquí está la paciencia de los santos, aquellos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

domingo, 23 de abril de 2017

Los requisitos para la recepción de los sacramentos

Los requisitos para la recepción de los sacramentos
El siguiente texto fue enviado por un lector y lo publicamos como una entrada especial, a fin de aclarar ciertas dudas comunes sobre la importancia que debe tener la validez del sacramentos del orden, algo que, con tal de tener algo que parezca un sacramento, algunos parecen haber olvidado.

Tal vez ayude para dar luz sobre el tema:

De los requisitos por parte del sujeto. Además de las partes del sacramento y de la intención del ministro, también se requieren algunas cosas cuya falta vuelve inválida la recepción del sacramento, o válida sí, pero infructuosa.

a) Para que la recepción del sacramento sea válida, el sujeto receptor debe ser capaz, pero es capaz si es hábil para recibir la cosa y el sacramento. Si es incapaz, el sacramento se recibe inválidamente.

Hay que repetir aquí la doctrina de la dogmática, de que en cualquier sacramento se deben distinguir tres cosas: el solo sacramento, esto es, solamente lo que significa pero no lo significado (signo sensible); la cosa sola, es decir lo que es significado y no significa más (la gracia producida por el sacramento) y, por fin, algo intermedio, la cosa y el sacramento, esto es, lo que es significado por un signo sensible (el carácter y, en otros sacra­mentos, algún título de gracia).

b) Para que la recepción del sacramento sea también fructuosa el sujeto debe, además, estar dispuesto, disposición que existe si el sujeto está hábil para realizar la cosa del sacramento.

Luego, son posibles tres casos: 1. El sujeto es tanto capaz como dispuesto y, como consecuencia, el sacramento es válido y fructuoso (formado). 2. El sujeto es incapaz, por lo tanto el sacramento es inválido e infructuoso, porque no puede ser tenida la cosa si no sostiene antes la cosa y el sacramento.

3. El sujeto es ciertamente capaz pero no dispuesto y, como consecuencia, el sacramento es válido pero infructuoso (informe; pues la gracia santificante es forma del alma).

α. El defecto de disposición se llama óbice, porque obstaculiza el que la cosa y el sacramento produzcan ulteriormente la gracia en el alma.

ß. Quien conoce (sabe) que falta la disposición (el óbice formal), recibe sacrílegamente el sacramento informe; quien lo ignore (óbice material), recibe el sacramento en forma neutral, esto es, ni tiene fruto ni comete pecado.

c) Para que sea legítima la recepción del sacramento, se requiere que el sujeto no esté excluido de los derechos de los católicos ni esté restringido en el uso de los derechos, de lo contrario la recepción del sacramento sería ilegítima (aunque tal vez exista capacidad y disposición).

Ilegítimamente recibirían el sacramento:
α. los herejes, los cismáticos, los apóstatas;
ß. quienes estén envueltos en censura de excomunicación o de interdicto personal porque, en lo que se refiere a los derechos de los bautizados, obsta el óbice que impide el vínculo de la comunión eclesiástica o la censura dictada por la Iglesia (cn. 87; cf. cn.731 § 21 del Código del año 1917).

d) Se dice que los sacramentos son recibidos lícitamente, si por el receptor del sacramento son observadas todas las normas exigidas sobre el ministro, tiempo, lugar, vestido del cuerpo, etc., que por voluntad de Cristo y de la Iglesia deben ser observadas, aparte de las cosas y reglas esenciales del sacramento. Quien pues, recibe un sacramento ilícitamente, ciertamente recibe un sacramento verdadero, pero con su percepción comete pecado, grave o leve según que desprecie (o descuide) un precepto de mayor o menor importancia. 

viernes, 21 de abril de 2017

Preguntas frecuentes sobre la cuestión Thuc

Preguntas frecuentes sobre la cuestión Monseñor Thuc
y este blog
Artículo actualizado regularmente


Nota del 23/4/2017
No se publicarán comentarios en este artículo, pero todos los comentarios que ustedes envíen servirán para ampliar a sección de respuestas.

Queridos hermanos en Cristo,

En las últimas semanas Sursum Corda presentó una serie de artículos que analizaban, desde la negativa, la posible invalidez de las órdenes conferidas por el obispo Martín Ngo-Dinh-Thuc. En particular se publicaron dos artículos, el primero de ellos es un punteo realizado por Gustavo Corbi, y el otro realizado por el obispo Clarence Kelly. El texto de Gustavo Corbi presentaba los principios canónicos que demostraban la grave ilicitud de dichas consagraciones episcopales, y dejaba serias dudas sobre la validez del mismo. En cuanto al texto del obispo Clarence Kelly, la exposición iba directamente hacia la lucidez y el estado mental del arzobispo vietnamita.

Quisiera tratar algunas cuestiones generales sobre cada uno de los textos y luego pasar a responder algunas preguntas comunes que he podido recopilar de los más de doscientos correos electrónicos y comentarios que he recibido. Algunos de estas comunicaciones son muy serias: se presentan objeciones teológicas, formales, principios de la Doctrina Católica, se cita a canonistas y doctores. Otros comentarios, por el contrario me han dejado anonadado porque en lugar de presentar una objeción argumentada, no son sino una larga serie de insultos, deseos de mi pronta muerte (y mis familiares) y expresiones de la alegría que tendrán cuando, ellos desde el Cielo me vean arder eternamente en las llamas del infierno. ¡Toda una muestra de debate teológico! 

Primero, los autores. Yo no conozco ni conocí personalmente a ninguno de estos dos autores. Nunca tuve trato ni personal ni por correspondencia con ellos. Cierta vez, cuando empecé a incursionar en el mundo “tradicionalista” (apelativo que rechazo categóricamente) envié un correo electrónico a la Sociedad San Pío V y me contestaron muy amablemente diciéndome que rezarían por mi. Sí es cierto que me comuniqué con las dos organizaciones que sostienen el nombre “Congregación María Reina Inmaculada” (CMRI), tanto la que actualmente está bajo el obispo Pivarunas como la que siguió fiel al obispo Schukardt. Aprovecho para hacer notar que no estoy diciendo “pseudo-obispo” porque, y esto es lo más importante para mi, el tema de la validez de las órdenes y consagraciones debe ser estudiada y si se llega a una conclusión negativa, la misma no tendría carácter autoritativo, sino únicamente, de alejamiento prudencial y exposición seria de las razones de ese alejamiento.

Respecto al presbítero Anthony Cekada, si he tenido correspondencia con él, como con otros sacerdotes tradicionalistas. Él es el autor de dos textos que se encuentran en las antípodas: el primero de ellos ataca con virulencia la validez de las ordenes transmitidas por Thuc (y constituye una de las fuentes del texto del obispo Kelly), y luego escribió una defensa de las consagraciones del arzobispo vietnamita. Si he de ser sincero, creo que el primer texto del p. Anthony Cekada tiene más evidencias que el segundo, es decir, es más convincente demostrando que Thuc no tenía la lucidez mental necesaria, que demostrando que Thuc, aún estando loco, podía consagrar de manera válida.

Ahora quisiera tratar algunas preguntas que he podido agrupar de varios correos electrónicos, con la ayuda de Claudio, a quién le remití más de 200 e-mails para que seleccionara, aunara y preparara el siguiente cuestionario. Lamento muchísimo que ciertas personas, en lugar de comunicarse conmigo hayan hecho directamente declaraciones a terceros, pensando o suponiendo cosas que ni dije, ni hice ni pensaba hacer.


PREGUNTAS Y RESPUESTAS


¿Usted sostiene que Thuc estaba loco cuando consagró a los obispos sedevacantistas?
No, no puedo sostener aquello de lo cual no tengo pleno conocimiento ni plena certidumbre. Pero las evidencias y testimonios se inclinan por la negativa respecto a la validez de las consagraciones de Monseñor Thuc.

¿No cree que publicar los artículos de Corbi y Kelly dañan a la Iglesia?
No, no lo creo. Creo que de hecho lo que más dañó a la Iglesia de Cristo es creer que todo aquel que lleva sotana siempre dice la Verdad, está en la Verdad y es un infalible representante de Cristo. Precisamente, el obedecer a la jerarquía fue la causante de la Gran Apostasía que siguió al Concilio Vaticano II.

¿Por qué razón publicó estos artículos?
Porque estoy estudiando el tema y creo que la validez sacramental o no, es algo fundamental, especialmente en los actuales momentos que vivimos como cristianos en las catacumbas.

El tema estaba resuelto y refutado, como se muestra en los artículos del Padre Cekada y en la "Open Letter to Bp. Clarence Kelly on the Thuc Bishops" (http://www.thucbishops.com/)
No, no lo está. Porque el P. Cekada contradice en ese artículo a uno que escribió antes y también contradice el texto "Untrained and Un-Tridentine: Holy Orders and the Canonically Unfit". Respoecto a la "Open Letter..." está basada en el trabajo de Cekada en el que cambia de postura a favor de las órdenes de Thuc. Si el tema está refutado, entonces esa refutación debe ser pública y como católicos tenemos derecho a conocerla, estudiarla, estudiar las fuentes y acceder a ellas. En caso contrario, tenemos derecho a abstenernos de los "sacerdotes y obispos" Thuc.

¡Usted no es honesto porque no pone toda la información!
Eso es falso, por ejemplo Juan, un católico que cree en la validez de las órdes de Thuc ha publicado todos los sitios (y yo mismo, si revisa entradas anteriores) dónde se defienden las consagraciones de Thuc.

La Iglesia necesita sacerdotes ¿No cree que las ordenes de Thuc son válidas por esta necesidad?
Ese es el argumento de los lefebvristas cuando se les dice que el Cardenal Lienart era un masón. Como necesitamos sacerdotes los sacamos de cualquier parte. También es el argumento de los que corren a hacerse ordenar o consagrar por veterocatólicos. Es un principio de Teología Sacramental que la Iglesia prefiere no tener sacerdotes antes de tener malos sacerdotes. Además la validez sacramental no se sostiene en el estado de necesidad, que sólo suple en casos de jurisdicción, tal como señalan los canonistas.

La necesidad de sacerdotes y obispos es fundamental para que la Iglesia exista.
No, no es así. La Iglesia se sostiene por la Fe, no por los sacerdotes. De hecho muchísimos cristianos durante largos periodos de tiempo no contaron con sacerdotes, como los cristianos perseguidos durante el Imperio Romano, los cristianos en Japón y más recientemente en los países comunistas. De hecho, si creemos que la Santa Sede está usurpada por anticristos es que sostenemos que estamos frente a la Gran Apostasía (II Tes 2: 3), y si estamos frente a la Gran Apostasía, entonces el signo de los cristianos de los últimos tiempos es GUARDAR LOS MANDAMIENTOS DE DIOS Y TENER LA FE DE JESÚS (Apoc 14: 12) y el principal mandamiento es obedecer a Dios, porque así está escrito: “He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio” (I Sam 15: 22), y quienes priorizan tener obispos y sacerdotes a cualesquier precio ponen primero el sacrificio que la obediencia y la fe.

Si todas las consagraciones de Mons. Thuc son inválidas, y, en consecuencia y por lógica, todas las ordenaciones y consagraciones subsiguientes también los son, ¿quiénes serían (o son) y dónde estarían (o están)actualmente los obispos y sacerdotes verdaderamente consagrados y ordenados?
No lo sabemos, pero si somos fieles y estamos firmes en la Verdad, sabemos que la Misa expresa nuestra Fe, que es la Fe de Cristo, y no que de la Misa se desprende nuestra fe católica. De hecho, por si alguno no lo sabía, la Misa que se utilizó durante todo el Concilio Vaticano II fue la Misa Tridentina (adulterada por Roncalli y que usa la mayoría de los tradicionalistas).
Ahora bien, si tantísimos cristianos a lo largo de la historia pudieron mantenerse firmes sin sacerdotes, sin Misas ¿Nosotros no podremos? Aquí convendría estudiar muy bien el caso de los 144 mil, que son aquellos cristianos que podrán mantenerse en pie (Malaq 3: 2 y Apoc 7: 1).
Por consiguiente, si creemos que estamos ante un escenario apocalíptico y estamos a las puertas de la Parusía, ya que se está manifestando el “hombre de pecado” (II Tes 2: 3), entonces el escenario es completo, no parcial ni para lo que nos conviene.
¿Hay sacerdotes válidos? Seguramente puede haberlos, nuestra fe católica no depende de ellos, sino de las dos fuentes de Revelación; la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia.

¿Cuál es el verdadero objetivo que persigue usted con todo esto?
El mismo que señalé desde el principio, poder saber si las órdenes conferidas por Monseñor Thuc son válidas o no lo son. Si son válidas, perfecto, si no lo son, entonces debemos de abstenernos de ellas, porque estaríamos participando de una simulación de sacramentos.

Usted confunde licitud con validez.
No, y yo mismo usé ese argumento antes. El problema de Thuc es doble: la licitud y la validez, no una y la otra no, como ocurre con los cismáticos. En efecto, si Thuc no estaba en sus cabales al momento de consagrar, las ordenes no serían válidas, porque no habría tenido la intención de hacer lo que hace la Iglesia.

El rito externo confirma la validez.
Cierto, pero también es cierto que Thuc no siguió el rito, omitió partes y que los dos testigos canónicos, muchas veces citados, no son coherentes en sus testimonios.

¿Qué pruebas tiene usted de que Thuc no siguió el rito externo?
Los testimonios de los testigos y de los mismos consagrados. Lea el artículo sobre el Estado Mental de Thuc.


Usted,en realidad, es un cismático.
Para ser un cismático debería erigir una jerarquía paralela, y nada más lejos de mi. Al contrario, si usted lee Sursum Corda, verá que siempre me opuse a las “congregaciones” tradicionalistas, ya que las mismas sólo pueden ser erigidas por un obispo ordinario, algo que no tenemos, ni aún si los obispos consagrados por Thuc fueran válidos. También sería un cismático si apoyara el cónclave que varios obispos del linaje Thuc quieren resucitar luego de que, desde Sursum Corda los expusimos en su momento.

Si un obispo pone las manos sobre la cabeza de un hombre ya es obispo.
No, le recomiendo que lea cuáles son los requisitos para la validez del Sacramento del Orden.


Usted es anti-sacramentalista.
Falso, creo en los sacramentos. Lo que no creo es que los sacramentos que requieren un sacerdote (la confesión y la Misa, por ejemplo) puedan ser administrados por una persona cuyas ordenes sean dudosas.

¡Usted cambió de posición!
En realidad profundicé mi posición. Creo que debemos estudiar todo con mucho cuidado, tal como hicieron los hermanos de Berea (Hech 17: 10-11).

Está bien, usted no es cismático, pero es sospechoso de cima.
¿Cuál es la causa de que sea sospechoso de cisma? Le diré que es un acto cismático o sospechoso de cisma: hacerme ordenar sacerdote por un obispo abiertamente conclavista o que está una cum un Antipapa Tradicionalista como Lino II, sabiendo que ni voy a someterme al obispo que me consagró ni pienso someterme al Antipapa. Eso sí es un acto cismático e hipócrita.


Usted al dudar de la validez de las ordenes de Monseñor Thuc está atacando a la Resistencia Católica.
Todo lo contrario. Precisamente llegamos a descubrir que la Iglesia Conciliar era la Impostora, que era Babilonia la Grande porque estudiamos el Concilio Vaticano II y concluimos que fue un falso concilio. La Sagrada Escritura nos pone de ejemplo a los judíos de Berea quienes ni aceptaron ni rechazaron a priori a San Pablo, sino que luego de oír sus argumentos los cotejarton con las Escrituras. Yo propongo hacer lo mismo: analicemos los testimonios y las evidencias sobre Mons. Thuc y si concluimos que estaba en sus cabales, entonces los hombres que consagró son obispos (pero todos, incluyendo los del Palmar de Troya y los Veterocatólicos), pero si concluimos que no lo son, entonces debemos ser congruentes.

¿Qué opina el Padre A, Fray B y Monseñor C de sus escritos?
En realidad yo no escribí nada más que una cosa: necesitamos estudiar si las consagraciones fueron o no válidas. Los escritos publicados no son de mi autoría, salvo aquellos de años anteriores en los que defendí las consagraciones de Thuc. Como ahora tengo esta nueva información la comparto.
Ahora, lo que piensen estos sacerdotes, obispos y frailes se los puede preguntar usted directamente a ellos. Los correos y direcciones webs siguen en Sursum Corda.

¿Es cierto que usted está recibiendo dinero de una Organización Privada?
Es falso, totalmente falso. Sursum Corda es un apostolado o ministerio independiente. Jamás recibí un solo centavo de nadie. Las conferencias me las he pagado yo mismo, y el material que utilizo y empleo cuando doy charlas sale de mis bolsillos. Más allá de palabras de apoyo y oraciones a favor (y algunas veces en contra) nunca los grupos de sacerdotes tradicionalistas promovieron el apostolado entre los Testigos de Jehová, o más recientemente, entre los pentecostales.

Foro Católico no apoya su postura.
Yo me comuniqué en privado con ellos y les he solicitado material. Ellos son un equipo internacional y tienen miles de visitas por día y contestan cientos de mails y comentarios. Me enviarán material. Estoy estudiando la cuestión, hasta que no tenga la certeza de que los obispos consagrados por Thuc son verdaderos obispos, entonces no puedo opinar a favor ni prestarles mi apoyo, aunque eso no significa que esté orando por ellos.

El padre X me dijo que usted hace todo esto porque es un resentido.
Eso no es un argumento válido. Dígale al padre X que me escriba a mi correo electrónico (sursumcordablog@hotmail.com), y además, no creo que él dijera tal cosa de mi.

El padre X me dijo que usted es una vocación perdida.
Aún si el padre X tuviera razón, él debería presentar algún argumento a favor o en contra de las consagraciones de Thuc, no atacar a mi persona. Dígale al padre X que me escriba a mi correo electrónico (sursumcordablog@hotmail.com), pero que lo haga con su nombre, y no con un alias.

El padre X dijo que usted trabaja para la Iglesia Conciliar.
Lea usted mismo el contenido de Sursum Corda ¿Dónde ve usted que yo apoye a la Iglesia del Anticristo? Dígale al padre X que me escriba a mi correo electrónico (sursumcordablog@hotmail.com) y que no diga mentiras.

El padre x me contó que usted dijo en confesión tal cosa...
La verdad no puedo creer que usted esté ensuciando el nombre de un "sacerdote" así (si es sacerdote). Ningún sacerdote católico rompería el secreto de confesión. Por lo tanto, no sólo lo considero a usted un mentiroso y estaría difamando a un "prebítero", sino que además me niego a contestar algo que no tiene nada que ver con el problema aquí tratado.

Usted es un lefebvrista.
¿Leyó usted lo que escribí en Sursum Corda?

¿Es usted un masón?
No, por la Gracia de Dios soy cristiano, y como cristiano creo lo que cree la Iglesia Católica, entre ellas el no aceptar "sacramentos" de dudosa validez o licitud.

¿Está usted buscando que lo ordenen?
No, y tampoco es un argumento respecto al tema que estamos tocando.

¿Es cierto que usted esta realizando “prédicas” y “sermones” en iglesias protestantes para ganar fieles y luego fundar su propia iglesia, y que por ello está atacando a los verdaderos sacerdotes?
Es un disparate. Yo voy a dónde me invitan y doy conferencias basándome únicamente en la Doctrina Cristiana. He dado charlas a Testigos de Jehová, Pentecostales Unicitarios, Pentecostales Trinitarios y bautistas (tengo preparado un hermoso estudio bíblico sobre el bautismo de infantes) porque estoy convencido que el Señor nos dio la Gran Comisión a TODOS LOS CRISTIANOS.
La Iglesia es una sola, por lo tanto los fieles no podemos fundar ninguna Iglesia. La Iglesia fue fundada por Jesucristo. Tampoco nos compete a nosotros separar el trigo de la cizaña, ya que eso ocurrirá al final de los Tiempos y será tarea de los ángeles. Tengo al respecto un estudio bíblico.


Nuevas preguntas y respuestas

¿Entonces, para tener de vuelta clero y sacramentos debemos esperar como los ortodoxos rusos antiguos creyentes "sin sacerdotes" (bespopovsy) que un Obispo ortodoxo o un veterocatólico de órdenes válidas se convierta a la Fe Verdadera?
En realidad nuestra esperanza no está puesta en tener nuevamente un clero organizado, si esa es su intención, debería apoyar usted al movimiento conclavista y de paso, "restaurar todo". Esta visión que propone es una visión humana de la crisis que vive la Iglesia en el presente y parte de la idea (ya tratada por el Doctor Disandro), de que nosotros podemos "salvar a la Iglesia". Nosotros, como dice San Pablo, no tenemos nuestra esperanza en la restauración de la jerarquía (de orden o de jurisdicción), sino que estamos "aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" (Tito 2: 13).



Cuando Thuc consagro en el Palmar estos lo tuvieron escondido en una casa para evitar a los periodistas que querían interrogarle. No existe una conferencia, declaración a los medios, sermón nunca. ¿Qué pretendían ocultar todos los que "consagro"?. Las declaraciones publicas de Thuc hubieran sido altamente apologistas de sus consagraciones y posición doctrina. 

Es interesante la observación que usted realiza. En realidad hay testigos que han puesto por escrito las acciones de Monseñor Thuc en el Palmar de Troya, dóndese estaba realizando todo un fenómeno aparicionista que, evidentemente no puede provenir del Cielo. Los testigos aseguran que Thuc creía en el fenómeno aparicionista, que "recibió" en brazos al "Niño Jesús" de la "Virgen" y que declaró que Paulo VI, por bi-locación le autorizó las consagraciones. Luego de eso, él se reconcilió con la Iglesia Conciliar del Vaticano II, por lo tanto la postura de Thuc, en el furo externo era clara: Paulo VI era Paps y a Virgen quería que se consagrarab obispos. Otra cosa que muchos no saben es que durante un tiempo, en el Palmar de Troya la Misa no era la Tridentina en Latín, sino en Español. Pueden buscar los documentos de la época.
Si alguna de las cosas que usted quiere preguntarme está en este listado, le recomiendo que se abstenga y lea atentamente. Si desea objetar los artículos en contra de las consagraciones de Thuc, primero lea esos artículos y trate de seguir las normas básicas del debate académico. Si su objeción es contra los autores de esos artículos... bueno, entonces no podemos discutir nada, porque lo que queremos saber no es si Kelly es o no una mala persona, ni tampoco si ciertos sacerdotes del "linaje" Thuc son buenas o malas personas, sino si Thuc consagró obispos católicos de manera válida. Esa es la diferencia, que no es nada pequeña.

Eres una vocación frustada, te crees teólogo, empezaste en la fsspx, y de ahí has brincado de un lado a otro hasta terminar con duarte costa, pobre enfermo.
Primero ¿Qué enfermedad tengo? Segundo, no me creo teólogo, pero estudio teología, como estudio filosofía, historia, etc. Eso no está prohibido. No soyuna vocación frustrada (en todo caso, tendría una vocación frustrada) porque sé que el Señor no me llamó al sacerdocio. Nunca fuí lefebvrista, aunque asistí a sus Misas, como seguramente usted lo hace (o hacía). En realidad, su mensaje es un insulto ¿Tiene algún argumento? ¿Leyó los textos que aquí se publicaron?

Esta vocación frustrada duda de las consagraciones de M. Thuc, y asiste a “misas” de “sacerdotes” del linaje de Duarte Costa que “consagran” con la intensión de la iglesia católica BRASILEÑA, de obispos casados y gnósticos y según esta “vocación” son verdaderos sacerdotes católicos, es mas este señor raja de M,Squetino y son del mismo linaje.Y ahora quiere convertir a los testigos de yeova y pentecostales a "católicos" brasileños de la laica sociedad san luis rey. y de seguro no pone mi comentario. 

Ya he contestado que no tengo ninguna vocación frustrada. Una vocación frustrada buscaría hacerse ordenar por quien fuera con tal de trasvestirse de presbítero y subir a un altar.

Miente cuando dice que asisto a las misas de la ICAB y usted, al señalar que la invalidez de los obispos de la ICAB proviene por el cisma, confunde licitud con validez. Para todo lo demás usted miente. Presente un argumento, una evidencia, algo.

Comulgar con dignidad: San Atanasio Sinaíta

San Anastasio Sinaíta: Comulgar con dignidad

Nota: hoy en día vemos que muchos católicos bien intencionados no reparan ni en la dignidad del ministro, ni en la fe del ministro, ni siquiera en la posibilidad de la validez de los sacramentos que pueden recibir. Para otros, comulgar es una suerte de costumbre social ¿Qué dirán los fieles de la capilla si es que no me ven comulgar? Y prefieren hacerlo aún cuando no están en verdadera condición para recibir al el Cuerpo de Cristo.
Es por esa razón (porque sabemos e insistimos en Sursum Corda que la Misa, también llamada Divina Litúrgica en la Tradición Oriental, es la expresión de la fe, pero no la fe en sí misma), es que publicamos este hermoso texto de San Anastasio Sinaíta, Padre de la Iglesia, quien muriera poco después del año 700.


Grande es nuestra miseria, carísimos. Porque debiéramos tener el espíritu encendido, atento en la oración y en la súplica, principalmente en la celebración del misterio eucarístico, y estar llenos de temor y temblor en la presencia del Señor mientras se celebra la Misa. Sin embargo, ni siquiera le ofrecemos el Sacrificio con pura conciencia, con espíritu contrito y humillado, sino que durante la Santa Sínaxis terminamos nuestros asuntos públicos y la administración de muchos y vanos negocios.

Hay gentes que no se preocupan en pensar con qué pureza y con qué dolor de sus pecados se han de acercar a la Sagrada Mesa, sino qué vestidos se han de poner. Otros vienen, pero no se dignan permanecer hasta el fin, sino que preguntan a los demás en qué punto va la Misa y si llega ya el tiempo de la Comunión; y entonces rápidamente, como los perros, saltan, arrebatan el místico pan y se marchan. Otros, presentes en el templo de Dios, no están quietos ni un momento, y se dedican a conversar prestando mas atención a las habladurías que a la oración. Otros no se preocupan absolutamente nada de su conciencia, ni de limpiar las manchas de sus pecados por medio de la penitencia, y van acumulando pecados sobre pecados (...).

Pues dime: ¿con qué conciencia, con qué estado de alma, con qué pensamientos te acercas a estos misterios, si en tu corazón te está acusando tu misma conciencia? Contéstame: si tuvieras las manos manchadas de estiércol, ¿te atreverías a tocar con ellas las
vestiduras del rey? Ni siquiera tus mismos vestidos tocarías con las manos sucias, antes bien, te las lavarías y enjugarías cuidadosamente, y entonces los tocarías. Pues, ¿por qué no das a Dios ese mismo honor que concedes a unos viles vestidos?

Entrar en la iglesia y honrar las imágenes sagradas y las veneradas cruces, no basta por sí solo para agradar a Dios, como tampoco lavarse las manos es suficiente para estar completamente limpio. Lo que verdaderamente es grato a Dios es que el hombre huya del pecado y limpie sus manchas por la confesión y la penitencia. Que rompa las cadenas de sus culpas con la humildad del corazón, y así se acerque a los inmaculados misterios.

Quizá diga alguno: no me es grato llorar y dolerme. ¿Por qué? Porque no meditas, porque no piensas, porque no ponderas el terrible día del juicio. Con todo, si no puedes llorar, al menos manten un porte grave y respetuoso; echa lejos de ti el orgullo, ponte en la presencia del Señor y, con los ojos vueltos a la tierra y con espíritu contrito, reconócete pecador. ¿No ves cómo los que están en la presencia de un rey terreno, que muchas veces es un impío, se comportan ante él con reverencia?

Permanece, pues, ante Dios con paz y compunción; confiesa tus pecados a Dios por medio de los sacerdotes. Condena tus propias acciones y no te avergüences, porque hay una vergüenza que
conduce al pecado y una vergüenza que es honor y gracia (Sir 4, 25). Condénate a ti mismo delante de los hombres, para que el juez te declare justo delante de los ángeles y delante de todo el mundo.

Pide misericordia, pide perdón, pide la remisión de tus culpas pasadas y verte libre de las futuras, para que puedas acercarte dignamente a tan grandes misterios, para participar con pura conciencia del cuerpo y sangre de Cristo, para que te sirvan de purificación y no de condenación. Oye a San Pablo, que dice: pruébese a sí mismo el hombre, y así coma de aquel pan y beba de aquel cáliz. Porque quien lo come y bebe indignamente, come y bebe su propia condenación, no haciendo el discernimiento del
cuerpo del Señor. Por eso hay entra vosotros muchos enfermos y achacosos y mueren bastantes (1 Cor 11, 28 ss.). ¿Comprendes ahora cómo la enfermedad y la muerte provienen, con mucha frecuencia, de acercarse indignamente a los divinos misterios?

Pero, tal vez dirás: ¿pues quién es digno? También caigo yo en la cuenta de esto. Y, sin embargo, serás digno con tal de que quieras. Reconócete pecador; apártate del pecado, huye de la maldad y de la ira. Practica obras de penitencia. Revístete de templanza, de mansedumbre y de longanimidad. De los frutos de la justicia saca compasión y entrañas de misericordia para los necesitados, y entonces te habrás hecho digno.

lunes, 17 de abril de 2017

Curso Bíblico ¿Cómo convertir a los pentecostales? 1

CURSO BÍBLICO: CÓMO CONVERTIR A LOS PENTECOSTALES (I)
El pentecostalismo unicitario ¿Qué es?


Bienvenidos a la primera entrega del curso “Cómo convertir a los pentecostales – la personalidad del Espíritu Santo”. Este es un curso similar al que se publicó aquí en Sursum Corda para los Testigos de Jehová.

Los pentecostales constituyen un grupo protestante en continuo crecimiento. Día a día vemos como iglesias de esa denominación van surgiendo, al mismo tiempo que ordenan pastores a una velocidad altísima. Y no sólo se destacan por sus reuniones numerosas, muchas veces en improvisados oratorios en hogares repletos, por la música estridente, sino porlas campañas evangelísticas cada vez más agresivas. Muñido de una Biblia de tapas negras, un hombre joven, cabello bien corto, corbata al tono y a viva voz puede estar gritando en la calle pasajes del Evangelio, una reflexión quizás no muy profunda, intercalada con varios "¡Gloria a Dios!" y "¡Aleluya!", seguido por una o dos docenas de personas que van diciendo cada tanto "¡Amén! ¡Aleluya!". Normalmente, los católicos los vemos y seguimos caminando pero ellos insisten en hacerse notar. En los últimos tiempos han empezado a realizar sus reuniones cerca de capillas y parroquias e incluso, como el Pastor Hugo Albornoz (conocido por sus predicas en youtube) rompen imágenes de los santos y de la Virgen María.

Ahora ¿Cómo podemos, como católicos, contestar a los pentecostales? y mucho mejor ¿Cómo podemos sacarlos de sus errores y llevarlos a la Luz de Cristo? Al igual que muchos grupos protestantes, ellos sostienen que nosotros, los católicos, no conocemos la Biblia, que somos ignorantes en la Sagrada Escritura y que toda la doctrina de ellos está fuertemente sostenida en la Palabra de Dios.

Muchos de los que están en esas iglesias, lo están de buena fe. Son personas sinceras que hartas de la hipocresía han salido de otras religiones y han terminado cayendo en un movimiento que prioriza los sentimientos y las manifestaciones externas antes que la Sana Doctrina. Muchos de ellos sinceramente quedan impresionados (para bien) ante los "bautismos del Espíritu Santo" y no saben, ni conocen que en realidad, el pentecostalismo es un movimiento plural, diverso y que la mayoría de las iglesias tienen ideas contrarias y opuestas entre sí, a tal punto que ni siquiera están en comunión entre los mismos pastores. Por eso, como Católicos, debemos dar razón de nuestra esperanza, debemos cumplir con la gran comisión y anunciarles el Evangelio, proclamando a Jesucristo, Verdadero Hombre y Verdadero Dios, mostrándoles el amor del Padre y la acción del Espíritu Santo.

Este curso es enteramente bíblico, está preparado para que cualesquier católico, con cualesquier edición de la Biblia pueda enfrentarse a un pentecostal (veremos que hay varias ramas) y pueda demostrarle no sólo las creencias erróneas que ellos sostienen, sino llevarlo a los pies del Señor Jesús y reconocer al Espíritu Santo, distinguiendo sus dones y manifestaciones de los prodigios del Demonio.

El objetivo de este curso, insisto, es promover un trabajo misionero. Es producto de mi estudio y experiencia personal y de una serie de charlas y conferencias que di en grupos que adherían a estas creencias y a los cuales fui invitado como orador. Debo decir que se trató de una experiencia hermosa: de estar frente a unas pocas personas, muchas de ellas que me miraban con desconfianza y que iban preparadas para apalearme, pasamos en unos pocos días a un salón lleno con muchas personas deseosas de conocer la verdad de la Biblia, con cuadernos y anotadores, apuntando versículos y pasajes enteros para luego estudiarlos en profundidad…

Quisiera comenzar diciendo cuales serán los materiales que necesitaremos para este curso.

  1. Oración. Usted está por empezar un estudio Bíblico, el objeto del mismo no es acumular conocimiento como aprender las capitales de los paises. Es conocer más y mejor la doctrina Cristiana. Por lo tanto, antes de comenzar con el estudio, haga una oración al Señor para que lo guíe y lo ayude a conocer mejor y amar más en consecuencia a Dios. Usted no me creerá, pero a veces, hay pasajes que parecen impenetrables, pero una vez que oramos, la mente se abre gracias al poder del Espíritu Santo.
  2. Recta intención: Usted debe preguntarse para qué sirve este curso. Si lo que usted desea es humillar a un Pentecostal, este curso no es el indicado. Aquí se presenta la doctrina cristiana desde la Biblia con el fin de ganar almas para el Señor Jesús.
  3. Paciencia: Pida a Dios que le de mucha paciencia, la necesitará, pero recuerde: usted al predicar está cumpliendo un mandamiento divino. Usted debe ser un instrumento para la obra de Dios. Si se gana un alma, no la ganó usted, sino que usted fue simplemente una herramienta, por lo tanto déle la Gloria a Dios SIEMPRE.
  4. Una Biblia nueva. Siempre que doy o preparo un curso bíblico enfocado en grupos protestantes me compro una nueva Biblia.
  5. Una Biblia no católica. Los protestantes insisten en que nosotros no podemos demostrar nuestra doctrina con la Biblia, cuando lo hacemos, responden que tenemos una versión adulterada de las Escrituras y que les hemos agregado libros y palabras. ¿Cómo se resuelve la disputa? Use una edición protestante, que además, son baratas. Yo me compré por ejemplo un lote de Biblias Reina-Valera 1960, que es la edición más extendida entre los protestantes de habla hispana, diríamos más: es “la biblia clásica” para ellos. Cuando usted muestre que tiene una RV1960 quedarán sorprendidos.
  6. Marcadores fluor.  Usted necesitará marcar varios pasajes para demostrar que el Espíritu Santo es una persona y que además es Dios, tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento. En lo personal, uso un único color para marcar los pasajes porque tengo buena memoria, no obstante, puede convenir, especialmente si usted no está muy acostumbrado a manejar la Biblia, el hecho de tener dos colores para señalar pasajes: uno para todos aquellos en los cuales se dice que el Espíritu Santo es una persona, y otro en los cuales se menciona que el Espíritu Santo es el mismo y Eterno Dios. También sería bueno un tercer color para tratar el tema del don de lenguas.
  7. Oración: ¿La mencionamos antes? No se preocupe, necesitará más oración todavía. Y no sólo oración, a veces tendrá que ayunar, a veces se sentirá perdido, a veces sentirá que no tiene fuerzas o que no vale la pena. No se preocupe, Dios estará de su lado. Créame. Puede ocurrirle incluso que en medio de un estudio una de las personas empiece a gritar diciendo que el Espíritu Santo le está hablando o puede empezar a hablar en lenguas y tratará de callarlo a usted sólo debe citar este pasaje:


1Co 14:27  Si alguno habla en lengua desconocida, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. 
1Co 14:28  Pero si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable a sí mismo y a Dios. 
1Co 14:29  Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. 
1Co 14:30  Y si algo le es revelado a otro que está sentado, calle el primero. 
1Co 14:31  Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. 
1Co 14:32  Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; 
1Co 14:33  porque Dios no es autor de confusión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos. 

Y luego decir “¿CreeN ustedes que esto es la Palabra de Dios? Pues si es la Palabra de Dios ¡obedezcamos la Palabra de Dios!" Y repita los versículos 28 y luego el 33 y luego diga bien fuerte "¿Amén? ¡Amén! ¡Dios no se equivoca nunca! ¡Amén! ¡Dios no es autor de confusión, sino de paz!"


Siempre que estuve frente a episodios así, luego de citar estos dos pasajes la situación se calmó.


En los próximos días tendrá usted una entrega introductoria, la cual explicará un poco sobre el primero de los grupos que analizaremos: los pentecostales unicitarios. Como siempre digo: la historia de las religiones nos sirve a nosotros para conocer sorbe sus orígenes y su desarrollo, no para convertir a nadie. Para llevar a los pies del Señor sólo hace falta oración, una Biblia y estar seguros en la Sana Doctrina.

domingo, 16 de abril de 2017

Feliz Pascua de Resurección

CRISTO RESUCITÓ
¡VERDADERAMENTE RESUCITÓ!

Χριστός ἀνέστη!
Ἀληθῶς ἀνέστη!


Χριστός ἀνέστη!
Ἀληθῶς ἀνέστη!




Χριστός ανέστη εκ νεκρών,
θανάτω θάνατον πατήσας,
και τοις εν τοις μνήμασι,
ζωὴν χαρισάμενος!

Christos anesti ek nekron,
thanato thanaton patisas,
ke tis en tis mnimasin,
zoin charisamenos!

Cristo ha resucitado de entre los muertos
pisoteando a la muerte contra la muerte
y otorgando vida a aquellos en las tumbas

viernes, 14 de abril de 2017

Viernes Santo: Muerte de Nuestro Señor Jesucristo

VIERNES SANTO
MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO




RELATO DE LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN


Jua 19:1  ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó. 
Jua 19:2  Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéron la sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana; 
Jua 19:3  Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas. 
Jua 19:4  Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles : He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en él. 
Jua 19:5  Y salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. Y díceles Pilato: He aquí el hombre. 
Jua 19:6  Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en él crimen. 
Jua 19:7  Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo Hijo de Dios. 
Jua 19:8  Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo. 
Jua 19:9  Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dió respuesta. 
Jua 19:10  Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte , y que tengo potestad para soltarte ? 
Jua 19:11  Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene. 
Jua 19:12  Desde entonces procuraba Pilato soltarle ; mas los Judíos daban voces, diciendo: Si á éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, á César contradice. 
Jua 19:13  Entonces Pilato, oyendo este dicho, llevó fuera á Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebreo Gabbatha. 
Jua 19:14  Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey. 
Jua 19:15  Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale . Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César. 
The Crucifixion
Jua 19:16  Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron. 
Jua 19:17  Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha; 
Jua 19:18  Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio. 
Jua 19:19  Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS. 
Jua 19:20  Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad: y estaba escrito en hebreo, en griego, y en latín. 
Jua 19:21  Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos. 
Jua 19:22  Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. 
Jua 19:23  Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba. 
Jua 19:24  Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto. 
Jua 19:25  Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. 
Jua 19:26  Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 
Jua 19:27  Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo . 

MUERTE DE JESUCRISTO

Jua 19:28  Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo. 
Jua 19:29  Y estaba allí un vaso lleno de vinagre: entonces ellos hinchieron una esponja de vinagre, y rodeada á un hisopo, se la llegaron á la boca. 
Jua 19:30  Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu. 

SEPULTURA DE JESUCRISTO

Jua 19:31  Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados. 
Jua 19:32  Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él. 
Jua 19:33  Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas: 
Jua 19:34  Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua. 
Jua 19:35  Y el que lo vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. 
Jua 19:36  Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él. 
Jua 19:37  Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron. 
Jua 19:38  Después de estas cosas, José de Arimatea, el cual era discípulo de Jesús, mas secreto por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar el cuerpo de Jesús: y permitióselo Pilato. Entonces vino, y quitó el cuerpo de Jesús. 
Jua 19:39  Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras. 
Jua 19:40  Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar. 
Jua 19:41  Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno. 
Jua 19:42  Allí, pues, por causa de la víspera de la Pascua de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús. 

Viernes Santo




¡Oh viña mía escogida, que Yo mismo planté! ¿Cómo te has convertido en amargura, para crucificarme a Mí y preferir a Barrabás!" (Responsorio de Maitines). El Salvador se queja desde la cruz de la ingratitud de su pueblo y de la ingratitud de todos nosotros. La sagrada Pasión, que hemos estado meditando amorosamente estas semanas, alcanza hoy su punto culminante con la muerte amarga. El Señor pende del madero infamante, abandonado, desconocido, deshonrado. Inclina la cabeza y entrega su espíritu.

Duélese la Iglesia, porque se le quita su Esposo. La desnudez y abandono en que se quedan los altares, simbolizan este dolor. No se celebra ninguna Misa. La presencia eucarística queda interrumpida, la lámpara del sagrario se extingue.

Nuestra actitud debe ser hoy estar espiritualmente junto a la cruz con la que se nos ha dado por Madre, hincarnos ante esos pies sangrantes que se hallan horadados por nosotros, y meditar su muerte. Meditar, noble y sinceramente, que muere por mí.

La Iglesia llora, pero bendice al Señor. "Adoramos tu cruz, oh Señor, y alabamos y glorificamos tu santa resurrección. Porque he ahí que por el madero ha venido la alegría al mundo entero." Sabe la Iglesia que hoy hemos sido redimidos. Y levanta la cruz, instrumento de ignominia, y la muestra en medio del sagrado recinto como signo de redención, después de que la hemos venerado y besado postrados a sus pies.

El grano de trigo que cae en tierra no permanece sólo, sino que produce ricos frutos. Los hijos de Dios recuerdan las palabras divinas: "En los días de su carne ofreció plegarias y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que le podía salvar de la muerte y fue escuchado por razón de su reverencia. Y siendo el Hijo, aprendió de las cosas que padeció lo que era obediencia, y en su perfección consumada vino a ser causa de salud eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec" (Hebr. 5, 7-10; Lección nona de Maitines).

Ahora descansa en el sepulcro. "En paz me acuesto y me duermo" (Sal. 4,9; Antífona de los Maitines de1 Sábado Pascual). La Pasión ha amainado y la paz comienza a descender a la tierra. Nosotros con las mujeres hacemos la guardia junto al sepulcro, aguardando su resurrección. Y encerramos su Pasión en nuestro corazón para que Él resucite en nosotros. Guardamos en nuestro espíritu y en nuestro cuerpo su muerte para que su vida también sea eficaz en nosotros y el poder de su resurrección se comunique a nuestro cuerpo mortal (2 Cor. 4. 10-11).

El ayuno, en efecto, es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Que nadie trate de dividirlos, pues no pueden separarse. Quien posee uno solo de los tres, si al mismo tiempo no posee los otros, no posee ninguno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le suplica.

Que el que ayuna entienda bien lo que es el ayuno; que preste atención al hambriento quien quiere que Dios preste atención a su hambre; que se compadezca quien espera misericordia; que tenga piedad quien la busca; que responda quien desea que Dios le responda a él. Es un indigno suplicante quien pide para si lo que niega a otro.

Díctate a ti mismo la norma de la misericordia, de acuerdo con la manera, la cantidad y la rapidez con que quieres que tengan misericordia contigo. Compadécete tan pronto como quisieras que los otros se compadezcan de ti.

En consecuencia, la oración, la misericordia y el ayuno deben ser como un único intercesor en favor nuestro ante Dios, una única llamada, una única y triple petición.

Recobremos con ayunos lo que perdimos por el desprecio; inmolemos nuestras almas con ayunos, porque no hay nada mejor que podamos ofrecer a Dios, de acuerdo con lo que el profeta dice: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado: un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias. Hombre, ofrece a Dios tu alma, y ofrece la oblación del ayuno, para que sea una hostia pura, un sacrificio santo, una víctima viviente, provechosa para ti y acepta a Dios. Quien no dé esto a Dios no tendrá excusa, porque no hay nadie que no se posea a si mismo para darse.

Mas, para que estas ofrendas sean aceptadas, tiene que venir después la misericordia; el ayuno no germina si la misericordia no lo riega, el ayuno se torna infructuoso si la misericordia no lo fecundiza: lo que es la lluvia para la tierra, eso mismo es la misericordia para el ayuno. Por más que perfeccione su corazón, purifique su carne, desarraigue los vicios y siembre las virtudes, como no produzca caudales de misericordia, el que ayuna no cosechará fruto alguno.

Tú que ayunas, piensa que tu campo queda en ayunas si ayuna tu misericordia; lo que siembras en misericordia, eso mismo rebosará en tu granero. Para que no pierdas a fuerza de guardar, recoge a fuerza de repartir; al dar al pobre, te haces limosna a ti mismo: porque lo que dejes de dar a otro no lo tendrás tampoco para ti.

jueves, 13 de abril de 2017

Rezar con niños y adolescentes

Rezar con los niños y adolescentes

Les comento una historia de auqí, en Argentina. Si no supuesta que es cierta no la publicaría.
En un colegio unos profesores implementaron la oración en la escuela. Se reza por lo menos dos veces: la primera es a la mñana tremprano. Es algo general: se le agradece a Dios por el día y se pide por la gente que tiene necesidades, por las familias, por los enfermos y por todos los compañeros y amigos que necesitan la ayuda del Señor.
Luego, en el curso, estos profesores hacen oraciones individuales, que son precedidas, primero fragmento de las Sagradas Escrituras. Este miércoles, un profesor leyó un fragmento hermoso:

Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Ésta es la palabra de fe la cual predicamos: Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Rom 10: 8- 9)

Luego de eso dijo: "¿Quien quiere pedirle al Señor por algo en particular?"  Y los chico (fueron varios cursos y de varias edades) dijeron "por mi papá que es alcholico", "por mi mamá qué está enferma", "por mi hermano que está preso", "por mi hermana que se fue de casa"... Aclaro, no fue una escuela privada, no era una escuela "confesional".

Luego, el profesor continuó:

"Bueno chicos, yo quiero hacer un voto. Primero quiero reconocer al Señor Jesús como Señor, como Dios verdadero que se hizo hombre y que murió por todos nuestros pecados, especialmente murió por mis pecados, por todos los que cometí. Yo merecía morir en el lugar de Él, pero Él tomó mi lugar y el de todos ustedes. Por eso, además de vivir desde hoy según sus mandamientos, quiero comprometerme a amarle y amarle en mi prójimo. A amarle en quien lo necesita ¿Quién quiere prometerle eso al Señor Jesús especialmente en esta Semana Santa? ¿Quién quiere prometerle que si ve a alguien que necesita ayuda, se la va a dar? ¿Quién quiere prometerle al Señor que si ve a un compañero o amigo triste se va a acercar? ¿Quién quiere prometerle que cuando llegue papá o mamá a casa, va a apagar el teléfono móvil para pasar un rato con ellos y decirles que le agradecen que trabajen por ustedes? ¿Quién se va a compromoter a rezar para que dejen el alcohol, las drogas, la violencia? ¿Quién se va a comprometer en orar cada día y cada momento para que nuestros hermanos y amigos que se fueron de sus hogares puedan volver sanos y salvos?"

¿Saben que pasó? Todos levantaron la mano y todos se lo prometieron al Señor Jesús. Y luego, los alumnos y los profesores rezaron la oración del Señor.

Insisto con una pregunta: ¿No podemos hacerlo todos? ¿No podemos enseñar eso también? N o por nosotros, que no valemos nada, sino por Cristo Jesús:

“el cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación el ser igual a Dios; sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filp 2: 7-8)
 
El murió por ti, hermano y murió por mi ¿No podemos predicar ese inmenso Amor que es Dios en nuestra vida cotidiana?


¡Ánimo!