miércoles, 24 de agosto de 2016

Jesucristo no es el Arcángel Miguel

Convirtiendo a los Testigos de Jehová
Jesucristo no es el Arcángel Miguel

Como hemos demostrado a lo largo de la serie “Convirtiendo a los Testigos de Jehová”, ellos sostienen que Jesucristo no es Dios, sino que Dios es sólo el Padre y su nombre es Jehová. Para ellos, Jesucristo es uno de los nombres del Señor Jesús en el cielo antes de su nacimiento terrenal y posteriores a su resurrección.

En el presente artículo vamos a ver qué dice la literatura de la Sociedad Watchtower, su interpretación por parte de los Testigos y finalmente como nosotros podemos responder únicamente con la Biblia y demostrar que el Jesucristo no es el Arcángel Miguel.

Para nuestro estudio, utilizaremos el libro “¿Qué enseña realmente la Biblia?” que es el principal que utilizan los testigos de Jehová para sus estudios bíblicos con los no conversos y que contiene un resumen muy sencillo de sus creencias.

En ese libro, en el apéndice podemos encontrar el siguiente artículo:

En la Biblia hay solo unos cuantos pasajes donde se llama Miguel a cierto ser espiritual. Pero en todos ellos siempre aparece haciendo algo. En el libro de Daniel, está combatiendo contra ángeles malos; en la carta de Judas, está discutiendo con el Diablo, y en el libro de Revelación (o Apocalipsis), está guerreando contra Satanás y sus demonios. En efecto, siempre defiende la autoridad de Jehová como Rey y lucha contra los enemigos de Dios. De esta manera hace honor a su nombre, que significa “¿Quién Es Como Dios?”. Ahora bien, ¿quién es Miguel?
Antes de nada, recordemos que algunas personas tienen más de un nombre. Por ejemplo, a Jacob, que fue cabeza de una gran familia, también se le conoció como Israel, y al apóstol Pedro, como Simón (Génesis 49:1, 2; Mateo 10:2). De igual modo, la Biblia contiene indicaciones de que Miguel es otro nombre que recibe Jesucristo tanto antes de venir a la Tierra como después de regresar al cielo. Veamos qué razones encontramos en las Escrituras para llegar a esta conclusión.
Arcángel. La Palabra de Dios presenta a Miguel como “el arcángel” (Judas 9). Este término significa “ángel principal”. Notamos que a Miguel se le llama el arcángel, lo que da a entender que solo hay uno de estos ángeles. De hecho, la Biblia nunca emplea la palabra “arcángel” en plural, sino siempre en singular. Además, Jesús aparece relacionado con la labor de arcángel. Así lo vemos en 1 Tesalonicenses 4:16, donde se  indica lo que hará el resucitado Jesucristo: “El Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel”. Este pasaje dice que Jesús hablará con voz de arcángel. Por lo tanto, da a entender que el propio Jesús es el arcángel Miguel.
Comandante. La Biblia señala que “Miguel y sus ángeles combatieron con el dragón [...] y sus ángeles” (Revelación 12:7). Es obvio que Miguel es el Comandante de un ejército de ángeles fieles. El libro de Revelación también presenta a Jesús como el Comandante de un ejército de ángeles fieles (Revelación 19:14-16). Y el apóstol Pablo menciona expresamente al “Señor Jesús” y “sus poderosos ángeles” (2 Tesalonicenses 1:7). Así pues, la Biblia habla tanto de Miguel y “sus ángeles” como de Jesús y “sus ángeles” (Mateo 13:41; 16:27; 24:31; 1 Pedro 3:22). La Palabra de Dios no dice en ningún lugar que existan dos ejércitos de ángeles fieles, uno dirigido por Miguel y otro por Jesús. Por lo tanto, es lógico llegar a la conclusión de que Miguel es nada menos que Jesucristo desempeñando sus funciones en el cielo

Respuesta
Lo primero que debemos presentar es lo siguiente:
¿Existe algún pasaje de la Biblia en el que se lo llame a Jesucristo “Arcángel Miguel”?
El Testigo de Jehová dirá que no. Usted debe insistir siempre en eso. Yo he dicho cosas así:
“Hermano, con qué usted me muestre un solo pasaje de la Biblia en la que se le diga a Jesucristo “Arcángel Miguel” será más que suficiente para mi”. Obviamente el Testigo no podrá presentar ningún pasaje y utilizará el argumento que aparece en el texto citado recién:

[…] recordemos que algunas personas tienen más de un nombre. Por ejemplo, a Jacob, que fue cabeza de una gran familia, también se le conoció como Israel, y al apóstol Pedro, como Simón (Génesis 49:1, 2; Mateo 10:2). De igual modo, la Biblia contiene indicaciones de que Miguel es otro nombre que recibe Jesucristo tanto antes de venir a la Tierra como después de regresar al cielo. Veamos qué razones encontramos en las Escrituras para llegar a esta conclusión.

En realidad, siempre que se indica que un personaje tiene otro nombre, se da esa información. Así por ejemplo, sabemos que cuando estuvieron en Babilonia, a ciertos nobles de la casa de Judá se le cambiaron los nombres: “a Daniel, Baltasar; a Ananías, Sidraj; a Misael, Misaj, y a Azarías, Abed-Nego” (Daniel 1: 17). También es cierto que al Apóstol Pedro se le cambió el nombre y que se llamaba, originalmente Simón. En Mateo 10: 2, en la lista de los Doce, sabemos que era llamado “Pedro” y en Mateo 16: 18, es Cristo quien le cambia el nombre. De la misma manera podemos ver en la Biblia que siempre que un personaje tiene más de un nombre, se aclara la situación para dejar en claro de que se trata de la misma persona.
Esto lo vemos incluso en el caso de Dios y uno de los nombres con los que él se manifestó: El Shaddai. En Génesis 17:  1-6 tenemos un doble ejemplo: Dios y Abraham:

Gén 17:1  Cuando era Abram de noventa y nueve años, se le apareció Yahvé y le dijo: “Yo soy El Shadday; anda en mi presencia y sé perfecto.
Gén 17:2  Yo haré contigo mi alianza y te multiplicaré muy grandemente.”
Gén 17:3  Cayó Abram rostro a tierra y siguió diciéndole Yahvé:
Gén 17:4  Cuanto a mí, he aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos,
Gén 17:5  y ya no te llamarás Abram, sino Abraham, porque yo te haré padre de una muchedumbre de pueblos.
Gén 17:6  Te acrecentaré muy mucho y te haré pueblos, y saldrán de ti reyes;"

Y en Éxodo 6: 3, el Señor dice:
Yo me mostré a Abraham, a Isaac y a Jacob como El-Shadday, pero no les manifesté mi nombre de Yahvé.

Ahora, es interesante notar que los Testigos de Jehová han vertido “El-Shadday” como “Dios Todopoderoso” en la Traducción del Nuevo Mundo de la Sagrada Escritura. Vale señalar en ese caso lo siguiente, que esa es una traducción de la versión griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta, donde se vierte el texto como θεὸς ὢν αὐτῶν, y no del texto hebreo del que ellos dicen haber realizado la traducción.
Continuando. No vemos que para Jesucristo sea evidente que antes de su nacimiento se le llamara “Arcángel Miguel”. Y si bien, el Arcángel Miguel desempeña papeles importantes, no puede ser Jesucristo, como veremos a continuación. En primer lugar, los Testigos de Jehová sostienen que Jesucristo fue el primer ser creado, la única creación directa de Jehová Dios, y por lo tanto, no existe ningún otro ser como él. Pero en Daniel 10: 13 vemos que Miguel es uno entre varios como él. ¿Qué dice el pasaje? Veamos primero el texto hebreo y luego varias traducciones, para comprender quién es Miguel:

ושׂר מלכות פרס עמד לנגדי עשׂרים ואחד יום והנה מיכאל אחד השׂרים הראשׁנים בא לעזרני ואני נותרתי שׁם אצל מלכי פרס׃

La mención a Miguel son las palabras subrayadas, que dicen:
Mikael ejad sar rishon = Miguel uno de los principales príncipes

Este pasaje se ha vertido de la siguiente manera en varias versiones de la Biblia:

  • El príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días, pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia (Biblia Textual, 3er Edición).
  • Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. (La Biblia de las Américas)
  • Pero el príncipe del reino de Persia se me opuso veintiún días; mas Miguel, uno de los príncipes supremos, vino en mi ayuda, y yo prevalecí allí sobre los reyes de Persia (Nácar-Colunga 1944 [Los Testigos la citan en su bibliografía]).
  • Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. (Biblia Reina-Valera 1960)
  • Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días; y he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia. (Reina-Valera Gómez)


Y la más interesante de todas, la Traducción del Nuevo Mundo, de los Testigos de Jehová vierte el pasaje así:

Pero el príncipe de la región real de Persia estuvo plantado en oposición a a mí por veintiún días, y, ¡mira!, Miguel, uno de los príncipes prominentes, vino a ayudarme; y yo, por mi parte, permanecí allí al lado de los reyes de Persia.

En todas las traducciones, incluso en la misma de los Testigos de Jehová, podemos apreciar que Miguel es uno entre varios como él, no es diferente, no es especial, ni siquiera es el prominente, sino uno de los prominentes.

No obstante, hay algo más que se debe agregar y que hecha por tierra toda la “argumentación de los Testigos de Jehová” y de otros como los mormones, para quienes Jesucristo es el Arcángel Miguel.
En Judas 1: 9 leemos:

Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.

En la Traducción del Nuevo Mundo, a su vez encontramos:

Pero cuando Miguel el arcángel tuvo una diferencia con el Diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisés, no se atrevió a llevar un juicio contra él en términos injuriosos, sino que dijo: “Que Jehová te reprenda”.

La pregunta es obvia ¿Jesucristo reprendió a Satanás durante su ministerio? ¡Sí, y muchas veces? Por ejemplo, en Mateo 4: 10 tenemos una clara y evidente reprensión del Señor a Satanás. Si Jesucristo era el Arcángel Miguel ¿Por qué no reprendió al Demonio, sino que remitió el juicio al Señor?

Como podemos ver, SÓLO CON LA BIBLIA, basta para demostrar que Jesucristo no es el Arcángel Miguel.


Si ustes desea conocer otras manera de mostrar nuestra fe y responder a los Testigos de Jehová, para llevarlos a los pies del Señor Jesucristo, lo invito especialmente a la conferencia que daré en la Fundación Tridentina, este viernes 26 de agosto, a las 19 horas. ¿Dónde? En la calle Ayacucho 1556 (Salón de usos múltiples), Ciudad de Buenos Aires.

Los esperamos. Recuerde: traer biblia, lápiz y papel.

martes, 23 de agosto de 2016

Primera Conferencia: Convirtiendo a los Testigos de Jehová, algunas preguntas interesantes

Primera Conferencia: Convirtiendo a los Testigos de Jehová, algunas preguntas interesantes

El viernes 19 de agosto, con los auspicios de la Fundación Tridentina por los Valores Clásicos, se desarrolló la primera, de las dos conferencias "Convirtiendo a los Testigos de Jehová sólo con la Biblia".

El primer encuentro trató principalmente sobre algunos aspectos de la Sociedad Watchtower, sus orígenes, sus primeros dirigentes y algunos aspectos de la Biblia que ellos utilizan. Vimos los errores más frecuentes que se cometen cuando uno los aborda (o pretende abordarlos).

En la segunda conferencia, que tendrá lugar este viernes 26, trataremos el tema de como presentar la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo a los Testigos de Jehová por el método indirecto utilizando dos vias diferentes. También, demostraremos a los Testigos (y a los antitrinitarios) que Jesucristo en el Nuevo Testamento dijo ser Dios Todopoderoso. Además de invitar a todos ustedes a la segunda conferencia, quisiera hoy tratar aquí algunas preguntas que me fueron realizando estos días, tanto en las conferencia que di en la Fundación Tridentina, como en otros dos lugares dónde pude tocar este mismo tema.

CURSO - CONFERENCIA

CÓMO CONVERTIR A LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ



A cargo del Profesor Raúl Amado

con el patrocinio de la

Fundación Tridentina por los Valores Clásicos

Viernes 19 y Viernes 26 de agosto del año 2016
Horario: 19 a 21 horas

Dirección: Ayacucho 1556‏ 
(Salón de Usos Múltiples)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires


Avisar que viene uno invitado por Eduardo Ignacio Llorente


P: ¿Quién está detrás de los Testigos de Jehová?
R: Me gustaría poder responder que se trata sólo de un movimiento humano. Es cierto que todo lo que no proviene de Dios, proviene del Adversario, y que Satanás, quien se viste como un ángel de luz (2 Cor 11: 14), utiliza a los hombres para sus planes inicuos. Pero en realidad, la Sociedad Watchtower no es sino, una de las hijas de Babilonia, que con ella conforman el sistema de la Gran Ramera predicho en Apocalipsis 17:3-5.

P: ¿Son los Testigos de Jehová agentes de algún gobierno extranjero?
R: No, simplemente son personas, que están en una secta destructiva y herética, que no conocen a Jesucristo y que no lo reconocen como el Verdero Señor y Dios Todopoderoso. Nosotros como católicos estamos obligados a predicarles la Verdad "a tiempo y fuera de tiempo" (2 Timoteo 4: 2).

P: ¿Qué conexión existe entre los Testigos de Jehová y el sionismo y la masonería?
R: La misma que existe entre esos movimientos y todas las demás falsas religiones: la criptoadoración de Satanás.

P: ¿Qué conexión existe entre los Testigos, Adventistas y Mormones?
Todos estos movimientos son productos del denominado "Segundo Gran Despertar", un revivamiento en el protestantismo norteamericano del que surgió el llamado "primitivismo", un movimiento que sostenía que era menester volver al cristianismo de la Biblia y rechazar a todas las iglesias establecidas y denominaciones. Este movimiento no sólo tuvo lugar entre los protestantes, sino también en varias diócesis católicas. Lamentablemente, no está muy estudiado sistemático el impacto del Segundo Gran Despertar en el catolicismo decimonónico en los Estados Unidos.

P: ¿Por qué los Testigos de Jehová son tan "duros" y se equivocan tanto con la Biblia?
R: Los Testigos de Jehová son adoctrinados, tal como expliqué en mi conferencia. Los que son iniciados, sólo una vez por semana, pero poco a pocos son obligados a ir todos los días de la semana y reciben únicamente los estudios de la Revista Atalaya. Además, son obligados a leer la Traducción del Nuevo Mundo de la Sagrada Escritura, una versión adulterada de la Biblia. Por eso, como expliqué en la conferencia, es importante que les quite esa Biblia desafiándolos.

P: Los Testigos de Jehová son muy "duros", es imposible convertirlos.
R: No puedo estar de acuerdo con eso. Yo conozco personalmente ex-testigos de Jehová, y yo mismo he misionado a ex miembros de la Watchtower, pudiendo servir como instrumento para llevarlos a los pies de Cristo, Nuestro Señor.




jueves, 11 de agosto de 2016

Biblias Mesiánicas: Versión Israelita Nazarena

Biblias Mesiánicas: novedosas, heterodoxas y malas traducciones. Una análisis de la Versión Israelita Nazarena

Todo cristiano interesado en la Biblia tiene, en su biblioteca física por lo menos dos o tres versiones de la sagrada escritura. Hoy en día, además contamos con herramientas informáticas que nos permiten atesorar en nuestra computadora cientos de versiones diferentes. Una de esas herramientas es el software E-Sword, que recomiendo descargar.

Una de las versiones que tengo en mi biblioteca, tanto en papel como digital es el Brit Jadashá (Nuevo Pacto), editado en Buenos Aires en 1977 y preparado por el presbítero Pbro. Luis Guillermo Brasesco. El volumen es interesante y en realidad, se trata de una traducción del texto griego al hebreo moderno. Lo compré como una curiosidad en una mesa de saldos por $38 y hace muy poco lo vi en Mercado libre a $1.800 (unos u$d 129 ¡Una verdadera inversión!). Pero en los últimos años, han aparecido docenas de versiones hebreas del Nuevo Testamento, supuestamente traducidas de manuscritos hebreos por, hasta ahora, desconocidos eruditos.

La primera vez que leí al respecto fue en el 2003 y se trataba de una traducción del manuscrito Du Tillet, una versión medioeval del Evangelio según San Mateo, realizada por el Dr. James Scott Trimm. Posteriormente, hacia el 2005 me llegó (siendo estudiante en la Universidad) una traducción de Yosef Aharoni. Como yo tenía el texto en inglés hice una comparación entre el texto en inglés y el español y encontré algunas diferencias. No obstante, como no tenía el manuscrito hebreo Du Tillet (ni una transcripción) no podía avanzar demasiado. A partir de aquel momento comencé a investigar más y encontré que esta fiebre por las versiones hebreas del Nuevo Testamento estaban hermanadas con el movimiento de “Judíos mesiánicos”, es decir, congregaciones de origen protestante, dónde se visten como judíos y simulan ser judíos que creen en Jesús.[1]

Mi intención ahora es realizar una serie de análisis de algunas versiones “mesiánicas”. En este artículo sólo trataremos la “Versión Israelita Mesiánica”, preparada por José Álvarez/Yosef.

Sobre el “traductor” y el contexto de producción
José Alvarez posee el título de moreh, es decir, maestro, otorgado, no por un seminario rabínico judío, sino por una institución mesiánica. Por lo que sabemos según su blog, originalmente era un Adventista del Séptimo Día que dejó esa iglesia. Se graduó de Bachillerato en Teología en el año 1965, en el Colegio de las Antillas y allí, según él, estudio griego koiné. El griego es un idioma obligatorio para cualesquier persona que estudie teología, no obstante, hay una gran diferencia entre “entender griego” y “dominar el griego”. Según lo que pude apreciar del trabajo de J. Álvarez, su pericia en el griego es muy mala, como se aprecia en la “traducción” de Juan 1, exactamente con los mismos errores que cometen los Testigos de Jehová. También nos dice que tiene una maestría en psicología clínica y que posteriormente, se dedicó al estudio autodidácta del hebreo. Aclara que lo hizo con la ayuda de judíos de varias sinagogas, pero no de manera sistemática ni contó con un profesor. En 1972 inició la publicación de La Senda Antigua, que ahora se publica en Internet y desde entonces ha trabajado en el judaísmo mesiánico y el “movimiento de restauración del nombre sagrado”.

Según su propia página “su obra cumbre es una edición de las Escrituras Sagradas de Israel, llamada Versión Israelita Nazarena (VIN)”. Sin embargo, el mismo ha declarado:

No se considera perito en los idiomas bíblicos, por lo tanto su obra se describe como una edición especial basada en las mejores traducciones judías y cristianas, cotejada fielmente con los textos hebreos y griegos. Pero las correcciones y mejoras que se han hecho sobre las versiones tradicionales son innumerables y de gran importancia para los estudiantes de las Escrituras Hebreas.

Esto suena cuando menos contradictorio, porque cualesquier persona con honestidad intelectual que decida ponerse a realizar un trabajo serio sobre la Sagrada Escritura, llámese traducción o por lo menos edición, tiene que tener un competente conocimiento sobre hebreo y griego, además de un excelente dominio sobre el idioma al cual piensa volcar la traducción. En efecto, un trabajo de traducción no es algo sencillo, menos aún de la Biblia. Y ningún estudiante de las Sagradas Escrituras puede dejar de mirar con desconfianza una versión cuyo principal autor es… alguien que ha demostrado importantes falencias en un griego tan elemental como el de Juan 1.

¿Qué fuentes utilizó José Álvarez?
Cuando tengo ante mi una Biblia de estudio me gusta saber que manuscritos fueron empleados. Aún cuando se trate de manuscritos problemáticos, creo que tengo derecho como cualesquier estudiante de la Escritura, a saber cuales fueron las fuentes que emplearon los traductores. No basta decir “se utilizaron los manuscritos hebreos” o “esta versión fue producida siguiendo el texto masorético”, porque uno puede preguntar, con toda sinceridad y sin ofender a nadie: “¿pero qué versión del masorético?” o mejor “¿Cuáles manuscritos hebreos? ¿Con qué manuscritos los cotejó? ¿Cuál fue el criterio de selección?”

Daré un ejemplo de una versión de la Biblia que ha sido muy criticada, especialmente por grupos protestantes: la Nueva Versión Internacional. Esta edición parte, para el Nuevo Testamento, no del Textus Receptus como la Reina Valera[2], sino del Texto Crítico[3]. Además, esta versión tiene entre sus notas referencias al Textus Receptus, la Peshitta y el Texto Mayoritario para el Nuevo Testamento (entre otras), y para el Antiguo, señala las discrepancias entre diferentes ediciones del Masorético (en primer lugar la Biblia Hebraica Stuttgartensia), los Rollos de Mar Muerto, el Pentateuco Samaritano, el Aquila, el Symmachus, la Vulgata Latina, la Peshitta, etc. Uno lamenta que no haya referencias adecuadas a la Septuaginta, y eso quizás es una de las principales razones por las cuales la Versión de Nácar-Colunga aventaja a la NVI.

Pero volviendo: en la NVI, al igual que la Reina Valera Gómez o en la Biblia de Jerusalén tenemos referencias a qué fuentes se emplearon para hacer la traducción. En cambio, en la Versión Israelita Mesiánica no tenemos ninguna información, salvo ciertas referencias imprecisas. Así sabemos que:

Para el Antiguo Testamento se recurrió a los manuscritos hebreos originales. Me gustaría saber dónde se encuentran, porque hasta ahora es conocido que sólo tenemos copias antiguas y ninguna completa e intacta.

Para el Nuevo Testamento se recurrió:
1.       Mateo Hebreo du Tillet de Yosef Aharoni, que es una mala traducción del texto de James Scott Trimm.
2.       Para el resto se recurrió a versiones hebreas (Esto es falso, esas versiones no existen) o se volcó del griego al hebreo para recuperar el sentido original (no tiene sentido, además viola cualesquier regla de filología)

Bueno, yo me tomé el trabajo con el software E-Sword y empecé a comparar versículos entre varias versiones. Tomé varias ediciones de la Biblia y las cotejé con la edición de Álvarez y mis resultados son los siguientes:

a) El Antiguo Testamento es la Reina Valera Actualizada corregida con la Versión del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras. Se remplazan todos los nombres por sus equivalentes hebreos y el hombre de Dios por el tetragrama. Se eliminan las referencias a la Unidad Compuesta de la Divinidad.
b) Para el Nuevo Testamento:
1.       El Mateo Du Tillet… mantengo la misma observación.
2.  Marcos, Juan, 1 y 2 a Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, son la Reina Valera Actualizada, edición 1989, corregida con fragmentos de la Versión del Nuevo Mundo, de los Testigos de Jehová.
3.   Lucas, Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, 1, 2 y 3 de Juan, Judas, y Apocalipsis son la Versión Moderna de Enrique Pratt, con un lenguaje modernizado, ya que la versión es de 1893.
4.       Filemón es una amalgama entre la Traducción del Nuevo Mundo (Testigos de Jehová con la la RVA.

Características de la VIN
Salvando el hecho de que, como versión es descartable, hay algunas cosas que merecen ser puntualizadas luego de un análisis del texto que presenta Jose Álvarez:

El texto se caracteriza por volcar a la versión hebrea todos los nombres propios. Mi pregunta es ¿Esto ayuda al estudio o en todo caso lo entorpece? No hay una tabla de conversión ni notas de traducción, ni tampoco referencias a qué forma del nombre se eligió y cual no, por ejemplo para Josué y Jesús se emplea la misma, cuando en realidad, en las versiones rabínicas y siríacas Jesús es nombrado Yashua y no Yahoshúa. Tampoco explica el autor porqué olvidó la versión hebrea de Arquelao, o por lo menos una transliteración hebrea de ארקילאוס.

 La versión es fuertemente anti-trinitaria.

 Por ejemplo, en Isaías 9:6, profecía mesiánica que pone en problemas a los judíos, vuelva El-Gibor como “Héroe” cuando en realidad dice “Dios Fuerte”. Curiosamente en el mismo libro, 10: 21 traduce “Elohim Fuerte”. No tiene coherencia.

Niega deliberadamente la divinidad de Jesucristo:
a.      toda lengua confiese que Yahoshúa el Mashíaj es soberano, para gloria de Yahweh el Padre. (Filipenses 2:11 VIN)
Esto no es lo que aparece en ninguno de los manuscritos originales, que dice:
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre
Como ya hemos demostrado en nuestro estudio de los testigos de Jehová, el Señor Jesucristo es el mismo Jehová del Antiguo Testamento y decir que el Padre sólo es Jehova es un error muy grave, no sólo doctrinal, sino filológico.
b.      si confiesas con tu boca que Yahoshúa es el Maestro (Romanos 10: 9)
Es otra mala traducción y con una pésima intención. El original dice que Jesucristo es el Kurios, es decir, el Señor. El término Kurios se aplica a la Divinidad y es como en griego se volcó el nombre de Yahve. ¿Esto es algo que ignora Álvarez o que sólo se puede atribuir a una “corrección” anti-trinitaria?

Conclusiones
El análisis de la Versión Israelita Nazarena demuestra, de manera contundente que se trata de una versión que ni constituye una traducción, ni tampoco una edición seria de las Sagradas Escrituras, antes bien, se trata de una paráfrasis caprichosa y anti-trinitaria, basada en versiones ecléticas al punto que tampoco queda en claro cuál fue el criterio que se empleó para la selección de esas versiones.

El señor José Álvarez demuestra no tener ninguna pericia, ni en griego, ni en hebreo ni en arameo, ya que no sólo traduce mal textos sencillos hasta para un estudiante de primer nivel de griego (como Juan 1: 1), sino que además recurre a ediciones conocidamente adulteradas, como la de los Testigos de Jehová, que se caracterizan por un rechazo pleno en el mundo académico.

Finalmente, cabe destacar que esta versión tiene como único fin el de promover las visiones teológicas erradas y doctrinalmente anticristianas del señor Álvarez. Un negocio editorial tan poco afortunado como el “ministerio” de este desafortunado editor.




[1] Muchas veces lo dije en otros artículos y como soy el administrador del blog y principal autor no puedo sino decir: en un estudio posterior trataré el tema de los judíos mesiánicos.
[2] El Textus Receptus fue una edición del Nuevo Testamento en griego que realizó Erasmo de Rotterdam. Para ello consultó los manuscritos más antiguos que tuvo a su alcance unos nueve manuscritos griegos, cuya antigüedad llegaba al siglo X. Es de notar que se trata de un texto eclético y que Erasmo introdujo numerosas revisiones y correcciones en las cinco ediciones que publicó durante su vida. La primera salió de la imprenta en 1512 y la última en 1535. Posteriormente Stephanus corrigió la edición de Erasmo en cuatro oportunidades, para lo que se sirvió de la Políglota Complutense y de 15 manuscritos griegos, entre 1549 y 1551. Por su parte, Teodoro Beza realizó nueve ediciones del Textus Receptus entre 1565 y 1604.
Cuando usted se encuentre con un protestante fundamentalista que le diga que el Textus Receptus es “inspirado”, pregúntele qué edición de todas. Si le contesta que sólo la de Erasmo, puede usted decirle que la King James no esta basada en la de Erasmo, como tampoco la Reina Valera se basa totalmente en él, sino en una amalgaba entre la edición de 1522, la de Stephanus de 1550 y la políglota Complutense.
[3] El Texto Crítico es una composición eclética del Nuevo Testamento basada en los documentos más antiguos de los que se tiene conocimiento. Se conoce como Nestle Aland Novum Testamentum Graece

lunes, 8 de agosto de 2016

Una aclaración necesaria a “Marcel Lefebvre en una extraña fotografía”

Una aclaración necesaria a “Marcel Lefebvre en una extraña fotografía”
Nota bene: si su comentario es un simple insulto no será publicado. Gracias por entender.

El domingo 31 de julio del corriente año publiqué un artículo que decía, simplemente lo siguiente:

¿Usted ve lo que nosotros estamos viendo? Marcel Lefebvre dando la comunión a una mujer semi-desnuda. Foto publicada en el sitio oficial de la SSPX.

Y luego la siguiente cita de la Escritura: “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volveran a medir (Mt 7: 2)

La imagen de la entrada es la siguiente





La entrada generó una catarata de comentarios y correos electrónicos criticándome por subirla y por lo que yo estaba insinuando, según mis lectores, que Lefebvre daba la comunión a una mujer con el torso desnudo. He decidido publicar una aclaración y suspender la agenda de publicaciones aquí en Sursum por unos días, a fin de subsanar cualesquier duda sobre mis intenciones, y sobre el fin de este tipo de entradas.

En esta entrada, en cambio pretendo, en primer lugar explicar lo que se ve en la imagen, cosa que parece necesaria. En segundo lugar, recordar qué enseña la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia sobre el decoro (entiéndase no sólo el “buen vestir”, sino, por empezar, el estar vestido) en la vida cotidiana, ante los ministros de Dios y en los lugares sagrados. Luego, veremos cómo los obispos y sacerdotes a lo largo de la historia trataron el tema. Aquí trataremos con ejemplos concretos, poniendo referencias a libros y a documentos históricos para que puedan ser consultados por cualesquier lector.

Finalmente, abordaremos en las conclusiones una comparación entre la actitud de los ministros católicos frente a fieles desnudos o malvestidos, y la de Monseñor Marcel Lefebvre, fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y la actitud de sus seguidores, algunos de los cuales dejaron sus comentarios aquí.

En una sección final, como apéndice, se responderán algunas críticas y comentarios que he recibido, bien por correo, bien en el mismo blog, o bien por mi Facebook.

I.  ¿Qué se ve en la imagen?
Deseo detenerme en primer lugar en la imagen. En ella se puede apreciar a Marcel Lefebvre rodeado de unas mujeres africanas, que tienen el torso desnudo. El obispo está sonriendo ante la mujer. A su lado se ve a otra, también semi desnuda.

Aquí debo hacer una aclaración. Yo recibí esta foto de un sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (cuyo nombre no puedo revelar, porque puede ser expulsado)[1], quien me la referenció como “Monseñor Lefebvre dando la santa Comunión a fieles africanas”. La fotografía iba acompañada además de un link al sitio del distrito de los Estados Unidos de la FSSPX. Al pie de la imagen se puede leer: “Arzobispo Lefebvre siendo recibido por fieles de África”.[2]

Algunas cosas debo admitir antes de proseguir: no noté por la impresión que me causó la fotografía que Marcel Lefebvre no lleva siquiera una estola, ni tiene en su mano un copón. Por lo tanto, es verdad que no está repartiendo la comunión a mujeres semi desnudas. Este mismo error lo cometió el blog “Today's Catholic World News Blog”[3].

Ahora bien ¿Es escandalosa la imagen de Monseñor Lefebvre, aun cuando él no estuviera dando la comunión a estas africanas?

Sí. En primer lugar porque no es la actitud que corresponde a un obispo católico, en segundo lugar, porque a lo largo de la historia de la Iglesia, los obispos y presbíteros SIEMPRE (como demostraremos en este ensayo) amonestaron a los fieles sobre el vestir. En tercer lugar, quiero aclarar que, no obstante la imagen de Marcel Lefebvre conteporizando con las indígenas africanas descubiertas puede ser motivo de justa indignación, o por lo menos, de sospecha sobre cierta tendencia “modernizadora” o conciliadora, no creemos que ese sea el mayor problema que deben enfrentar quienes lo ven a él como el paladín de la tradición o el salvador de la Iglesia.

II. La Iglesia habla sobre la modestia y el decoro en el vestir
Es muy común escuchar y leer en medios tradicionalistas el tema de la modestia al vestir. Existe de hecho un muy interesante texto de Monseñor Mark A. Pivarunas, dónde trata el tema como creo, deberían tratarlo todos los sacerdotes y deberían a su vez entenderlo los fieles.[4] Por su parte, en Foro Católico se publicó una selección de citas de autoridades de la Iglesia Católica en referencia a la modestia y recato al vestir, sobre todo cuando se está ante Jesucristo Sacramento, en el templo, y en la vida cotidiana.[5] La modestia en el vestir (y ni hablar el vestir en sí mismo) es un medio, no un fin. ¿Cuál es el fin? Adorar a Dios, dar testimonio de que seguimos sus mandamientos.

Para quienes tienen la mentalidad modernista, Dios no tiene derecho a darnos su ley. Nosotros tenemos autoridad suficiente para elaborar nuestro propio código moral y ético, sin menester de Dios. Al hacerlo, nos ponemos en lugar de Dios y dejamos de adorarle y rendirle a justa adoración. Signo de los tiempos finales es lo que vivimos. Veamos lo que dice el Apokalypsis:

Y vi otro ángel volar en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno, para predicarlo a los moradores de la tierra, y a toda nación y tribu y lengua y pueblo, diciendo en alta voz: Temed a Dios, y dadle gloria; porque la hora de su juicio ha venido; y adorad a Aquél que hizo el cielo y la tierra, y el mar y las fuentes de las aguas.
Y otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, aquella gran ciudad, porque ella ha dado a beber a todas las naciones del vino de la ira de su fornicación.
Y el tercer ángel los siguió, diciendo en alta voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente, o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, el cual es vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles, y delante del Cordero. Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás; y los que adoran a la bestia y a su imagen no tienen reposo ni de día ni de noche, ni cualquiera que reciba la marca de su nombre.
Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. (Apoc 14: 6-12)

Lamentablemente, en este ensayo no puedo desarrollar en profundidad, como quisiera los mensajes de estos tres ángeles, cruciales para cualesquier cristiano en el tiempo que nos toca vivir. Pero quiero destacar lo que dice el ángel de Apoc 14: 16-17. Anuncia el Evangelio Eterno, diciendo a los hombres que deben Temer a Dios y a Él sólo darle gloria, la adoración verdadera, sincera, una adoración “en espíritu y en verdad” (Jn Juan 4: 23-24). Este es el mensaje crucial de todas las épocas, lo vemos en todos los libros de la Biblia, lo vemos desde el Génesis hasta el Apokalypsis, y vemos como el hombre ha tendido a querer usurpar el lugar de Dios desde la primera tentación de Adán y Eva en el Edén. ¿Acaso no fue con ese engaño que la serpiente hizo caer a Eva?[6]

La Sagrada Escritura ha dejado bien en claro que no podemos ver la desnudes de nuestros semejantes. Así, por ejemplo, Cam fue maldito, él y su descendencia por Noé ¿La causa? Descubrir la desnudez de su padre.[7] El vocablo que se usa es ערות que signifia “desnudez”, pero también “defecto”, “vergüenza”. Es acompañado de la palabra וירא que significa no sólo ver, sino “descubrir”, “vigilar”, “espiar”… es tener algo delante que no se debe ver e insistir en la acción, es ver con alevosía lo que no está permitido. Por ello, bien traduce la versión Nácar-Colunga וירא como “descubrir” y no sólo “ver”

El texto hebreo de Gén 9: 22 dice:

וירא חם אבי כנען את ערות אביו ויגד לשׁני־אחיו בחוץ

El texto de los LXX dice:

καὶ εἶδεν Χαμ ὁ πατὴρ Χανααν τὴν γύμνωσιν τοῦ πατρὸς αὐτοῦ καὶ ἐξελθὼν ἀνήγγειλεν τοῖς δυσὶν ἀδελφοῖς αὐτοῦ ἔξω

La traducción literal es:

Y descubrió Cam, el padre de Canaán, la desnudez de su padre, y saliendo, anunciólo a sus dos hermanos fuera.

Por su parte, en el Levítico (8: 3)  vemos como Dios le dijo a su pueblo:

Yo soy Yahvé, vuestro Dios. No haréis lo que se hace en la tierra de Egipto, donde habéis morado, ni haréis lo que se hace en la tierra de Canaán, adonde yo os llevo; no seguiréis sus costumbres.

Por lo tanto, el Pueblo de Dios no puede seguir las costumbres de los pueblos que no son de Dios. Los versículos siguientes aclaran, sólo algunas de las costumbres que no deben seguirse:

Guardaréis mis leyes y mis mandamientos; el que los cumpliere vivirá por ellos. Yo, Yahvé.
Ninguno de vosotros se acercará a una consanguínea suya para descubrir su desnudez. Yo, Yahvé. No descubrirás la desnudez de tu padre ni la de tu madre; es tu madre; no descubrirás su desnudez.No descubrirás la desnudez de la mujer de tu padre; es la desnudez de tu padre.
No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre; nacida en la casa o fuera de ella, no descubrirás su desnudez. No descubrirás la desnudez de la hija de tu hijo o de la hija de tu hija, porque es tu propia desnudez. No descubrirás la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, nacida de tu padre; es tu hermana.
No descubrirás la desnudez de la hermana de tu padre; es la carne de tu padre. No descubrirás la desnudez de la hermana de tu madre; es la carne de tu madre. No descubrirás la desnudez del hermano de tu padre acercándote a su mujer; es tu tía, no descubrirás la desnudez de tu nuera; es la mujer de tu hijo; no descubrirás su desnudez.
No descubrirás la desnudez de la mujer de tu hermano; es la desnudez de tu hermano. No descubrirás la desnudez de una mujer y de su hija, ni tomarás a la hija de su hijo, ni a la hija de su hija para descubrir su desnudez; son parientes; es una infamia.
No tomarás a la hermana de tu mujer para hacer de ella una rival suya descubriendo su desnudez con la de tu mujer en vida de ésta.

¿Es por lo tanto una excusa que la costumbre de un país es que la gente ande desnuda, para que un presbítero o un obispo pueda estar delante de ellos? ¿O es menester del obispo, del presbítero o de cualesquier misionero, aún seglar, enseñar los mandamientos de Dios? ¿Desde cuándo podemos poner la costumbre de un pueblo por encima de la Ley de Dios? En Ezequiel 22:10 y en Apocalipsis 3: 18 deja en claro que la desnudez es algo reservado para la vida matrimonial, no una costumbre habitual. ¿Por qué razón? Simplemente porque es colocarse en una situación de pecado.

Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer deseándola, ya adulteró con ella en su corazón. (Mt 5: 28)

Y nuestra obligación es presentarnos siempre ante Dios con modestia, recato, humildad y decencia, como dice San Pablo en la epístola a Tito:

Así, pues, quiero que los hombres oren en todo lugar, levantando puras las manos, sin ira ni discusiones. Asimismo, que las mujeres se presenten en hábito honesto, con recato y modestia, sin rizado de cabellos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con obras buenas, cual conviene a mujeres que hacen profesión de piedad.
La mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que se mantenga en silencio, pues el primero fue formado Adán, después Eva. Y no fue Adán el seducido, sino Eva, que, seducida, incurrió en la transgresión. Se salvará por la crianza de los hijos, con tal que permaneciere con modestia en la fe, la caridad y la santidad. (1 Tito 2: 8-15).

Como vemos, la escritura aclara que los hombres y mujeres deben estar vestidos, y además bien vestidos según su sexo:

No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre se pondrá vestido de mujer; porque abominación es a Yaveh tu Dios cualquiera que esto hace (Dt 22:5)

Aquí vemos una referencia muy interesante a la ropa.  He colocado este versículo porque algunos tradicionalistas (como ocurre en la FSSPX) dicen que esto prohíbe a las mujeres el uso de pantalones, no ya en el templo, sino en todo momento, incluso para trabajos que así lo requieren. Este versículo es también usado por los Testigos de Jehová y por los Adventistas del Séptimo Día, Movimiento de Reforma, o los seguidores de la Iglesia del Palmar de Troya. Según ellos, ahí está claramente la prohibición del uso de pantalones o calsas aún bajo la falda. Bien… pero ¿Existían los pantalones cuando se escribió el Deuteronomio? No se habían inventado aún… de hecho, los pantalones son una prenda relativamente nueva, en la época de la Biblia, había túnicas para hombres como túnicas para mujeres. Lo que está prohibiendo, no es sólo el vestir, sino lo que el vestido implica: que la mujer intente ser como el hombre y que el hombre intente ser como la mujer, lo que está prohibiendo es el signo externo de aquello que es interno.
Como suele ocurrir, estas diferencias suelen ser pasadas por alto por los fariseos y legalistas
Ellos olvidan que el uso de  pantalones, por ejemplo en el templo no es un pecado en sí mismo, sino que lleva al escándalo, porque la mujer que así se presenta como alguien del mundo en un lugar sagrado, máxime si pretende acercarse a Dios. Ahora bien, si la Iglesia ha tratado de manera muy extendida a lo largo de su historia el tema de la modestia, mucho más en el Siglo XIX y XX ¿Qué hay con la desnudez? Si un tradicionalista se escandaliza y escribe contra un sacerdote que da la comunión a una mujer que se presenta con pantalones modestos y femeninos incluso, pero sostiene que eso es escándalo y que ese sacerdote agravia al Señor y mancilla al ministerio ¿Por qué puede consentir que una mujer semidesnuda se presente ante otro ministro?
La respuesta es clara: la hipocresía del fariseísmo que se infiltró entre los “tradicionalistas”. ¿Es un pretexto la situación socio-cultural? Veremos algunos ejemplos históricos.


III. El decoro ante el obispo y el sacerdote
En 1803, Benito Lue y Riega fue consagrado obispo de Buenos Aires. Fue el último obispo de la época indiana.[8] Inició su episcopado con una importante visita pastoral, llevando el sacramento de la confirmación y ordenando presbíteros en el interior de la gigantesca diócesis de Buenos Aires. Entre los pueblos que visitó se encontraban las antiguas reducciones de San Francisco Javier dónde el obispo reprendió a los presbíteros por permitir a los niños corretear desnudos en las inmediaciones de la Iglesia. Vale aclarar que para 1805, cuando dejó Corrientes lo hizo escandalizado. Describió a la ciudad como una villa miserable incapaz de mantener el control sobre el territorio que la rodeaba, la parroquia de la ciudad y las dos de la campaña estaban terriblemente mal administradas y dónde los pocos curas que habían, eran curas de naturales que servían a todos por igual y sin exigir ningún recato a los fieles. El obispo denunció a los niños desnudos, mal alimentados, clérigos sospechados de vivir amancebados, incapaces de rezar la Misa, fieles borrachos y pendencieros y mujeres que pretendían recibir la comunión o la bendición con el torso desnudo. [9]

En un sentido similar, el Obispo Manuel Azamor y Ramirez, quien ocupó la sede de Buenos Aires entre 1788 y 1796 remitió importantes documentos a los curas rurales sobre el orden en los territorios por ellos pastoreados, recordándoles la importancia del decoro.[10] En 1791 el padre Juan Ruiz Améndola, cura de naturales fue denunciado primero y luego amonestado gravemente por el obispo Azamor y Ramirez por permitir que “una india lo frecuente sin cubrir su vergüenza”, y el obispo llegó a insinuar que eso y el mal sentir el sacramento del orden eran sinónimos.[11]

En 1786, el Canónico Juan Baltasar Maciel consiguió que el Cabildo Eclesiástico prohibiera la comunión a cualesquier mujer que se presentara con los pechos descubiertos ante un sacerdote e igualó (según consta en las actas del cuerpo capitular) la solicitación con el recibir a una mujer en ese estado y no reprenderla.[12] ¿Casualidad? En el siglo XVI, informa el llegaban misioneros misioneros jesuitas a Córcega, la isla constantemente convertida y constantemente apostata, y los jesuitas no cesaban de condenar y amonestar a los sacerdotes que reciben a las fieles desnudas. ¿Excentricidades de algunos pocos?

El genial Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla de los Ángeles y luego de Osma, quien además llegó a ser Virrey de Nueva España insistió en que la función del misionero no radicaba únicamente a la predicación, sino a la verdadera conversión de los paganos e idólatras. El misionero no podía contentarse con anunciar el Evangelio y celebrar la Misa, debía transmitir la doctrina cristiana y llevar a los fieles a la Verdad, que es el mismo Cristo Nuestro Señor, y esto incluía una reforma de sus costumbres, una incorporación a la christianitas.[13] Varias quejas presentó el Obispo Palafox y Mendoza contra los doctrineros regulares, una de ellas era que estos, por su mala preparación toleraban las costumbres indígenas, entre las que colocaba el andar desnudos… mismas críticas que presentó ante la Santa Sede a causa de los jesuitas, a quienes consideraba poco menos que laxistas y pelagianos.[14]

¿Un último ejemplo? En 1789 encontramos que el presbítero Gregorio Funes, visitador de la Puna nombrado por el obispo de Córdoba, Angel Mariano Moscoso esgrimiendo la excomunión a las mujeres y jóvenes que se presentaron de manera indecorosa para recibirlos. Me cuesta imaginar la sonrisa en los labios del presbítero Funes cuando las fieles, flojas de harapos se presentaban ante él. Quizás, era otra época… quizás, todos estos ejemplos no eran de sacerdotes ni obispos “tradicionalistas”.

Estoy seguro que los lefebvristas, que tanto gustan comparar a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con la Compañía de Jesús (histórica), deben recordar que uno de los problemas que tuvieron con los ritos malabares, en las misiones americanas, tanto en el Brasil como en Hispanoamérica fue el rumor persistente de que los misioneros permitían que las mujeres y niños ya cristianos anduvieran desnudos.[15]

IV. Conclusiones
La imagen fue colocada por una cuestión muy básica. Se trataba, no de atacar a Lefebvre en su época pre-conciliar como misionero en África.[16] La figura de Marcel Lefebvre tiene cosas mucho más importantes para señalar antes que el saludar a una africana descubierta, por empezar, fue ordenado por un masón reconocido, cuya intención de destruir la Iglesia Católica es bien conocida, como fue denunciada por los Papas como Gregorio XVI o León XIII por citar sólo algunos ejemplos.[17]
Insisto, si alguien quisiera atacar al obispo Marcel Lefebvre o a la FSSPX podría apelar, en primer lugar al hecho de que el cardenal Achille Liénart, quien ordenó sacerdote a Lefebvre era en ese momento un jerarca masón, y esta situación fue reconocida aún por el mismo Marcel Lefebvre.[18] Lo que quería mostrar, originalmente, fue el claro contraste entre él y la actitud que se puede apreciar hoy en las capillas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, dónde el código de vestimenta, o como dicen los angloparlantes, el “dress code” perdió su significación real, para convertirse en un fin en sí mismo, en lugar de ser un medio para algo mayor.

Los lefebvristas, fieles y presbíteros han realizado acciones que nada tienen que envidiar a los procesos judiciales realizados en las congregaciones de los Testigos de Jehová, dónde desde el vestir hasta el comer, el con quien los fieles se reúnen o con quienes comparten lecturas, no ya profanas, sino incluso católicas, queda a escrutinio de los dirigentes.[19]

Sorprende entonces cómo es posible que los lefebvristas, tan cuidadosos y meticulosos con el código de vestimenta, toleren y consideren incluso piadosa la actitud de Marcel Lefebvre para con las feligresas africanas que andaban desnudas y con las que, según vemos en la fotografía, contemporizaba. Sorprende más aún cuando uno compara la actitud de Marcel Lefebvre, que las recibe con una sonrisa, respecto a ejemplos históricos de misioneros católicos. Sorprende mucho más cuando vemos a los fieles de la Fraternidad y a los adoradores de “Monseñor” (como gustan llamar los lefebvristas a Marcel Lefebvre, como si se tratase del único obispo) justificar la actitud del obispo francés, padre del Concilio Vaticano II, quien un día llamaba anticristo a Pablo VI o Juan Pablo II, y al día siguiente Vicario de Cristo, por el sólo hecho de no estar dando la comunión, sino simplemente estar delante de ellas.

Así es el fariseísmo: se fija en el detalle, en el error superficial de quien publicó la nota, pero no en la acción que es denunciada. No importa que Lefebvre esté comporizando ante unas indígenas semidesnudas en contra de lo que manda la Iglesia y en contra de su deber como obispo y misionero. Lo que importó fue que yo dije que les daba la comunión… pero sí importó que indígenas estuvieran ante Juan Pablo II algunas décadas después. Lo de Juan Pablo II fue escándalo, lo de Lefebvre no, porque según los Lefebvristas, él si fue elegido por Dios.



[1] Es una practica común en la FSSPX el poner bajo investigación y posible expulsión a los sacerdotes que, o bien entran en contacto con sedevacantistas o comparten con ellos información. También es una práctica común el suspender la absolución o negarla, directamente, a los fieles que distribuyen material sedevacantista entre los sedevacantistas, que opinan libremente delante de otros fieles o sacerdotes que el actual ocupante de la Santa Sede es un Antipapa. Esto último lo sé bien por experiencia propia. En el año 2007 se me advirtió severamente cuando yo era un fiel católico que asistía a los servicios litúrgicos en La Reja, y “dejaba caer” en manos de algunos seminaristas o fieles, el material que me pasaba el presbítero Lázaro Romero, quien ahora dice no me conoce.
[2] Ver el álbum de fotos de Lefebvre como misionero: http://sspx.org/en/media/photos?keys=&field_tags_tid%5B%5D=27
[4] Ver “El recato en el modo de vestir”, 21 de junio de 1996. Visto en http://www.cmri.org/span-96prog6.html
[5] Ver “Declaraciones que ha hecho la Iglesia sobre la modestia al vestir”, 25 de julio de 2016. Visto https://forocatolico.wordpress.com/2016/07/25/declaraciones-que-ha-hecho-la-iglesia-sobre-la-modestia-en-el-vestir/
[6] Cfr Gén 3: 5. Todo el capítulo merecería un profundo estudio y ver como esta tentación primera se ha convertido en el gran engaño, especialmente en nuestros días. Como cristianos debemos seguir la orden de San Pablo, para con aquellos que no siguen la doctrina de Cristo (2 Tes 3: 15).
[7] Ver Gén 9: 21-25.
[8] Prefiero utilizar el término “época indiana” y no “colonial”, principalmente porque desde el punto de vista jurídico América no fue una colonia de España. Lamentablemente no puedo profundizar el tema aquí, y tampoco es materia de este blog, aunque hay mucha bibliografía para consultar al respecto.
[9] Puede verse al respecto: Stoffel, Edgar, Documentos inéditos de la Santa Visita Pastoral del Obispado del Rio de la Plata, 1803 y 1805, Santa Fe, Universidad Católica de Santa Fe, 1992.
[10]Memorial del Reverendísimo y Excelentísimo Señor, Dn Manuel Azamor y Ramírez sobre las formas en las que debe conducirse el pueblo cristiano, especialmente el de esta diócesis durante las celebraciones de los santísimos sacramentos, muy especialmente el de la Santa Misa, y todo aquello que los reverendos presbíteros deben enseñar y cómo deben hacerlo”, AGI, Buenos Aires, 268.
[11] ACEBA, VII, fol 222 vta.
[12] ACEBA, VII, fol 48-51vlt.
[13] Castro Ramírez, José Eduardo, Palafox, su pontificado en Puebla, 1640-1649, Puebla de los Ángeles, 2000. Ver también Alvarez de Toledo, Cayetana, Politics and reform in Spain and Viceregal Mexico: the life and thought of Juan de Palafox, 1600-1659, Oxford, 2004.
[14] Martinez, Bartolomé, Jaque mate al obispo virrey. Siglo y medio de sátiras y libelos contra don Juan de Palafox y Mendoza, México, 1991.
[15] Cfr., Banchoff, Thomas, y Casanova, José, The Jesuits and Globalization. Historical Legacies and Contemporary Challenges, Georgetown University Press, 2016.
[16] Considero que Marcel Lefebvre es un personaje que debe ser estudiado. Sus actitudes durante el Concilio y también antes de él deben ser consideradas de manera objetiva y seria. Lamentablemente esto parece, para muchos imposibles. Los católicos que están ligados a la FSSPX han llegado a idolatrar a “Monseñor” a punto tal que, emplear ese término implica hablar, sí o sí de Lefebvre.
Si en Sursum Corda quisiera yo, como director del blog, iniciar una “campaña contra Monseñor”, como me dijo un presbítero lefebvrista amigo, lo último que utilizaría sería algo tan trivial como esta foto, directamente apelaría al problema de la ordenación sacerdotal de Lefebvre por parte de un masón reconocido. Esto es algo que debe ser investigado de manera seria y aplicando en profundidad todos los principios de la teología sacramental.
[17] “Están planeando la destrucción de la santa Iglesia pública y abiertamente…” León XIII, Humanum Genus.
[18] Como no es el tema del presente artículo, no abordaré esta cuestión. No obstante prometo un estudio pormenorizado, el cual se realizará consultando fuentes históricas, tratados de teología sacramental y derecho canónico. Sólo puedo decir que al presente, continúo estudiando el caso del sacerdocio de Marcel Lefebvre.
[19] Holden, Andrew, Jehovah's Witnesses: Portrait of a Contemporary Religious Movement, Routledge, 2002, pp. 78–79.