viernes, 31 de julio de 2009

En busca de la unidad perdida: sobre el problema del cisma interno


En varias oportunidades nos hemos referido en Sursum Corda sobre el problema del sectarismo que existe en varios grupos tradicionalistas. No somos los primeros, varias convocatorias a la unidad de los Católicos han visto la luz desde que se inicio el Concilio Vaticano II... quisiera presentar ahora este interesante artículo de Eberhard Heller publicado en EINSICHT, revista cuya lectura recomendamos fervientemente.
Se han omitio las notas al pie de pagina.

Pueden descargar el numero completo haciendo click aqui.



En busca de la unidad perdida: sobre el problema del cisma interno

El título, que recuerda a la obra de Marcel Proust (En busca del tiempo perdido) debe fijar como tema una recapitulación. En la situación actual puede servir de ayuda reconquistar terreno perdido si, más allá de los problemas religiosos y eclesiásticos cotidianos, se piensa en qué difícil situación nos encontramos todos nosotros. Esta situación ha conducido a un fatalismo eclesiástico que día a día se hace más palpable: por cuanto concierne a la reconstrucción de la Iglesia, e incluso a la construcción de estructuras comunes, se está encerrado, por así decirlo, en el propio centro misal, sin contactos y sin perspectivas. ¿Cuál ha sido nuestro error? ¿Se pueden corregir los errores cometidos? ¿Estamos dispuestos a revisar nuestras propias posiciones? Pero no sólo nosotros, los cristianos católicos que afirmamos -en parte tan ufanos- ser los verdaderos cristianos. No: la sociedad occidental en su conjunto se encuentra en una profunda crisis espiritual que, por supuesto, también repercute en nuestra crisis eclesiástica.
La falta de autoridad y de dirección entre los cristianos católicos que se proponen querer permanecer fieles a la Iglesia de Jesucristo gusta de criticarse como paralizante -a menudo, quienes lamentan el disentimiento de modo más sonoro son precisamente aquellos que lo han provocado con su búsqueda de reconocimiento y falta de disciplina-, pero entonces habría que tener claro que la falta de cooperación y dirección pastoral-eclesiástica se encuentra incipalmente en aquellos cuya tarea en tanto que pastores sería propiamente encabezar como pastores los rebaños y ejercer la autoridad espiritual que les fue concedida con la aceptación del ministerio sacerdotal y episcopal., por el bien de toda la Iglesia, y no solamente para el reparto de los sacramentos en una comunidad sectaria de catacumba.
Una postura falsa especialmente grave hacia el ministerio aceptado ha obrado de modo especialmente atroz en una serie de obispos (sin comillas) en relación a nuestros esfuerzos por la reconstrucción de la Iglesia como institución sagrada: a saber, la concepción de que los plenos poderes obtenidos por la consagración se tendrían a una disposición puramente personal, que legitimarían a su posesor a consagrar como obispo a quien quisiera. Esta postura falsa ha provocado en nuestras filas un grave desarrollo erróneo.
No en vano la consagración (y el nombramiento: cfr. CIC canon 329 § 2) de nuevos obispos está reservada al Papa, porque esto concierne a la existencia y a la estructura jerárquica de la Iglesia en su totalidad, por lo cual tienen que ser llevadas centralizadamente. El CIC de 1917 prescribe de modo vinculante en el canon 953: "La administración de la consagración episcopal está reservada al Papa. Por tanto, sin una encomendación papal especial nadie puede administrar las consagraciones episcopales."


Los infringimientos de este canon se consideran normalmente y con razón como rebelión
contra la autoridad suprema y la unidad de la Iglesia y como actos cismáticos, y son castigados consanciones.
Cuando Monseñor Ngô-dinh-Thuc consagró a los primeros obispos sin un mandato papal formal -a causa de la vacancia de la silla apostólica-: al Padre Guerard des Lauriers el 14 de mayo de 1981 y los Padres Cannona y Zamora el 18 de noviembre de 1981, o sea, hace veinte años, eso se hizo exclusivamente para salvar la sucesión apostólica amenazada. Los problemas vinculados con la
vacancia y con la necesidad -condicionada por la vacancia- de consagrar sin mandato papal fueron discutidos por extenso en el tiempo posterior, también en relación a la situación global de la Iglesia que había en aquel momento. En cambio, desde diversos lados (meros tradicionalistas, y lo que aún fue más peligroso, ciertos legalistas) se lanzó el reproche de que Monseñor Ngô-dinh-Thuc, lo mismo que los padres ordenados obispos, actuaban cismáticamente. La auténtica razón para la falta de mandato papal la dio por fin oficialmente el propio Monseñor Ngô-dinh-Thuc en la DECLARATIO del 28 de febrero de 1982 sobre la sedisvacancia.
Desde diversos lados se planteó (y se sigue planteando hasta hoy) la exigencia de que la DECLARATIO tendría que haberse publicado antes de las consagraciones, porque sólo a partir de la aceptación de esta posición podrían haberse considerado las consagraciones como legitimadas. Las personas que argumentan así suponen que la posición del arzobispo n el momento de la primer consagración habría difereido de la posición en el momento de la redacción de la DECLARATIO. Esta concepción no puede tenerse por válida: ya en nuestra primera visita a Monseñor Thuc junto con el luego fallecido Dr. Katzer, que se había puesto a disposición como primer candidato para una consagración, se discutieron por extenso y se unificaron las posiciones sobre la sedisvacnacia, sobre la amenazada sucesión apostólica y sobre las falsificaciones de la Santa Misa. Y sólo sobre esta base se administraron las consagraciones posteriores.
Por otro lado, las circunstancias concretas no permitían otra solución más que realizar estas consagraciones en secreto. (En este sentido, piénsese en la precipitada huida del arzobispo a Alemania, porque temía con razón persecuciones, después de que el Padre Barbara revelara a la prensa las consagraciones episcopales, pero piénsese también en su posterior secuestro del Seminario en Rochester, EE.UU.)
Pero para expresar que se compartía la fundamentación teológica y jurídica de que el Papa tiene la potestad exclusiva para consagrar obispos, a saber, porque la ocupación de sillas episcopales representa un asunto de toda la Iglesia, se acordó entre los obispos que -como equivalente para el mandato papal que faltaba- las demás consagraciones episcopales posteriores sólo podrían ser
administradas tras el acuerdo y la aprobación de todos los obispos. Ante la vacancia de la silla romana, el gremio de los obispos habría de representar así a toda la Iglesia. En cambio, las simples ordenaciones sacerdotales quedarían bajo la responsabilidad de los obispos concretos, porque los sacerdotes respectivos también quedarían sometidos directamente a su autoridad.
De este modo, las posteriores consagraciones episcopales de Fr. Musey, P. Vezelis, P. Martíniez y P. Brao se administraron sólo tras el acuerdo y con la aprobación expresa de Su Eminencia Moseñor Ngô-dinh-Thuc o bien del obispo Musey (bajo asistencia de Monseñor Cannona). Decisivo para estas consagraciones era que se tenía presente la reconstrucción de las estructuras eclesiásticas, pero también se quería custodiar la unidad. De ello también dan testimonio los intentos de los obispos Vezelis y Musey de delimitar mutuamente sus esferas de influencia episcopal, aun cuando con ello se forzara el concepto de "jurisdicción" regular. Este proceder, a saber, comunicar previamente una consagración episcopal planeada a todos los obispos y recoger su aprobación -como equivalente para el mandato papal que falta-, fue desatendido por vez primera por Monseñor Guerard des Lauriers en la consagración del Dr. Storck, cuando lo consagró incluso contra las reservas explícitas de Monseñor Vezelis. Monseñor Vezelis viajó de propio a Etiolles, cerca de París, para exponer sus consideraciones a Monseñor Guerard des Lauriers.
Tras la consagración del Dr. Storck, Monseñor Guerard des Lauriers se dejó incluso inducir por
indicación de una señora anciana a consagrar al Padre McKenna, y luego también al ex-econista Munari (sin haberlo consagrado posteriormente sub conditione), que entre tanto ha renunciado por completo tanto a su ministerio episcopal como a su ministerio sacerdotal. También se le había prevenido de la consagración del Padre McKenna.
Con este proceder, Monseñor Guerard des Lauriers ya no consieraba la consagración de un obispo como decisión de toda la Iglesia -representada por el gremio de los obispos-, sino que había hecho de ella su asunto propio, es decir, la había puesto bajo la decisión de un obispo particular.
Desde luego que a la provisionalidad de la representación del gremio de los obispos en tanto que
equivalente para el mandato papal que falta no se le puede atribuir ninguna dignidad jurídicamente vinculante. Pese a ello no dudaré un momento en calificar tal postura y tal omportamiento -de modo análogo a la concepciónd el CIC según la cual las consagraciones episcopales están reservadas al Papa- cuanto menos como latentemente cismáticos (en este caso, hay suposiciones justificadas de que Monseñor Guerard des Lauriers seguía sólo intereses personales), incluso sectarios. Pues aquí se vulneró conscientemente el principio de unidad.
Si por una vez se pasa revista a las acciones de aquella época, es decir, a las consagraciones episcopales con las que en realidad debería asegurarse la sucesión apostólica, o a la DECLARATIO de Su Eminencia el Monseñor Ngô-dinh-Thuc, que trazó una clara línea de separación frente a la llamada "Iglesia conciliar", es decir, acciones que en realidad deberían y podrían haber llevado a un giro en nuestra lucha eclesiástica, no puede menos de constatarse que la unidad entre los obispos se perdió por las vías particulares de Monseñor Guerard des Lauriers, y que la fuerza de imposición de nuestra lucha eclesiástica sufrió con ello un daño considerable. Con su teoría del "Papa materiali ter,non formaliter", G. des Lauriers había desatado artificiosamente otra nueva lucha. Y sin cohesión, también se perdió la autoridad, es decir, se parcializó. Aquí habría que emplearse de nuevo para volver a soldar la unidad.
En el tiempo siguiente, y esto fue bastante vergonzoso para la resistencia, los obispos de cuya validez de consagración se dudaba, siguieron consagrando sin consulta ni acuerdo con los otros obispos a unos candidatos que se caraterizaban por su ignorancia teológica y su deficiencia moral -a algunos se les sugirió retirarse "tras las rejas"-. Estos fueron presentados luego al pueblo atónito de los creyentes como los llamados obispos de Thuc, como obispos de la resistencia. En realidad eran y siguen siendo sólo sectarios catolizantes. A causa de este modo de sucesión, en el que cada obispo consagra a un candidato de su elección sin reparar en las relevancias objetivas de la reconstrucción de la Iglesia, se desarrolló un "cisma" interno total, y con ello casi se paralizó la reconstrucción. Si uno asume esta mirada crítica y echa un vistazo a la lista de los obispos consagrados, constatará que sólo unos pocos pueden considerarse como obispos de la Iglesia católica.
Un ejemplo especialmente craso de tal comportamiento internamente cismático, pero también sectario, lo ha dado el obispo Dr. López Gastón con las consagraciones que ha recibido y administrado.
Junto con el mero problema de la validez sacramental, que se puede conceder sin más también a todo auténtico cismático, pero también a muchos sectarios -pero ni con mucho a todos-, ha pasado completamente por alto que, desatendiendo a la autorización, se niega la relevancia eclesiástica de tal acción consagradora.
Todavía peor que este explosivo "cismático" fue y sigue siendo el sectarismo que se introdujo en la resistencia por la ambición y la vanidad de diversos clérigos, clérigos que a causa de la necesidad de validez se hicieron consagrar por alguno de aquellos "obispos de Thuc". Ahí les era igual a estos señores si sus consagradores eran obispos auténticos o sólo obispos entre comillas, o sólo presuntos obispos de la escena de los vagantes. Algunos incluso recibieron el apoyo de los representantes de la teoría de la llamada "intención externa". Lo que les importa fundamentalmente a estos obispos (u "obispos") es llevar una mitra que los "legitime" para recaudar dinero entre los creyentes ingenuos.
Un caso especialmente craso lo representa el llamado obispo Roux, que falseó su certificado de consagración, en el que testimoniaba haber sido consagrado por Monseñor Ngô-dinh-Thuc en un momento en el que, como podemos demostrar, éste se encontraba en Munich con nosotros. (Tras una consagración "sub conditionale" [sic] "opera" desde entonces en Francia, donde se ha hecho una reputación como "Monseñor Tartufo".) El llamado "obispo" Franck ha llegado a ser un caso criminal, el cual se presentó a los creyentes alemanes como el obispo de la resistencia, y resultaba que no cabía ni plantear la validez de sus "consagraciones". (Entre tanto está encarcelado en Bélgica por abuso de menores.) Este sectarismo, o esta vagancia, bajo el pretexto de la defensa de la verdadera fe, se ha abierto paso en la auténtica resistencia como una infección cancerígena. Una y otra vez me asombra ver cómo estos sectarios son venerados como guardianes del Grial.
Las turbulencias en el campo de los sedisvacantistas son desatadas además por un grupo de clérigos que, por ejemplo, han abandonado a Econe a causa del convencimiento de que a un herético no se le puede recocer más como autoridad. Pero a este paso consecuente, la mayoría de las veces le sigue el segundo paso ya menos consecuente. En lugar de esforzarse por ser admitidos en el círculo de sus cofrades sedisvacantistas -en esto, el problema de su consagración de momento puede posponerse-, empiezan como solitarios a reunir en torno de sí a un rebaño de ovejitas descarriadas catolizantes y la mayor parte de las veces poco informadas. De estructuras eclesiásticas ya dadas se ocupan más bien poco. Sólo en los casos más raros están dispuestos a una cooperación. Esta conducta documenta que también en el caso de este grupo se trata de sectarios catolizantes.
Me gusta que se me reproche que juzo demasiado radicalmente. A todos estos críticos les pido que hagan por una vez el siguiente experimento mental: supongamos que de hecho se hubiera logrado instalar una autoridad legítima, es decir, un Papa elegido válidamente. ¿Cuál de todos estos clérigos "independientes" y "autónomos", que tan a gusto proclaman sus convicciones eclesiásticas, que afirman de sí mismos ser lo únicos que predican lo que es la doctrina de la Iglesia, estaría dispuesto a someterse a este Papa? ¿No sucedería más bien que todos estos señores buscarían evasivas para conservar su "independencia", es decir, para proseguir sin estorbo su sectarismo?
Estas posturas erróneas ("cisma" interno, sectarismo, vagancia, "independencia") y las conductas
que resultan de ellas han conducido a que hay toda una serie de obispos pero sin embargo no hay
ninguna autoridad, a que se han formado muchos grupos pero ninguna comunidad ni tampoco ninguna unidad eclesiástica. Hasta ahora las actividades han tenido y tienen que seguir siendo estériles, porque en ellas no puede haber ninguna verdadera bendición. La idea de la Iglesia como un organismo global espiritual, como dice Pío XII, un "cuerpo místico" en el que los miembros están unificados entre sí, se ha perdido. Y me permito la advertencia crítica de que por ahora no veo en qué parte alguno de los obispos actúe preocupado por el bien total de la Iglesia.
Entiéndase bien que sólo me interesa mostrar lo que habría que hacer desde la visión de sedisvacantistas consecuentes para reconstruir las estructuras eclesiásticas, lo cual incluiría la construcción de comunidades y asociaciones eclesiásticas, así como la elección de un Papa, aun cuando aún no se sepa cómo deba llevarse a cabo tal elección.
Una mejora de este estado eclesiástico desgarrado en muchos sentidos sólo se puede alcanzar comenzando a pensar de otro modo. Ya se ha ganado mucho si cada clérigo comienta a plantearse en serio la pregunta de cómo puede fundamentar y legitimar su acción pastoral concreta en atención a los problemas de toda la Iglesia (aunque no con el argumento de "los fieles necesitan sacramentos": la pregunta de qué "necesitan" los fieles sólo puede responderse en conexión con la aclaración de los problemas eclesiásticos), para de este modo crear al menos el pesupuesto teológico y mental para una acción de la que quepa responder, lo cual tendría que incluir una fructífera cooperación con los otros sacerdotes y obispos.
Hemos tratado de mostrar qué aspecto podría ofrecer el resultado de tal reflexión. Para un comienzo se habría ganado ya mucho si los clérigos respectivos tuvieran claro que no les es lícito hacer todo lo que pueden hacer, es decir, si comprendieran que no les es lícito ejercer sus plenos poderes espirituales por propia plenitud de poder, sino sólo por encomienda de la Iglesia -como encomendados por ésta-, si se consideraran a sí mismos como ministros atributados por mandato. Un objetivo intermedio esencial sería la visión de que podrían hallarse en un cierto dilema, que consiste en que sólo pueden actuar lícitamente por encargo de la Iglesia, por mandato de la autoridad, pero que a esta Iglesia le falta hoy la autoridad encomendante. Sin esta vinculación a la Iglesia, todo ejercicio ministerial representa un acto desempeñado con el sello del cisma (o del sectarismo). Con ello vuelve a plantearse la pregunta por la autoridad perdida y por la unidad. En la nueva "Declaración" hemos tratado de mostrar el dilema de la encomendación sacerdotal por un lado y la falta de autoridad por otro lado. En atención a la encomendación sacerdotal hay que constatar:


"Por un lado falta por ahora la jurisdicción eclesiástica necesaria para el cumplimiento de estas tareas, puesto que la jerarquía ha apostasiado, pero por otro lado el cumplimiento de estas tareas es el presupuesto necesario para el restablecimiento precisamente de esta autoridad eclesiástica. Pero el restablecimiento de la autoridad eclesiástica es exigido por la voluntad de salvación de Cristo. En mi opinión, el dilema sólo puede resolverse si todas las actividades hechas hasta ahora quedan bajo la reserva de una legitimación posterior y definitiva a cargo de la jerarquía restablecida. De este modo, por ejemplo la celebración de la misa y la administración de los sacramentos sólo puede legitimarse entre tanto merced a que quedan bajo el aspecto de la restitución global de la Iglesia como institución sagrada y se someten al posterior enjuiciamiento a cargo de la autoridad legítima restablecida. Por tanto, la administración y la recepción de los sacramentos (incluida la celebración y la visita de la Santa Misa), al margen de su validez sacramental, serían inautorizadas si se efectuaran sin referencia a esta única legitimación posible."

San Siricio


San Siricio nació en Roma en 384. Fue diácono con Liberio y Dámaso. Elegido por aclamación, fue el primero en asumir el apelativo de Papa, que en griego significa padre. Gozó de la estima y de la simpatía del emperador Valentiniano II, pero no de la de San Jerónimo, a quien además no todo el clero romano le gustaba.

Siguió la línea rigurosa y "monárquica" de Dámaso, reafirmando la supremacía del obispo de Roma y reivindicando para éste las decisiones más importantes en tema de disciplina y de derecho eclesiástico. Sus escritos tienen la fuerza decretalia (decretos) a la manera imperial, donde una afirmación no tiene fundamento en una base de derecho, sino que tiene su justificación en sí misma. Siricio no exhorta y no amonesta como lo hicieran sus antecesores, sino que manda y prohíbe.

Celebró en Roma un sínodo, en el que se afirmó la superioridad de la Iglesia de Roma sobre todas las demás. Se prescribió el celibato a los sacerdotes y a los diáconos, y se dispuso que sólo los obispos podían ordenar a los sacerdotes y que también los monjes podían ser obispos.

Es datable en aquellos años la conversión de San Agustín. Fue hombre enérgico, capaz de hacerse respetar por todos y en cualquier circunstancia. El emperador Teodosio, por ejemplo, era culpable de un grave delito: había destruido la ciudad de Tesalónica, que se le había rebelado, matando a más de 7.000 personas. Arrepentido, pidió que fuera readmitido en el seno de la Iglesia, El Papa Siricio le otorgó el perdón, pero pretendió una pública enmienda y humillación. Otro ejemplo de su severidad y potestad: condenó por hereje y expulsó de la Iglesia al monje Joviniano que, tras una vida de ayunos y mortificaciones, llegó a teorizar la completa igualdad entre pureza y pecado carnal. Un cristiano, decía, una vez que haya "asimilado profundamente el sentido del bautismo" ya no puede pecar. Una doctrina que permitía cualquier libertinaje. Se le opuso fuertemente también San Jerónimo y San Ambrosio.

Siricio está enterrado en la iglesia de Santa Práxedes en Roma.

lunes, 27 de julio de 2009

Padre Gervós OP


Este hermoso poema fue escrito por un Dominico, el Padre Gervós, su título es Hacia el Encuentro y los invito a meditarlo:



HACIA EL ENCUENTRO

Cada día, Señor, es un regalo:

un regalo a mi vida y a mi alma.

En mi tierra se va muriendo el sol

y en mi espíritu nace la alborada.

Quiero ya estar un poco al otro lado;

sin cadenas, con fe, sin añoranzas...

Lo que viví fue hermoso...

Hazme sentir

que será mucho más lo que me aguarda.

Hay que dejar... ¿Dejar?

Quiero olvidarme

de que existe siquiera esa palabra.

¿Dejar la vida? ¡No! ¡Encontrar la Vida!:

¡cambiar la noche oscura por el alba!

Cada día, Señor, ya es un regalo...

Por el río, hacia el mar, voy en mi barca.

No tengo remos, ni timón, ni vela:

tan solo la corriente es la que manda.

Nadie detiene el río, nadie puede

parar su ritmo, ni dormir sus aguas.

Es imposible pretender hacerlo;

como aire entre las manos, ¡se me escapa!

Lejana ya la fuente, cerca el mar:

cada vez más ayer, menos mañana.

Y tranquilo, sabiendo que Tú guías,

hacia el mar mi pobre barca.

Te presiento más cerca, más amigo:

me estremece una dulce confianza.

Me siento desterrado del destierro,

mas dentro de tu amor, ¡y eso me basta!

Cada minuto más, ya es un regalo...

Tú eres mi luz, mi fin y mi esperanza.

Y, por eso, feliz, hacia el encuentro,

por el río -hacia el mar- voy en tu barca...

sábado, 25 de julio de 2009

Alessandro Moreschi: Ave Maria

Un poema hermoso

Encontre el siguiente poema de Lope de Vega, que quisiera compartir con todos ustedes... los invito a enviarme por mail o en comentarios mas poemas sobre la Vigen Maria, la augusta Madre de Dios.


De una Virgen hermosa
celos tiene el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.
Cuando del Oriente
salió el sol dorado,
y otro sol helado
miró tan ardiente,
quitó de la frente
la corona bella,
y a los pies de la estrella
su lumbre adoró,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.
«Hermosa María,
dice el sol vencido,
de vos ha nacido
el sol que podía
dar al mundo el día
que ha deseado».
Esto dijo humillado
a María el sol,
porque vio en sus brazos
otro sol mayor.

viernes, 24 de julio de 2009

Rore Sanctifica

En algunas oportunidades nos hemos referido al nuevo ritual de consagración de los Obispos creado por Monseñor Annibale Bugnini y promulgado por Pablo VI/Montini. En Sursum Corda se publicaron los artículos del Padre Anthony Cekada, así también como un resumen de varios trabajos elaborado por nosotros que demuestran la invalidez del nuevo ritual y sus consecuencias.
Para mayor información, recomendamos visitrar el sitio web amigo de Rore Sactifica y a modo de explicación sobre su misión y como colaborar, pueden leer el siguiente documento:


Presentación del Site Rore Sanctifica
www.rore-sanctifica,org


« Cuando vuelva el Hijo del Hombre ¿ Encontrara la Fe en la tierra ? »
Luc XVIII,8


Desde el segundo concilio del Vaticano y sus cambios se puede observar claramente que
la nueva fe no tiene nada común con la Fe de siempre. Cuanto más se ahondan los estudios sobre
este concilio y sus trastornos más se revela que Vaticano II lo ha destruido todo dando a luz nuevareligión de carácter gnóstico.
¿ Cómo no discernir que la profecía de la Salette : “ Roma perderá la Fe y se volverá el
asiento del Anticristo ” se realiza al pie de la letra debajo de nuestros ojos ?
El adversario quiere reinar : pues está listo para todo y en primer lugar para destruir todos
los sacramentos cortando así los canales de la gracia. Haciendo nulas las consagraciones episcopales el rito nuevo fabrica seudo-obispos, pero no obispos, seudo-sacerdotes, pero no sacerdotes ; las misas son inválidas, no hay consagración ! como tampoco absoluciones ! y los fieles en comunión con tal religión nueva no son católicos. Aquella ofensiva se verifica mucho más grave que la del Novus Ordo Missae, tanto más que el mal más pernicioso, sin duda, en toda la historia de la Iglesia, es irreversible.
Desde la promulgación del nuevo ritual de las consagraciones, algunos pocos teólogos, felizmente
con pocos medios de difusión, se conmovieron y plantearon las graves cuestiones con relación
a su novedad. En vano : un silencio de desprecio y plomo enterró toda pregunta.
El reciente cónclave reanimó el debate y permitió que se vuelva a examinar a fondo la investigación histórica y el estudio teológico de Pontificalis Romani.
Bajo el nombre de « Comité Internacional de Investigaciones Científicas sobre las orígenes
y validez de Pontificalis Romani
», un equipo internacional acaba de rematar sus primeras
obras.
La gravedad de sus averiguaciones y conclusiones obliga a difundirlas tanto para el bien
de los fieles que para el honor de la Santa Iglesia, la Santa Iglesia que nos permite confundirla con aquella colocada por los autores de la abominable fiponería perpetrada por Vaticano II°.
A tales escritos y cuestión tan decisiva y fundamental ¿ se puede oponer un desprecio nada
menos que desdeñoso ?
Pues, aquí están esto primeros documentos y, como lo esperamos, seguirán ostros a favor
de los cuales incitamos encarecidamente el equipo de « Rore Sanctifica ».
Bendiga esas obras María, Virgen Santísima que “sola destruyó todas las herejías” (cf :
Misa Salve Sancta Parens).

«Pasarán Cielo y Tierra, no pasarán Mis Palabras », Luc, XXI,33.
2 de Febrero de 2006, en la Fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen María.
Paul SCHOONMROODT, Párroco.

lunes, 20 de julio de 2009

Maria, ejemplo de contemplación

Por José Cilia, O.Carm.


En el Evangelio nos encontramos con María, la mayoría del tiempo contemplando. Ella dijo “Si” al Padre en cada momento. Como dice el Evangelio guardó todo en su corazón después de encontrar a su Hijo Jesús en el Templo.
María dio importancia a Jesús cuando ella estaba en las boda de Caná, diciéndoles a los sirvientes que hicieran lo que El les decía. Desde ese momento en adelante hasta los 30 años el Evangelio no dice nada de María, durante la Pasión María estaba acompañando a Jesús, caminando en completo silencio meditando y contemplando hasta el Calvario.Debajo de la Cruz ha sido escogida para ser la Madre de la Humanidad. A María no solo la debemos ver en forma de estatua, teniendo a Jesús en las manos, o con el rosario o el escapulario, o cualquier otra cosa, así, la vemos siempre limpia y sin hacer nada.Mas bien, a María tenemos que ver orando, cocinando, lavando, limpiando, ayudando a su esposo San José y enseñando y educando a su hijo Jesús, y ahora intercediendo por nosotros

domingo, 19 de julio de 2009

Mas sobre la invalidez del Nuevo Rito de Consagración episcopal

En virtud de nuestra reciente publicación sobre el Nuevo Ritual para consagrar obispos promulgado por Pablo VI/Montini, hemos recibido varios comentarios. Agradezco a nuestro amigo Antonio, cuyas palabras me parecen bien pueden ilustrar esta entrada ya que ha realizado una traducción sobre un estudio de la "Orden Corporate Reunion" publicada en el sitio web amigo Rore Sanctifica.



En relación a esta oportuna síntesis aporto un extracto de la Web rore
Sanctifica . En resumidas cuentas la "Orden Corporate Reunion" se infiltró en al
Iglesia para lograr la desaparición del Sacerdocio católico. El rito católico se
parece ahora como un huevo a otro huevo al anglicano cuyas órdenes declaró
inválidas León XIII. Esta es mi traducción del extracto:

21 de octubre de 2008

Importante: Los lectores que lean lo siguiente quedarán estupefactos.Las
investigaciones sobre la génesis del Vaticano II y las acciones subversivas
secretas dentro de la Iglesia Católica- a fin de volver sus órdenes inválidas-
nos han llevado a este decubrimiento que transtorna lo que se sabia sobre la
subversión clerical a partir de 1830. Este descubrimiento contribuye en efecto a
aclarar las influencias británicas masónicas rosicrucianas que acompañan la
génesis en el siglo 19 y 20 de dos grandes movimientos clericales católicos, el
movimiento ecumenista y el movimiento de la renovación litúrgica, que llegarían
a triunfar en la Iglesia Católica en el Concilio Vaticano y terminarían por
alcanzar su finalidad secreta el 18 de Junio de 1968 con la promulgación de la
pseudo-Constitución Apostólica Pontificalis Romani por Montini-Paulo VI,
asistido de su cómplice francmasón el padre Lazarista Anibal Bugnini, la cual
para destruir el episcopado católico sacrificial sacramentalmente válido, viene
destruyendo desde hace cuarenta años el sacerdocio sacrificial de la Iglesia
Católica, eclipsándola por medio de un clero conciliar vuelto desde entonces
no-sacrificial y neoanglicano.(Extracto en francés del documento "The Order of
Corporate Reunion" publicado en 2000 por Bertil Persson, un anglicano suecoVer
el original inglés en el siguiente enlace. (Tb está en francés). http://www.rore-sanctifica.org/etudes/2008/Order_of-Corporate_Reunion-Persson.pdf

Antonio

Elección de Pío XII

En este interesante video podemos ver un poco de la Historia de la elección del que podemos decir fue el ultimo Papa de la Iglesia Catolica Romana fiel a la Tradición: Pío XII, el Papa de la Paz y la Caridad

viernes, 17 de julio de 2009

Síntesis de la invalidez del Nuevo Rito de Consagración episcopal

Durante el pontificado de Pablo VI se alteraron gravemente los sacramentos. No solamente la Santa Misa, creando un Novus Ordo invalido y heretico, sino tambien (y con una gravedad increible) el rito de consagracion episcopal. ¿Por qué es tan importante esta alteración? En primer lugar, a los católicos la vida sacramental no nos es un accesorio, sino una necesidad imperiosa. De todos los sacramentos, solamente uno tiene como ministro a laicos (el matrimonio) y otro sólo de forma extraordinaria (el baustismo). Para todos los demás hacen falta sacerdotes, es decir, hombres especiales que han recibido el Sacramento del Orden. Este sacramento sólo lo puede administrar un obispo validamente consagrado.

La Iglesia Católica Apostólica y Romana reconoce como válidas las ordenes conferidas por otros ritos, especialmente los orientales. Este reconocimiento nunca fue negado ni discutido, porque todo sacramento para ser válido tiene que poseer una forma sacramental que es esencial para que se transmita la gracia. En el caso de la Misa, las mismas son las palabras utilizadas por Nuestro Señor, las cuales son alteradas en el Novus Ordo de Pablo VI/Montini. En el caso del sacramento de Orden, Pio XII determino formas sacramentales esenciales que expresaran de manera univoca el poder de Orden, especialmente en el caso de los Obispos y la Gracia del Espiritu Santo que en los mismos reside.

Es importante señalar que S.S. de Venerable memoria Pio XII no invento un nuevo ritual, solamente determino que aquel fue utilizado por siglos en la Iglesia Latina seria el ritual ordinario y al que todos debian de atenerse. Dicha formula es la siguiente:



Completa en tu Sacerdote la suma de tu ministerio y, provisto de los
ornamentos de toda glorificación, santifícalo con el rocío del ungüento
celeste... (Dz 2301)



Es interesante mencionar algo que muy bien puntualizó el R.P Anthony Cekada, para que un sacerdote se convierta en obispo sólo hacen falta estas simples palabras... ni más ni menos. Sin embargo, la Iglesia nos ha dado en el caso de la Consagración Episcopal un ritual hermoso y cuya duración se puede prolongar por varias horas. Insistimos, sólamente estas pocas palabras dichas por un obispo válido bastan, no son pues esenciales ni la entrega de los ornamentos, ni la posibilidad de que el consagrante estuviera senil (si dijo la formula sobre un candidato válido, este fue consgrado), ni el certificado, ni el mandato del Papa, ni los testigos, ni nada de eso es menester... solamente hacen falta:




  1. Un obispo que imponga las manos (la materia)

  2. La formula esencial recitada por el consagrante.

  3. La intención de hacer lo que hace la Iglesia, que se confirma en el ritual externo.

Con estas tres sólas cosas se tiene un Obispo válido. De hecho, la Iglesia ha reconocido a los cismáticos mientras mantengan estas tres cosas. Así se reconoce la validez sacramental de los orientales y hasta de los veterocatíolicos europeos (en los que hay certeza moral, aunque la Iglesia estudie caso por caso).

Sin embargo, Pablo VI introdujo una nueva formula sacramental, que es absolutamente ambigua y que incumple las condiciones prescriptas por Pío XII


“Y ahora derrama sobre este elegido aquella fuerza que está en
Ti, el Espíritu que hace los jefes, que has dado a Tu Hijo amado, Jesucristo, el
Espíritu que Él mismo dio a los santos apóstoles, que han fundado la Iglesia en
todo lugar para constituir Tu templo a la gloria incesante y a la alabanza
de Tu nombre”.


Es decir, la formula de Pablo VI no significa unívocamente el poder del episcopado, mas allá de los posibles rabinismos que algunos teólogos (muy inteligentes y de buena fe) puedan dar. Al no cumplir con este requisito fundamental de la teología sacramental, la sospecha de invalidez cae sobre esta formula.
La teología sacramental también señala que la forma del rito externo demuestra validez. En el caso de la reforma conciliar las cosas solamente empeoran, porque se elimina:

  1. La parte en la que el consagrante señala las funciones de un obispo (enseñar, consagrar, juzgar, interpretar, etc.)
  2. El interrogatorio sobre los artículos del Credo.
  3. La pregunta al consagrado si anatematiza y condena todo lo que la Iglesia anatematiza y condena.

Por consiguiente, no podemos tener ninguna certeza moral que aquellos que fueron “consagrados” con el nuevo ritual episcopal son verdaderos obispos, y por lo tanto, los sacerdotes que desde aquel entonces fueron “ordenados” por estos “obispos conciliares” no pueden ser vistos como sacerdotes validos.

Breve historia del Palmar de Troya

En estos días de ausencia me quedo mucha correspondencia sin responder. Entre ellas recibí una carta de un católico que vive en Canadá y me preguntaba cual era mi opinión sobre ciertas apariciones marianas. NO dijo nada en particular, solamente comentarios generales acerca de que “los videntes reciben mensajes sobre el Apocalipsis” o “dicen que estos mensajes son la clave para la salvación”… Esto mismo ya es suficiente como para que dudemos de la veracidad de tales mensajes. Sin embargo, me pareció muy útil colocar esta breve historia de lo ocurrido hace ya varios años en un pequeño pueblo llamado “El Palmar de Troya”.
Esta informacion fue extraida de un sitio web, por lo que podemos no concordar con todo lo que dice.



Sobre el mes de Marzo del año 1968 una serie de sucesos poco menos que increíbles iban a acaecer en la pedanía sevillana de El Palmar de Troya, perteneciente al municipio de Utrera. A mediados del citado mes, una serie de luces pudo ser vista sobre el cielo sevillano de esta localidad llamando la atención de sus ciudadanos pero no llegaría a más... si bien diferentes interesados en temas paranormales, entre ellos miembros de la Red Nacional de Corresponsales (RNC), observaron analogías con el creciente fenómeno OVNI que marcaba la época. Fueron unas extrañas esferas que hoy serían abordadas desde el punto de vista ufológico por su extrañeza pero que en su día pasó, prácticamente, desapercibido por el poco interés que despertaba a sus lugareños este controvertido tema. Pero la fecha que pasaría a la historia no sólo de El Palmar de Troya sino que también de la historia aparicionista de Sevilla y de España sería la del 30 de Marzo de aquel, ya lejano, año 1968. Cuatro chicas del pueblo, Ana Aguilera, Ana García, Rafaela Gordo y Josefa Guzmán, entran en la finca “La Alcaparrosa”, en el interior de la finca y mientras buscaban flores silvestres creen ver a la Virgen... Regresan junto con sus compañeras de escuela y le comentan el suceso a la maestra:


”Hemos visto a la Virgen..., era una señora colgada de un
árbol...estaba como ahorcada...”


Entre las cosas descritas por las chicas también afirmaron ver la cabeza de un toro, sombras y una silueta. La Agencia Cifra se hace eco de la historia de las chicas una semana más tarde:


El sábado pasado, cuatro niñas de edades comprendidas entre
diez y trece años -cuyos nombres por el momento no se han podido conocer- se
hallaban atareadas en la limpieza de un humilde barracón que se habilita como
capilla del poblado, cuando una de ellas se le ocurrió la idea de salir al campo
para coger flores con el que adornar el altar de la Virgen. Con esta finalidad
se dirigieron hacia un lentisco existente en las c ercanías del poblado, junto a
un finca denominada “La Alcaparrosa”, y en el arbusto, según las niñas, se
encontraron de repente con “una señora de aspecto dulce, sonriente, de cara
sonrosada, ojos negros, y vestida con un manto marrón”, y proseguía la Agencia
Cifra: ”Las dos niñas más pequeñas se asustaron, pero las dos mayores se
acercaron y comenzaron a hablarle, aunque sin conseguir que pronunciara palabra
alguna
”.


Las cuatro niñas afirmaron que las apariciones de “la Virgen” se habían producido durante tres días consecutivos... A los pocos días la zona estaba repleta de “fieles” que despojaron al árbol de ramas y hojas con el que se hacían recuerdos y adornos religiosos de este acontecimiento tan singular. El Secretario de Cámara del Arzobispo de Sevilla, Andrés Galindo, manifestó cinco días después del primer encuentro de las chicas con la “aparición” que: “no se tenía noticia ni oficial ni oficiosa sobre el hecho”. En términos parecidos se pronunciaron las autoridades eclesiásticas de la época sobre este suceso.
La figuras de las cuatro niñas fue pronto sustituida por un enjambre de videntes que “tomaron” el lugar y a la palestra de la popularidad del caso saltaron nombres como Rosario Arenillas, María Luisa Martín, María Luisa Villa, Antonio Romero, Manuel Fernández, José Navarro, Antonio Anillos y Arsenia Llanos. Pero quien se llevó la palma de todo este ejército de “iluminados” fue el vidente Clemente Domínguez Gómez, quien afirmaba que la Virgen le había pedido que el 31 de Marzo de 1970 se congregaran allí todos los fieles devotos que estuvieran enfermos. Más de 30.000 personas se congregaron allí en aquella fecha pero nada sucedió pese a lo cual la fe de las personas allá congregadas ya se había disparado en torno al Clemente Domínguez y a la Virgen de El Palmar... Sólo mantenía el pulso a Clemente Domínguez la vidente María Luisa Villa, que en tan singular lucha pasó a vidente- estigmatizada... y de nuevo la Agencia Cifra informaba:

”María Luisa, de 45 años, natural de Alicante, avecindada en Sevilla, nos muestra sus manos. Efectivamente, podemos apreciar en ellas dos heridas, perfectamente iguales, y en los mismos lugares en cada mano, justamente en el centro de cada una de las palmas. Son como pequeños orificios de casi medio centímetro de anchura y otro tanto de profundidad”. María Luisa afirmaba: ”Comencé a ver un resplandor muy grande en el cielo. Después el Señor, con túnica morada y corona de espinas, me dijo algunas cosas y luego se me acercó. Entonces, quitando una espina de su corona, me clavó con ella en la frente y en las manos. Yo sentí un dolor profundo y ahora...”

Era el Martes Santo. La vidente y estigmatizada apostillaba: “Sólo diré que acepto y acato plenamente el parecer de la Iglesia en todo esto”. (segun un testigo que fue fiel en esos dias ,e comenta que clemente ya estaba trabajando para echar de el lugar a esta vidente..,clemente incluso llegó a esconderse con un palo yno dejar que ningun vidente se asome a su lugar de apaiciones.) Sin embargo, los seguidores de Clemente Domínguez, o padre Clemente como ya se hacía llamar, se contaban por millares y poco duró la efímera gloria de María Luisa Villa. Así Clemente exprimió al máximo el discurso “mariano” en los lugares donde se apareció la Virgen y en la denominada Cruz Blanca. Tanto el singular vidente sevillano como su socio en este caso de apariciones, Manuel Alonso Corral, no paraban de anunciarse como los auténticos mensajeros de la Virgen amparándose en los innumerables “trances” y “éxtasis” en los que Domínguez parecía entrar... ( un conocido amigo de trabajo de sevillana de elctricidad ,me comento que clemente cuando trabajaba para ellos de mensajero ,a veces se ponia como en trance mirando un punto fijo en el techo y los amigos le tiraban bolitas de papel para fastidiarle ,clemente entonces tenia 15 o 16 años,osea ya desde antes tenia un morboso gusto de estar fabricandose posturas fisicas ,tales como arrecostarse espalda hacia atrás de rodillas ,que no es nada del otro mundo mejores cosas hacian unos falsos videntes de otro lugar de aparicionesde aquel tiempo ,y eran falsos.
Clemente Domínguez Gómez comienza entonces un largo rosario de estigmatizaciones en las que decían que perdía casi 15 litros de sangre (los santos iluminadores de medicina no debían de saber mucho...he estudiado otros casos de falsos estigmas ,coronaciones de espinas misticos ,llagas en la mano ,y en el costado segun los siquiatras forenses pueden darse en personas que adquieren una autosugestion y pueden suceder ,mirese el caso de los fakires y los religiosos penitentes hinduistas se atraviezan decenas de cuchillos y pinchos en la piel y al mismo tiempo gozan de su extasis y sangran sangre y sudor.por otra parte es bien sabido por algunos sacerdotes que stuvieron por aquello dias que clementepudo utilizar una cuchilla de afeitar para simular la llaga del costado ,dicen que el salia de su habitacion ya sangrando.sería una burrada de nuestra inteligencia creer que este hombre deuna vida deshonesta pudiera gozar de un priviligeio para sufrir por los pecadores ,y al mismo tiempo no podemos creer que dios utilize este tipo de personas por cuanto no cuentan con la honestidad y credibilidad de una alma para llevar un mensaje de Dios,decia San pablo que ni los adulteros ni los sodomitas entraran en el reino de los cielos.... .
Una de las citas de máximo esplendor y congregación de “fieles” en El Palmar de Troya se produjo el 15 de Mayo de 1970 cuando casi 40.000 personas visitaron la pedanía para ver al “vidente” en acción. Y es que la devoción y las ganas de vivir lo paranormal y el misterio en estas latitudes no tenía fin... a pesar de que de otros muchos puntos de España hubo una infinidad de similares visitas al Palmar, como pasó a llamarse popularmente. Todo el asunto aparicionista de El Palmar de Troya necesitaba un golpe más de efecto y ese momento llegó cuando los dos sevillanos aprovecharon la visita del arzobispo de Bulla Regia, D. Pedro Martín Ngo dhin Thuc para que este anunciara que la Virgen le había ordenado crear una nueva orden en El Palmar (!)tengase en cuenta que este arzobispo pierre martin Ngo dihn thuc, nunca tuvo un espiritu tradicionalista,al contrario ,el fue uno de los obispos mas modernistas y progresistas entre los del vaticano II ,por ejemplo ,durante el concilio ,deploró el hecho de que ningun representante de las religiones paganas estuviera presente y sostuvo que así deberia haber sido ( en ese momento se le hozo notar que estaba equivocado y que los paganos habian sido invitados y estaban presentes!!!)ademas este arzobispo argumento a favor de las mujeres sacerdotizas. (la decepcion de thuc debida a su creencia (INFUNDADA),QUE LOS REPRESENTANTES DE LAS RELIGIONES PAGANAS NO HABIAN SIDO INVITADAS AL VATICANO II ,ESTA REGISTRADA EN (ACTA SYNODALIA VATICANI II,VOL.2,PARTE 1,PP.358-359), sus protestas contra las "las injustas prescripciones eclesiaticas" bajo los cuales las mujeres sufrian estan registradas en el vol 2,partre 3 ,p. 513 .....clemente domínguez pasó a gobernar una nueva orden llamada la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz cuya versión femenina sería delegada en una antigua clarisa llamada Ramonina y adosada al entorno de Domínguez. La Orden lo tenía, prácticamente, todo: estaba “homologada”, tenía una fiel feligresía y mucho dinero... dinero que le estaba “lloviendo” de sus recaudaciones en España y en el extranjero, sobre todo de los Estados Unidos, donde parecía tener un crédito ilimitado... El poder de convicción era tal que incluso un religioso como Félix Arana (sacerdote católico) se anexionó a la orden en calidad de Obispo... fundador dela cruz blanca anexo al palmar. (el p felix recientemente fallecido)
Todo no iban a ser parabienes para estos religiosos de nuevo cuño y la Iglesia decide intervenir no admitiendo toda esta comedia de la pequeña localidad sevillana. Para ello no sólo no reconoció la nueva orden religiosa sino que excomulgó a todos los implicados en la trama palmariana...:

Siendo deber de la Iglesia velar por la pureza de la fe, por la santidad de los sacerdotes y por la observancia de la disciplina eclesiástica, consideramos diligentemente los hechos relativos a las presuntas ordenaciones episcopales en El Palmar de Troya. Declaramos que el arzobispo Pedro Martín Ngodinh Thuc y los señores Clemente Domínguez Gómez, Manuel Alonso Corral, Camilo Estévez Puga, Miguel Donnelly y Francisco Bernardo Sandler, han incurrido, desde el mismo instante de la comisión del delito, en la pena de excomunión reservada especialísimamente a la Santa Sede. (pero clemente cree mas a su supuesta revelacion privada (y esta le manda desobedecer a la autoridad de la iglesia ,por cierto con mensajes muy nacionalista y politicos..)

Esta pena canónica viene impuesta por el Decreto del Santo Oficio de 9 de Abril de 1951, que dice así:

El obispo de cualquier rito o dignidad, que consagra como obispo a quién no ha sido nombrado por la Sede Apostólica ni confirmado expresamente por ella, y el que recibe la consagración, aunque obren por miedo grave, incurren, “ipso facto” en excomunión reservada especialísimamente a la Sede Apostólica”.
Después de esta solemne afirmación queda pedir a Dios y desear que los actos que acabamos de lamentar y condenar no se repitan y que los responsables de los mismos desistan de su actitud y acojan el llamamiento del Vicario de Cristo, que les invita a recobrar la comunión con la Iglesia. Sevilla, 15 de Enero de 1976. Luigi Dadaglio. Nuncio Apostólico”.

...y de esa forma fueron excomulgados. La dimensión que llegó a tomar el caso de El Palmar de Troya se escapaba de todo planteamiento racional: miles de seguidores, toda una parafernalia “místico- religiosa” creada en torno a la figura de Clemente Domínguez y la orden religiosa, multitud de bienes y posesiones, medios de comunicación que informaban de la noticia, el desagrado institucional oficial... y las más que dudosas visiones, apariciones y estigmas del vidente sevillano. (falsas desde luego) La excomunión creó disconformidades entre sus seguidores y muchos de ellos abandonaron la orden por desacuerdos en la misma y porque ya muchos comenzaban a dudar de los mensajes de Clemente Domínguez con clara orientación fascista de su “Virgen”... y por que sus personajes "celestiales "criticaban y daban palos a los monjes y monjas acusandoles de que no se cumple las profecias por que estos rezan poco y no hacen sacrificios,tengo una copia de los mensajes que no fueron publicados y que solo eran para la comunidad y enellas se enzalsa aclemente en todos los mensajes y se humilla y castiga alos monjes por ser malos y flojos....hay diferentes mensajes en una habla el "señor de que el aceite de oliva español...que se piuede fumar 4 cigarillos,que el que quiera comer carne pida al cielo la tuberculosis ,etc una zarta de comentario sin ninguna utilidad espiritual...y sobre todo en vanalidades...
El 11 de Marzo de 1976 el Juez Instructor de Utrera ordena auto de procesamiento contra el “padre general y obispo fundador de los carmelitas de la Santa Faz, Clemente Domínguez, por usurpación de funciones y uso indebido de traje talar, previstos en los artículos 320 y 324 del Código Penal” mediante el sumario 44/1976. Clemente Domínguez va a la cárcel siendo “liberado” por su abogado Manuel Rojo y, tras los trámites legales oportunos, abandonan la región sin que nadie supiese su destino... La situación se transformaba en poco menos que dantesca. Clemente no había desaparecido y se dedica a viajar por España.
El 29 de Mayo de 1976 el Opel donde viajaba el fundador de la orden palmariana (matrícula ZH 292731) sufre un desgraciado accidente. En el auto del “obispo” Mauricio Revaz viajaban Pablo Fox, Manfred Zewell, Francisco Coll, Camilo Estévez y Clemente Domínguez sufrió un severo golpe a cuyas resultas las virutas de cristal de la luna del vehículo penetraron en los ojos de Clemente cegándolo de por vida. Su compañero de tretas, Manuel Alonso, declararía posteriormente: “El padre Clemente tenía ofrecido los ojos a la Virgen, si ellos podían darle la ocasión de pecado o si ofrecían peligro para su castidad. El cielo ha querido arrebatárselos y nosotros hemos de conformarnos”. El hecho hace que Clemente vuelva como un “héroe” a El Palmar de Troya dónde sería aclamado por una multitud que aguardaba su regreso. Curiosamente el agua de la fuente a la que atribuían poderes curativos resultó estar contaminada y ser perjudicial para la salud... Las autoridades colocaron un cartel que decía “AGUA CONTAMINADA” que por arte de la “Virgen” y de un “obispo” de la orden se transformó con un poco de pintura en “AGUA VITAMINADA”. esta anecdota me lo confirmo un fiel ) ademas el color de esa agua era verde y llena de hongos. Los golpes de efectos se sucedían y uno nuevo vino a adornar toda esta rocambolesca historia: ”¡¡¡La Virgen obraría el milagro y devolvería la vista a Clemente Domínguez!!!” Este era el mensaje que corría de boca en boca por El Palmar de Troya y por Sevilla, incluso Antonio Romero, otro adosado, insistió en que el Señor le había comunicado:

No os preocupéis por la ceguera del obispo Clemente... Clemente recuperará la vista... El mismo que le ha quitado los ojos volverá a dárselos”.

Al morir el Papa Pablo VI en Junio de 1978, Clemente afirmó haber recibido un mensaje de la “Santa Iglesia Católica, Apostólica y Palmariana” y del mismo “Dios Padre” en el que se decía:

Tú serás el futuro Pedro, el Papa que consolidará la fe y la integridad de la Iglesia, luchando contra las herejías con gran fuerza, porque te asistirán legiones de ángeles... El gran Papa Gregorio, la Gloria de las Olivas...

y se produjo el cisma con la Iglesia Católica...todo un Palmar de Troya contra el Vaticano... El nuevo “Papa”, entre sus primeras decisiones, restablece el rito tridentino de la misa a perpetuidad y ordena 24 cardenales, se nombra nuevos santos tales como San Francisco Franco, San Don Pelayo, San José Antonio Primo de Rivera mártir, San Carrero Blanco... y excomulgan, posteriormente, a Juan Pablo II por encarnar al Anticristo... sin comentarios... En un colmo de los despropósitos se celebra el Santo Concilio Palmariano que anula el Concilio Vaticano II y devuelve la doctrina al Concilio de Trento (¡) versión Palmar de Troya...
La organización interna de la Orden de la Santa Faz no es menos particular. Sus fieles viven de forma sexista, los cargos suelen sufrir ascensos meteóricos hasta tal punto que se puede pasar de sacerdote a todo un cardenal en muy poco tiempo u ordenar obispos a jóvenes de 18 años... Suele haber una seria organización y un severo régimen disciplinario. Son intervenidas sus llamadas, su correo y apenas existe un mínimo de intimidad. Los muros de la basílica palmariana están muy vigilados y se intuye la vuelta a valores de autocastigo y severidad como camino a la fe... y la santidad. La Orden de la Santa Faz o, mejor, esta nueva Iglesia, prohíbe ponerse enfermo, el placer, obliga a vestir permanentemente sus impolutos hábitos y excomulga a masones, judíos, ricos no colaboradores, comunistas y demás “lacras” que perjudican a la Iglesia Palmariana... Es una vuelta, un regreso al catolicismo más férreo, de otros tiempos y otras épocas apoyados en mensajes celestiales nacionalistas que recibía Clemente Domínguez y es que todo ello orbita en torno a éste, su líder espiritual, y a su mano derecha, Manuel Alonso Corral. Personajes que desde su más tierna infancia ansiaron el poder = dinero que podría otorgarle la posición religiosa.
Basta decir que Clemente Domínguez fue rechazado de varios seminarios y del sacerdocio. Así Clemente y Manuel tramaron una intrincada tela de araña apoyado por sus adeptos que envolvió a todo aquel con necesidad de creer y espíritu débil sin percatarse que estaban entrando en la nueva Iglesia creada por estos dos ilusionistas de la nueva religión y de las masas. La misión de esta nueva “Iglesia” no sería más que: ”Preparar el retorno glorioso de Cristo para salvar a la Iglesia y restablecer el orden en el mundo”.

Aún son muchas las personas que caen en toda esta absurda trama de las que por cercanía conocemos su idas y venidas... Muchos son los que se acercan al Palmar en momento de curiosidad, atraídos por falsas promesas, resentidos con la actual Iglesia, en malos momentos de sus vidas o captados cual estudiada secta. De perfil psicológico débil y moldeable, nivel cultural medio y criados en familia tradicionalistas... Una vez dentro el fanatismo absorbe la capacidad de pensar del adepto a base de castigos, rezos interminables e inquebrantable obediencia a sus hermanos de mayor rango, así se entra en una dinámica de acaso un “síndrome de Estocolmo” que consume a la víctima mal nutrida, con serios síntomas de agotamiento y cansancio, interminables y repetitivas confesiones (que deben ser exactas y coincidentes...), largas liturgias de diez horas y al final el resultante es el más convencido de los hermanos palmarianos despojado de su identidad, sus bienes y hasta de su antigua vida. Todo el lo cualquier psiquiatra podría calificarlo como de un “lavado de cerebro” severo. Juzgue el lector por sí mismo. Como fuente de financiación, aparte de las aportadas por sus miembros y familias, se reciben determinadas cantidades de dinero del continente americano, principalmente de sus centros de captación de “donativos” de Estados Unidos, extendiéndose innegablemente a otros países latinoamericanos o europeos siendo, no obstante, sus fuentes de financiación hoy día uno de los secretos mejor guardados de esta Iglesia Palmariana de la que tanto Manuel Alonso Corral o Clemente Domínguez podrían haber contado mucho en su calidad de abogado y contable... Baste, como ejemplo, cifrar en unos 700 millones de las antiguas pesetas (4´2 millones de Euros) la construcción en su central en la pedanía de Utrera o los innumerables inmuebles que posee la orden en la capital hispalense cifrado en similares valores... y aún así hoy hay quién habla de una Iglesia Palmariana en bancarrota..., no creo que su nacionalista Virgen permita tal cosa...
La Orden de los Carmelitas de la Santa Faz está inscrita como asociación religiosa desde el 4 de Enero de 1988 siendo el Tribunal Supremo el que dicta la sentencia por la que se autorizaba su inscripción como “Iglesia Cristiana Palmariana” en el Registro de Asociaciones Religiosas.
Así nació el “Papa” Gregorio XVII de “El Palmar”, esta es la historia de cómo una más que dudosa concatenación de sucesos extraños entremezclados con lo paranormal puede ser transformada en la conjura religiosa de unos cismáticos contra el poder establecido amparándose en apariciones, videntes, estigmatizados y toda clase de suertes pseudo- místicas...
Hoy la “Santa Sede” Palmariana sigue en su lugar de siempre, a cincuenta kilómetros de la capital hispalense, desafiando con sus torres todo aquel que no comulgue con las ideas de Clemente Domínguez, los mensajes de su “Virgen” y contra su particular papado... Pero la vida azarosa de Clemente Domínguez, no podía durar eternamente a pesar de sus contactos con el Cielo... Gregorio XVII falleció el pasado mes de Marzo a la temprana edad de 59 años. El “Papa Clemente” fue amortajado de blanco y tocado papal, no se permitió la entrada al recinto palmariano ni tampoco se interrumpieron las procesiones religiosas de Semana Santa en su interior, su cuerpo fue enterrado en el lugar papal de la basílica de la Orden de la Santa Faz donde fue visitado y llorado por sus fieles. Se recibieron numerosas visitas autorizadas de fieles, donantes y seguidores extranjeros a los que las fuerzas de seguridad privada flanqueaban el acceso, todos ellos de riguroso luto. Sobre las 18:00 h. las campanas comenzaron a tañer de muerte y fue el momento de mayor luto en el Palmar de Troya al masificarse de adeptos la basílica y alrededores.
La noticia de la muerte de Clemente Domínguez sorprendió a todos, así la Junta Vecinal de la Entidad Local Autónoma (ELA) de El Palmar emitió un comunicado de condolencias por el fallecimiento y pérdida de su máximo responsable religioso. Así el alcalde de la pedanía, el Sr. D. Manuel García Alonso manifestaba el beneficio creado por los “religiosos” al lugar y lo que representaba la desaparición de este particular “Papa”, no obstante valoró el trabajo y beneficios reportados por la comunidad palmariana.
Y ¡“Habemus Papam”! Porque tras la muerte del anterior y cismático pontífice muchos se apresuraron a anticipar -casi profetizar- la caída de la singular Iglesia hasta que el genio creador de toda esta historia, Manuel Alonso Corral, como ya hiciera su predecesor, recogió el báculo de Pedro y se autonombró nuevo Papa de la Orden, así, el padre Isidoro (como se hacía llamar) ha pasado a ser “Pedro II” quién se ha propuesto restablecer los valores religiosos tradicionales en su pontificado y no sabemos aún si la “Virgen” nacionalista hablará a través de él como lo hizo en la persona de su compañero y amigo Clemente Domínguez. (y que esta restableciendo???el esta trabajando mas que ninguno en la destruccion de las pocas familias fieles que quedan en su iglesia .y que estan lentamente abandonando esta secta... Apenas pasados unos días de la muerte de éste, la Iglesia Palmariana ya estudia su directa santificación y subida a los altares... Y es que la vida, como decía Calderón, sigue siendo un sueño y muchos de ellos parecen no querer despertar del mundo irreal creado en ese “sueño”... que habita, hoy por hoy, en la pedanía sevillana de El Palmar de Troya.

Razón de nuestra ausencia.

Quisiera agradecer a todos aquellas personas que me enviaron comentarios, correos electrónicos y hasta me llamaron por teléfono preocupados por mi ausencia.
La verdad es que no fueron días sencillos, mi padre, que tiene enfisema estuvo muy grave, por lo cual les pido a ustedes que recen por su salud. Ahora está mucho mejor, y con el toda la familia.
Quisiera pedirles disculpas por no haber realizados nuevas publicaciones, pero me fue imposible, con las sabidas corridas hasta la clínica, comprar cosas, el laboratorio, los análisis todo…
Bueno, mil gracias y como siempre los recuerdo en mis oraciones.