jueves, 30 de diciembre de 2010

El porqué de la Encarnación

Pocas personas recuerdan que, si bien la navidad es una época de felicidad y alegría por la Encarnación del Verbo, es también un momento de reflexión. No se trata de una simple fiesta como a las que el mundo nos acostumbra, tampoco es, simplemente el “cumpleaños de Jesús”. En estas semanas tenemos que estar más reflexivos que nunca sobre el porqué se encarnó el Verbo, poqué el Unigénito Hijo de Dios se hizo carne, volviéndose verdadero hombre, sin por ello dejar de ser Verdadero Dios. Cristo vino al mundo para nuestra salvación, se hizo carne para ser inmolado y así limpiar la corrupción del pecado de Adán que pasó al género humano, corrompiendo y destruyendo nuestra naturaleza. Cristo, nacido sin pecado, perfecto e inmaculado hombre en cambio gozó, como bien sabemos de aquel estado incial en el que se encontró Adán antes de la Caída: rectitud, integridad absoluta, justicia y una inclinación superior al cumplimiento de la Voluntad del Padre. La naturaleza humana de Cristo es la muestra de lo que podría haber sido el hombre de no haber caído, un ser perfecto cuyo fin natural no es otro que el de cumplir la voluntad divina. Más, nosotros, por la culpa de Adán, inmundos a los ojos de Dios solo tenemos como esperanza el reparar y limpiar nuestra alma con el Sacrificio de Cristo por el cual, la antigua promesa fue extendida a todos los hombres.
¿Es navidad un tiempo para festejar? Es más bien un tiempo para reflexionar, insistimos. Un tiempo para recordar que Cristo vino a este mundo a sufrir por nosotros, seres indignos y corruptos, naturalmente inclinados al mal. Pensemos ¿Acaso alguno de nosotros se dejaría morir por un gusano? Pues Dios mismo se rebajó a la carne para así conferirnos la gracia que nos vuelva a ser tolerables a sus ojos y así, poder contemplarlo, el día postrero cara a cara.
La vida de Cristo fue una vida de preparación, de entrega al Padre, de un continuo trabajo para el plan divino ¿Cómo es nuestra vida en cambio? Cristo fue tentado, pero venció al tentador… no sólo tres veces en el desierto, sino muchas veces más durante su ministerio. En cambio, Nosotros caemos ontinuamente en la tentación, y si no pecamos de obra, lo hacemos por lo menos de pensamiento. Es nuestra naturaleza corrupta, nuestra naturaleza caída y malvada, absolutamente destruida por el Pecado de los Padres. Cristo nació para conferirnos la Gracia por medio de su Iglesia, para que sus fieles pudieran ingresar a la Iglesia Verdadera, la Única y Santa Iglesia Católica y así, regenerados por el Agua y el Espíritu, conocer la verdad, que es el Mismo Señor Jesús. Cristo no nació para que festejemos, nació para morir por su Iglesia, para morir por los fieles, por aquellos que están escritos en el Libro de la Vida (Apoc XIII, 8).
En efecto, la escritura lo dice claramente cuando nuestro Señor contestó a Andrés y Felipe

Ahora mi alma se siente turbada. ¿Y que Diré? ¿Padre, líbrame de esta hora? ¡Más
para esto he venido yo a esta hora. (Jn XII, 27)

Así que, cuando sonriamos viendo el pesebre, recordemos que el Niño Dios siendo rico, se hizo pobre y nació en un establo, que pudiendo proclamarse y convertirse en un parpadeo en un Emperador, prefirió voluntariamente trabajar y así asumir, porque quiso, el castigo de Adán. Y porque quiso, prefirió sufrir y morir en la Cruz por los fieles de su Santa Iglesia.

Solo los verdaderos fieles pueden salvarse

En Sursum Corda hemos hecho incapié en la doctrina de que FUERA DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA NADIE PUEDE SALVARSE EN ABSOLUTO. Eso es un dogma de fe definido por los Papas y que además está explicito en la Escritura. Ahora bien, me ha llegado un correo electrónico donde alguien insiste en que es posible la salvación fuera de la Iglesia. Daremos una breve respuesta.

  1. El Bautismo es absolutamente necesario para la salvación. Los no bautizados están con el Pecado Original y por lo tanto son aborrecibles a los ojos de Dios, tal como consta en la Escritura, los Concilios y los Padres de la Iglesia.
  2. Los fieles son aquellos que fueron bautizados por agua en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Quien no fue bautizado no está libre de pecado original, por lo tanto no está limpio a los ojos de Dios y no es su hijo.
  3. Si alguien muere sin bautismo es por la voluntad de Dios. Todos los hombres a quienes Dios quiere salvar tienen la posibilidad de conocer la Iglesia, convertirse a la Fe Verdadera, no por propia iniciativa, sino movidos por la Gracia, sin la cual, como dice el Evangelista, nada podemos hacer.
  4. Solamente en la Iglesia se da la Gracia que es el don maravilloso que Dios nos confiere a nosotros, seres malvados y corruptos para mantenernos fuertes en la fe, poder obrar bien y así ser salvos. Sin la gracia nadie puede salvarse, quien no está en la Iglesia no tiene la Gracia. Los infieles no forman parte de la Iglesia verdadera.
De nuevo recomendamos la lectura de los Padres de la Iglesia, el Magisterio y por supuesto de la Sagrada Escritura. Aquí en Sursum Corda ustedes podrán encontrar varios textos con citas y referencias a pasajes de la Biblia o libros de San Agustín donde estos temas son muy estudiados.
Desde ya gracias por toda comunicación.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El punto final de Jorge

Nuestro amigo Jorge B. (no quiero poner su apellido aunque él, que nos suele enviar e-mails siempre lo hace, pero yo no quiero perjudicarlo por si algún detractor se le ocurriera) me remitió un e-mail con el encabezado "Para terminar un asunto", que se trata de una respuesta a cierto artículo en el cul fue muy criticado Jorge. Como siempre es un honor recibir las comunicaciones de nuestro amigo, con quien, como ocurre con muchos de los miembros de la resistencia católica, compartimos la misma fe en Cristo Jesús.


Ante algunas bombas que nos han caído por el artículo “De la abundancia…” –por cierto, entre otros tantos algodones y alguna rosa sin espinas-, responderé para todos –amigos que aplauden y detractores que reprueban- sencillamente que se nos señala por llamar “sinvergüenzas” a quienes el Catecismo de Trento llama “homicidas”. No sé quién resulta más indulgente.

Y si San Pablo llama “fornicarios y adúlteros” (I Corintios VI, 9) a quienes Benedicto XVI ubica en “un primer paso hacia una moralización, un debut de responsabilidad”; entonces se equivoca San Pablo.

“A todos los católicos exhortamos que den amplia difusión al principio, firmemente fundado sobre la verdad, de que el único modo de proteger la salud física y moral de la familia y de la sociedad es mediante la obediencia de todo corazón a las leyes naturales, o mejor dicho, del Creador, y, sobre todo, fomentando un sincero y sagrado respeto hacia ellas.” (Alocución del Papa Pío XII a los directores de las Asociaciones por las Familias Numerosas de Roma e Italia, 20 de Enero de 1958)

¿Leo bien?

Si alguien niega que “el comunismo es intrínsecamente perverso”, como dice Pío XI en “Divini Redemptoris”, los “católicos duros” ponen el grito en el cielo. Ahora bien, si a su vez en “Casti Connubii” el mismo Pío XI dice que la anticoncepción va “intrínsecamente contra la naturaleza”, y Benedicto XVI lo contra-dice públicamente, los susodichos se hacen las gallinas distraídas.

Eso muestra:
-o necedad en la voluntad;
-o deshonestidad en el intelecto;
-o fariseísmo en la religión.

No siendo jueces, no juzgamos. Pero, ¿qué pasa con el pueblo católico? No nos toca a nosotros resolverlo, aunque nos daría letra para un volumen entero, si no tuviéramos que limpiar la cocina, sacar los yuyos y cumplir con el Canon 125, § 2.


“Nuestros amigos nos conocen el rostro,
y los demás, nos van conociendo la madera.

Tranquilos, si prende, es fuego que no quema:
escribiendo en prosa, o cantando en crudo
alzamos bandera y encarnamos el poema:
“no nacimos ni ciegos, ni sordos, ni mudos”.


A los amigos encrespados: no se espanten, estimados, con apenas unas hojitas de verba caliente: “un momento de ofuscación todos lo tenemos” (Castellani en “Carta a Leónidas Barletta”). Se puede criticar la forma y los colores del “continente”, pero no la materia del “contenido”: y eso es lo que aquí veramente interesa. Porque si nuestras palabras doblan las leyes del idioma, las de Benedicto XVI quiebran las Leyes de Dios. Me recuerda la sentencia plena de cordura de un amigo: “en estos pagos –me dijo un día- hay muchos que se escandalizan por el espadazo de Pedro a Malco… pero callan ante el beso traicionero de Judas”.

Quien puso una excepción al sexto mandamiento, no fui yo. Se las arreglan pues, entre ustedes, “el Santo Padre” y las dos tablas de Moisés.

Hay almas que están en pecado mortal, hoy mismo, por la enseñanza viciosa que baja desde la Roma actual. Eso es grave: no un articulillo de seis páginas escrito por nadie. Que el árbol no nos tape el bosque.

La variopinta reacción a un artículo menor, y la nula reacción a una herejía enorme, confirma que el catolicismo en nuestros pagos es de mucha colecta y pocas obras; mucha cita, y poca Fe. “Puro tango y mate”, como dijera Castellani. “Pero, esperesé: ¿no se resuelve todo en que hay que amar al amigo, y al enemigo también, porque Dios es Amor y el “ubi caritas, Deus ibi est” (donde hay amor, allí está Dios)?”, me objeta un amigo. “Sí, pero cuidado: no se ama lo que no se conoce.” El que lea, entienda.

“En estos tiempos son menester amigos fuertes de Dios, para sustentar a los débiles” (Santa Teresa de Jesús). Sea ese nuestro afán.

Habrá que rezar mucho por la pobre Iglesia, y de paso, por la pobre Patria.

Aunque más pobres seamos otros.



Jorge B.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Se aplica la Anglicanorum Coetibus en Inglaterra

La noticia empezó a circular con fuerza desde noviembre tras la visita de Ratzinger/Benedicto XVI a Gran Bretaña y se ha planteado como una de las metas del año 2011: la aplicación en masa de la Anglicanorum Coetibus, la cual permitirá a millares de anglicanos pasar en masa y de forma corporada a la Iglesia Católica. La noticia, además, de la pronta erección de un ordinariato en Gran Bretaña despierta nuevas espectativas. Para muchos habrá un giro de 180 grados, los "anglicanos" serán desde ahora los conversos y no la "Iglesia Establecida", el diálogo se dará entre los que esten en comunión con Roma...
Ya, en Sursum Corda expresamos nuestro temor a que esas conversiones naufraguen en el ecumenismo de la Iglesia Conciliar, en su Nueva Religión Neo-Modernista y Neoprotestante. Sin embargo, en estos ex-anglicanos, fervientes católicos y fuertemente refortalecidos por la fe en más de una oportunidad se pudo saber sus opiniones sobre temas cuestionables... y si para muchos de la "tradición" es posible "recibir el Concilio Vaticano II a la luz de la tradición", no vemos porqué, estos anglicanos que imploran entrar en la Comunión con Roma deben ser sospechados por esta razón.
Poseedores de una liturgia antigua y hermosa, como lo es el Rito de Sarum, los anglocatólicos conversos solicitan la misma sea respetada y considerada rito principal, junto al Ritual de San Pío V y el Anglican Mass, que es la Misa tridentina en inglés clásico, aunque lo más probable es que Roma proceda a dar cierta "libertad" litúrgica a los ordinariatos.
Para el año 2011 se preveen dos etapas:

1. Conversión e incorporación de los clerigos anglicanos con la consecuente ordenación.
2. Conversión e incorporación de los fieles.

Es evidente que la idea es que sean los sacerdotes conversos y reordenados quienes se encarguen de "recibir" en la Iglesia a los fieles. Ahora bien, como en más de una oportunidad, tenemos que preguntarnos ¿A que Iglesia se incorporarán? ¿Podrán estos anglocatólicos resistir a la Iglesia Conciliar? ¿Pueden estos anglocatólicos firmar un acuerdo y no contaminarse con las herejías del Vaticano II? Es indudable que la erección de un ordinariato en tierras británicas será, sin duda un paso increible... pero en la mente ecumenica y liberal de un Ratzinger o de cualquiera de sus cardenales ¿Implica esto una verdadera conversión? ¿De que manera justificará la Iglesia Ecuménica del Vaticano II las reordenaciones de los clerigos anglicanos si no es NEGANDO todo el falso ecumenísmo que la caracterizó desde los '60?

La Segunda venida de Cristo

Republicamos en Sursum Corda el presente texto que fue subido originalmente al blog de nuestros amigos de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia.




San Juan anunciaba desde las orillas del río Jordán, la primera venida del Hijo de Dios Encarnado con estas palabras :"Yo soy la voz que clama en el desierto. Enderezad el camino del Señor...". (San Juan 1:23).Ahora mis queridos lectores, estamos en tiempo en que debemos hacer lo que hizo San Juan. Ser la: "voz que clama en el desierto". Porque si San Juan anunció la llegada del Divino Redentor desde un desierto material cubierto de arena, nosotros ahora debemos anunciar la próxima e inminente segunda venida de Jesucristo Nuestro Señor, que esta vez ya no aparecerá con el manto de misericordia como la primera vez, sino que vendrá como Juez de inapelable Justicia a juzgar a vivos y muertos; este clamar en el desierto que debemos realizar no es en un desierto material, sino que lo es en un desierto espiritual, en un mundo que ya no tolera a Dios ni sus divinos Mandamientos. Poquísimos somos sobre la faz de la tierra que nos mantenemos fieles a la Iglesia Católica Apostólica Romana de siempre y que por la gracia de Dios y por designios insondables de su Amor, hemos visto la gran apostasía universal. Millones y millones de almas engañadas por las artimañas del demonio siguen adheridos a la ContraIglesia y a sus falsas misas_eucaristías, creyendo ingenuamente que por esa fe permanecen en la verdadera Iglesia de Cristo. Con esa ContraIglesia apóstata que es la base de la instauración del imperio del anticristo ha cubierto la tierra de engaños sin precedentes el padre de la mentira que es Satanás, la antigua serpiente y como dice San Pablo en su Segunda carta a los Tesalonicenses 2:3,4 : "el hombre de pecado, el hijo de perdición, ha asentado su trono en el lugar santo de Dios y se hará pasar por tal" Con esa ContraIglesia la abominación de la desolación de las falsas misas nuevas en donde se adora al dios del universo que desde el año 1969 ha sustituido a la Santa Misa católica, cumpliéndose así las profecías bíblicas de Daniel 8:11;12 y San Mateo 24:14. Esta ContraIglesia que desde el año1958, en que murio el Papa Pío XII, el Vaticano ha sido copado por los modernistas y con su falso ecumenismo reinante, lleva a millones de católicos a abandonar la Fe de sus padres y a engrosar las filas de las sectas protestantes. La Iglesia Católica ha huido del Vaticano y se ha exiliado (Apocalípsis12:6) y desde entonces Roma se ha convertido en Babilonia la Grande, centro mundial de las herejías y la idolatría. El engaño religioso en que la religión adulterada del "Vaticano segundo" mantiene a millones y millones de almas desde hace 40 años, es la gran señal de que Cristo pronto regresará como lo ha prometido a recoger su rebaño, ya que El mismo nos lo advirtió que los tiempos de la apostasía universal serían abreviados en vista de los elegidos, por lo tremendo que serían. A todos los que nos lean les recordamos que es una Verdad de Fe católica, que quienes permanecen FUERA de la Iglesia fundada por Ntro. Sr. Jesucristo, no podrán recibir el perdón de sus pecados y se encuentran en camino segurísimo de eterna condenación. Por lo tanto es necesario aferrarnos a la Fe de nuestros mayores, al Catecismo que aprendimos en nuestra niñez, al Santo Rosario de Ntra. Señora, a la Misa verdadera no a la parodia que diariamente se celebra en las iglesias que hasta hace 40 años eran católicas; debemos rezar día y noche para que el Buen Dios se apiade de nuestras pobres almas.