sábado, 25 de febrero de 2012

CAM contraataca: Debates contra SursumCorda

Como dijimos cuando se inició este Blog, Sursum Corda tiene como fundamento la defensa de la Fe y la Tradición. El tiempo fue favorable a este blog y gracias a él pudimos conocer más apologistas de la Religión Verdadera.
Hace poco encontré el nuevo sitio del Licenciado Wulfrano Ruiz Sainz, conocido por ser el líder de CAM (Católicos Anti-Montinianos) llamado «Debates con Sursum Corda». Es interesante que el autor de ese blog lo ha subtitulado "Debates furiosos contra Thucquistas". Aquí, que yo sepa nadie es "Thucquistas", sino que todos somos (o intentamos ser) católicos romanos fieles a la Iglesia de Siempre.
¡Interesante Blog! Lástima que no se publican debates verdaderos sino la seguidilla de comentarios y ataques que él mismo lanzó sobre una publicación que realicé y luego contra todos aquellos que trataron de corregirle. En esos textos, el Lic Ruiz Sainz no hizo sino corroborar hasta donde puede llevar el fanatismo: el donatismo más extremo.

En contra de la ignorancia de los fieles


La discusión teológica y el sano debate son una constante en la Historia de la Iglesia. La teología, como la filosofía (aunque para muchos no existe diferencia entre ambas) no tiene, sin embargo un origen cristiano. Platón, en La República la definió como el conocimiento de lo divino a través de la razón; con ello, intentaba separar a la otra forma de conocimiento basada en el mito o la literatura.

La teología católica tiene como centro a Dios, su objeto es Dios, la misericordia divina, la justicia de Dios, su Palabra. Pero el abordaje se realiza por medio de la razón, de un método, de un itinerario de conocimiento. El Teólogo busca la verdad, pero la busca con seguridad porque sabe que la Verdad es Dios y con la búsqueda sólo intenta aproximarse mejor al Señor. Fueron los teólogos quienes contribuyeron a purificar la fe de las herejías y los errores. No es extraño entonces que entre los mismos teólogos, provenientes de distintas tradiciones hayan surgido diferencias, perspectivas contrapuestas, pero nunca contradictorias. Allí donde hay contradicción no puede estar Dios.

Esto lo podemos contemplar en las diferencias entre la Teología de San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino, dos formas de la escolástica diferentes, pero que no se refutan entre si. El teólogo es libre de adoptar cualquiera de los sistemas, no caerá en el error. El teólogo puede adherir a la filosofía de la historia de San Agustín o del Doctor Seráfico. Quien elija uno u otro sistema lo hará por razones personales, preferencias intelectuales o tradiciones espirituales. No extraña pues que pocos jesuitas sean amantes de Santo Tomás, así como no es absurdo que la mayoría de los agustinos partan siempre del Doctor de la Gracia.

La Sana Teología se alimenta de la Palabra de Dios y va en paralelo a la enseñanza de la Tradición. No remplaza ni a la Sagrada Escritura ni al Depósito de la Fe, sino que va en paralelo a ellas, las acompaña, crece con ellas, descubre nuevas formas de aproximarse a la verdad y por eso, el teólogo puede ver más allá que el fiel común, aunque ambos vean lo mismo. Aquí llegamos al problema que tenemos en la actualidad. Existe, entre quienes rechazan al modernismo de la Iglesia Conciliar un fuerte rechazo también a la Teología. Por más que parezca extraño, muchísimos tradicionalistas se apartan de los debates teológico y otros van más allá, condenándoles.

¿Que consecuencias traen estas posturas sino el triunfo de la superstición y una fe infantil y estéril. Así es como triunfa el catolicismo de corte san-sulpiciano, es decir, de esa forma de catolicismo ultrabarroca, sustentada en catecismos simplificados, que rechaza cualquier reflexión, que rechaza la sana razón y se sume en una suerte de superstición infantil. El católico que se adhiere a esa fe “pura y tradicionalista” como les gusta llamarla en sí también hace teología, pero hace mala teología. Fue esa costumbre de no negar nada, de no dudar nada, de confiar ciegamente en la jerarquía la que sumió a la Iglesia en la crisis que actualmente estamos viviendo. ¿Que hubiera pasado si los católicos que en 1958 vivaron a Roncalli cuando tomó el nombre de Juan XXIII hubieran objetado la Pacem in Terris donde se promulgaban los errores del liberalismo? ¿Que hubiera pasado si los fieles hubieran rechazado en masa el Novus Ordo Missae amparándose en la Tradición? ¿Que hubiera pasado si en los seminarios, la enseñanza de la buena y sana teología hubiera permitido a los jóvenes estudiantes pensar con libertad (no con la falsa libertad para el error, sino la libertad en Nuestro Señor) y desconfiar de las innovaciones?

Pero eso no pasó. ¿Por qué? Por el rechazo a la teología buena y sana. Se extendieron los errores y nadie podía refutarlos. Hoy en día algunos apologistas de la Tradición no se basan en argumentos sólidos, sino en manierismos barrocos, en supercherías, en aparicionismos, en devociones apolilladas que sólo les permiten controlar mentes débiles a las que les prohíben el estudio y el conocimiento de lo Sagrado.

¿Hace falta mencionar algún nombre? Un obispo soberbio que pretende reconstruir la compañía de Jesús, congregación malévola desde sus orígenes, neopelagiana, destructores de la doctrina de la Omnipotencia Divina, adoradores del libertinaje humano al que confunden con la libertad, enemigos de la enseñanza de la Predestinación de los Santos y de la Autoridad de las Sagradas Escrituras. Ese ultramontanismo conveniente a sus propósitos les permitió imponer las doctrinas del Concilio Vaticano II bajo el argumento que era lo que el Papa quería. Hoy el tradicionalismo está apresado de esas supercherías: vemos a fieles hincados de rodillas con cadenitas en el cuello, besando como locos a sus escapularios, pero ¿De que sirve todo eso si no hay fe? ¿De que sirve poner la confianza en una pedazo de tela? ¿Acaso la tela nos salvará?

Quienes adhieren a esta forma de catolicismo, tan peligrosa como el modernismo apóstata buscan en sus sacerdotes una respuesta, y sus sacerdotes y obispos no hacen sino reducirlos aún más en la superstición y el temor. Les dicen “no lean eso, no escuchen aquello, fuera de esta capilla no hay salvación”. Así andan, persiguen a los que predican la Palabra de Dios, a los sacerdotes que ofrecen la Santa Misa y que no forman parte de sus “congregaciones”. Forman ejércitos de lunáticos que se visten con uniformes militares que no sirven de nada sino para hacer el ridículo, hacen de la Iglesia una secta. Como las sectas, sus “iglesias” (según ellos la única verdadera) tiene como fin la adoración del líder, la falta de espíritu crítico y el reclutamiento. Se cierran sobre sí mismos y amenazan, atemorizan y destruyen.

¿Cómo puede florecer la teología allí donde el hombre no puede pensar? ¿Cuales son los frutos de ese “trabajo” a lo largo de los años? Nada, una nueva forma de donatismo, una nueva forma de pelagianismo donde la salvación se logra, no por la Gracia de Dios, sino por las donaciones o sumisión a tal o cual “congregación tradicionalista”.

Por eso debemos continuar estudiando, aprendiendo más sobre Nuestra Fe, no sólo para conservarla, sino además para no ser como ese “siervo malo y haragán” que en vez de hacer producir el talento que le diera su Señor lo escondió en la tierra. Recordemos la parábola, el Señor no premió a éste, sino a los otros dos que hicieron fructificar lo que les diera previamente, al holgazán, al que corrió a enterrar el talento y lo mantuvo allí, escondido le dio su merecido. Hagamos pues, como los otros dos siervos, hagamos fructificar la Tradición, trabajemos para la Iglesia y no pensemos que podemos salvarla. Nadie salva a la Iglesia sino Dios, quien prometió su asistencia para siempre. Cuidémonos de aquellos que, cierran los ojos a los fieles y los convierten en ciegos. No son sino, “guías ciegos”.

Nosotros, tratemos de ver.

lunes, 6 de febrero de 2012

Deconstruyendo la sociedad moderna


Nuestro amigo Leonardo, desde su blog dedicado a la filosofía nos entrega la segunda parte de su serie "Deconstruyendo la Sociedad moderna". Aquí va una pequeña introducción escrita por el mismo apologista. Para el artículo completo pueden hacer click aquí.



Habíamos prometido ocuparnos de la cuestión de la libertad individual, la cual es el fundamento último sobre el que se ha buscado construir la sociedad actual, su sistema legislativo, educativo, cultural, religioso, etc.

Para tratar este asunto se nos presentan en principio dos caminos, uno más sencillo y otro un poco más complejo. El sencillo consiste en hacer una breve y somera descripción de los 3 modos de libertad que usualmente se encuentran en los manuales que se ocupan de estos temas, a saber, libertad psicológica, libertad moral y libertad física, y a partir de ello extraer algunas reflexiones útiles para nuestro propósito. El camino complejo consiste en la exposición de la doctrina clásica acerca de la voluntad humana y el libre arbitrio, usando para ello como guía las cuestiones 82 y 83 de la primera parte de la Suma Teológica de santo Tomás.

domingo, 5 de febrero de 2012

La constitución económica

Nuestro amigo y gran intelectual católico, Nito ha realizado importantes trabajos sobre la Tradición, la política y la economía. Bien pueden nuestros lectores recordar aquel texto titulado "La seguridad" donde se exponía el origen de uno de los males que hoy aqueja a nuestra querida Argentina. Con un uso de la inteligencia único, un estilo simple y directo, Nito hoy nos ofrece esta reflexión sobre la "Constitución Económica".



UNA VIGENTE CONSTITUCION PROHIBIDA

(La de Mariano Fragueiro: un Patriota Olvidado)


Posiblemente, la mayoría de los argentinos desconozca que existe en nuestro país una constitución económica que, a pesar de haber sido sentenciada a derogarse y prohibirse, jurídicamente hoy sigue tan vigente como el día de su solemne ...sanción, aunque sus postulados se ignoren como si la misma nunca hubiera existido. La Constitución Nacional que organizó políticamente a nuestro país se sancionó el 1º de mayo y se promulgó el 25 de mayo de 1853. Posteriormente, el 9 de diciembre, se sancionó la Constitución Económica (a la que alude el presente trabajo) que complementa a su homónima política con la siguiente fórmula: “El Congreso General Constituyente, sanciona con fuerza de ley, el Estatuto de Hacienda y Crédito Público de la Confederación Argentina”. La sanción no fue hecha por un simple congreso legislativo que votó una ley más, sino que dicho complex jurídico-económico fue votado por UN CONGRESO CONSTITUYENTE. Por lo tanto, estamos en presencia de una verdadera CONSTITUCION ECONOMICA QUE ORGANIZA LA HACIENDA Y EL CREDITO PUBLICO ARGENTINO.La Constitución Económica de Mariano Fragueiro es la primera ley económica pensada a la medida de las necesidades nacionales, la que se encuentra basada en los siguientes principios:

1) Moneda soberana. 2) Crédito público. 3) Realización de la infraestructura económica básica en manos nacionales. 4) Protección y fomento del trabajo argentino y del mercado interno. 5) Repatriación de la deuda externa. 6) Investigación y registro de la deuda pública. 7) Regionalización de la emisión monetaria según las necesidades de cada zona. 8) Defensa de las fuentes de trabajo ante las amenazas externas. 9) Establecimiento del derecho de cada argentino a ser propietario. 10) Creación de la “Administración del Crédito Público”, organismo independiente de los poderes ejecutivo y legislativo, para investigar la deuda a los efectos de separar la legal de la fraudulenta.Ver más

Reflexión dominical de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia

El hermoso texto que sigue fue tomado del Blog de nuestros amigos de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia.


REFLEXIÓN DOMINICAL. DOMINGO DE SEPTUAGÉSIMA

¡Queridos Lectores y Amigos!

¿O es que no puedo hacer de lo mío lo que bien me parezca? ¿O ha de ser tu ojo malo, porque yo soy bueno?Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos. (del Evangelio de este Domingo)


Tan básico y simple que es el concepto de imparcialidad y tan pocas veces entendido. A primera vista, la parábola del Evangelio de hoy, podría dejar pensando a todos en el mismo temor, de los obreros que tuvieron que soportar el cansancio y calor del día. Esta es la razón probable por la que Nuestro Señor Jesucristo, presenta la parábola de esta manera. Está buscando que entendamos, que tan nublados y confundidos, son verdaderamente nuestros juicios.Muchos hemos desarrollado y mantenido la idea de que justo significa igual. Sin embargo, la realidad nos hace constatar que en esta vida, la igualdad rara vez es justa. Este falso concepto de igualdad ha hecho mucho en la destrucción y daño de la moral y el verdadero orden.Casi todo el mundo a nuestro alrededor ha adoptado, de manera gradual pero segura, la idea comunista o socialista de la igualdad. El concepto falso, de la igualdad de los sexos es uno de los abusos mas manifiesto, de la sociedad actual.Toda persona honesta y objetiva puede observar que el hombre y la mujer no son iguales. Pueden ser iguales por el hecho mismo de que fueron creados a la imagen y semejanza de Dios, sin embargo, al ver sus atributos físicos se vuelve obvio, que no son iguales; no tienen estructuras físicas, fuerza, ideas, deseos, intereses etc. iguales. Sin importar que forma “unisex” de vestir o adornos utilicen, son realmente diferentes. Dios no tuvo la intención, ni creó simples, copias al carbón.Y, si no somos iguales no debemos tratar a todos iguales. Hacer eso sería imparcial e injusto.Con esto en mente, podemos ver la injusticia e inmoralidad de la anti cultura que invade a la sociedad actual. Somos testigos de la debilidad del hombre y la degradación de la mujer, con esta actitud, representan ambos, un insulto a Dios creador de hombre y mujer. Es un intento por decir que Dios no sabe lo que hace o que se equivocó. ¡Qué gran blasfemia!En lugar de reconocer nuestras diferencias creadas y, agradecer a Dios por estas, desarrollando y poniendo al servicio del bien nuestros talentos, únicos, que nos ha dado; intentamos destruir la individualidad y establecer la peor uniformidad monótona y aburrida.Nuestra sociedad, intenta tenernos a todos viviendo de la misma manera, como objetos recién salidos de la fábrica, todos y cada uno de nosotros de manera idéntica, como sea posible.Dios recompenso a los obreros, de que nos habla el evangelio, de una manera igual aunque no hayan laborado de igual forma. A primera vista esto parece ser una injusticia. Sin embargo, somos llamados a examinar esta situación con un poco mas de cuidado.El hombre que trabajó todo el día completo, estuvo de acuerdo con el sueldo por ese día. Justo y adecuado para el día de trabajo. Lo que requería para sí mismo y su familia. Luego entonces vemos que este hombre no fue engañado, de ninguna manera.El hombre que trabajó la menor parte del día, podría haber recibido sólo la parte proporcional de ese día, en lugar del día completo. Pero el Patrón (Dios) sabía las necesidades de este y su familia. De esta manera decidió ser generoso con este pobre hombre que no tenía el beneficio de recibir la habilidad de trabajar todo el día.Ninguno fue engañado ni tratado de forma injusta, luego entonces ¿por qué los celos? Si Dios decide dar más a uno que a otro, y es siempre, justo. ¿Por qué nos sentimos lastimados? ¿No lo es por nuestra avaricia? Luego entonces, ¿no somos nosotros los malvados?Dios nos ha llamado a ser administradores de todos los beneficios que nos ha dado. Como tales debemos ser justos y generosos o caritativos para quienes se encuentran en mayor necesidad. Todos y cada uno de nosotros debemos hacer nuestro mayor esfuerzo por desarrollar nuestras habilidades para ayudarnos los unos a los otros, no preocupados sobre manera por la igualdad “numérica” sino movidos por el amor, bondad y la generosidad. Todos somos llamados a hacer esto, pero muy pocos lo hacemos y ponemos en práctica. Recordemos: Muchos son los llamados y pocos los elegidos.

Un homenaje a los policías caídos




UN HUMILDE HOMENAJE A TODOS AQUELLOS POLICÍAS QUE OFRENDARON SUS VIDAS PARA QUE NOSOTROS PODAMOS VIVIR, QUE EL BUEN DIOS LOS TENGA EN SU GLORIA...

"LA SANGRE DE LOS HÉROES NUNCA ES ANÓNIMA ANTE DIOS"