domingo, 28 de octubre de 2012

Non Possumus: Ahora mas que nunca

Ante la expulsión de Monseñor Richard Williamson, vuelvo a publicar un texto que data del año 2009, cuando ya era evidente para todos la estrategia de Monseñor Fellay de realizar un acuerdo a cualquier costa con la Roma Neo Modernista y Neo Protestante del Vaticano II.
Tanto en aquel momento como ahora decimos, con los Apóstoles: NON POSSUMUS




jueves, 16 de abril de 2009


Non Possumus

En los Hechos de los Apóstoles se nos enseña que tras curar a un paralítico de nacimiento, San Pedro y San Juan fueron llevados a compadecer ante el Sanedrín luegos de haber sido apresados por toda una noche (Act IV, 3); y cuando “todos los príncipes, los ancianos y los escribas en Jerusalén” les interrogaron “¿Con qué poder o en que nombre de quien habéis hecho esto vosotros?”, Pedro, el Príncipe de los Apóstoles les contestó lapidariamente:


“… Sea manifiesto a todos vosotros y a todos el pueblo de Israel que en nombre
de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros habéis crucificado, a quien Dios
resucitó de entre los muertos, por Él, éste se halla sano entre vosotros.
El
es la piedra rechazada por vosotros los constructores, que ha venido a ser
poedra angular. En ningún otro hay salvación, pues ningún otro nombre nos ha
sido dado bajo el cielo, entre los hombres, por el cual podamos ser salvos” (Act
IV, 10-12).

Los sacerdotes estaban perplejos y furiosos y sin saber bien que hacer con Pedro y Juan los amenazaron para que no predicaran más el Evangelio de Nuestro Señor. Pero Pedro y Juan contestaron:


“Juzgad por vosotros mismos si es justo ante Dios que os obedezcamois a vosotros
más que a El; porque nosotros NO PODEMOS dejar de decir lo que hemos visto y
oído”.

Ahora bien, hoy en día otros discípulos son llevados a compadecer ante los Escribas, Sacerdotes y Ancianos, y a estos también se les dice “¡No prediquen más!”, se les dice: “¡callen!”. Desde el Concilio Vaticano II se enseña publica y manifiestamente por la jerarquía católica una nueva religión, la religión del Novus Ordo Missae, esta religión es como señaló Monseñor Lefebvre una religión no-católica, tiene su propio catecismo, tiene su propia misa (la “Misa Bastarda”), sus propios sacramentos (dudosos todos, especialmente el del Orden Sagrado), su propio Derecho Canónico… tiene su propia jerarquía, compuesta por la antigua jerarquía católica que defeccionó en masa para ingresar en esta “Iglesia Conciliar” oficialmente iniciada el 21 de Noviembre de 1964, cuando Pablo VI (Giovanni Baptista Montini) promulgó Lumen Gentium, la "Constitución Dogmática de la Iglesia".
Desde aquel momento se inició la resistencia, incluso desde mucho antes: verbigracia textos como “Complot contra la Iglesia” (firmado con el pseudónimo Maurice Pinay) circularon entre los padres conciliares advirtiendo de los peligros que se cernían. Quienes poseían la potestad de conservar y mantener el depósito de la fe, teniendo los poderes necesarios para haber actuado (C.I.C 1917, Can 335) no lo hicieron, antes bien, fueron cómplices, prefirieron la gloria de los hombres antes que la de Dios, prefirieron las “palabras que sonaban bien” antes que defender la Sana Doctrina. ¿Qué juicio se cernirá sobre los traidores de aquellos tiempos?:


“El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene ya quien lo juzgue; la
palabra que yo he dado, ésa lo juzgará en el último día, porque yo no he hablado
de Mí mismo; el Padre mismo, que me ha eenviado, es quien me mandó lo que he de
decir y hablar, y Yo sé que su precepto es la vida eterna. Así pues, las cosas
que Yo hablo, las hablo según el Padre me ha dicho” (Jn XII, 48-50).

¡Obviamente que el mundo iba a odiar esa verdad y la quería alterar!


“Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció porque no eran del mundo,
como Yo no soy del mundo” (Jn XVII, 14)

Y el mundo, cuyo Príncipe es el Demonio (Jn XII, 31), tuvo su oportunidad en el Concilio… pero Nuestro Señor dijo:


"Y Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las
puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mat. 16, 18).

¡El Demonio no puede prevalecer sobre la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica! Pero si puede extraviar a sus hombres, y si lo hace es porque Dios se lo ha permitido porque Dios ha hecho venir “la hora de la tentación… para probar a ,los moradores” de la tierra. A ellos los ha despojado aún de lo que no tienen (Mt XXV, 29), de la Gracia y ha decidido probar a la Iglesia Militante mostrando su justicia y su misericordia. Tiempos terribles los de esta prueba, pero quienes tienen la Fe, quienes guardan el “depósito” (la Tradición) “evitando las palabrerías vanas y las contradicciones de la falsa ciencia que algunos profesan, extraviándose” (I Tim VI, 20) a ellos se les recuerda que nada hay que temer “por lo que tienes que padecer” (Apoc II, 10).
Hoy estamos todos los católicos ante la misma situación de San Pedro y San Juan, se nos prohibe manifestar la Fe Católica y se nos quiere obligar a aceptar una nueva fe que es extraña a la nuestra, a la de nuestros padres. Y estos lo hacen desde las posiciones de la Jerarquía que ocupan y nos dicen que el Papa, “ministro de la unidad” ha promulgado todo este nuevo evangelio, este nuevo catecismo, este nuevo derecho canónico, estos nuevos sacramentos y sobre todo esta “nueva” Misa… la jerarquía misma, infectada por los errores ha promulgado para toda la Iglesia como “Verdad” a la “cloaca de todas las herejías”, tal como San Pío X llamó al modernismo.
Como católicos sabemos que la Verdad es una, y la verdad es el mismo Cristo, porque él dijo “Yo soy la verdad” (Jn XIV, 6). Estamos obligados a permanecer fieles a la verdad. No podemos servir a dos señores, no tenemos alterbativa: o somos fieles a Cristo o nos inclinamos ante el Mundo y predicamos lo que halaga al mundo, que viene de la boca de su Príncipe.
Los enemigos de la Iglesia se han incrustad en ella en su deseo de destruirla. ¿Podemos permitirlo? La Resistencia Católica está, hoy más que nunca siendo atacada, recibe golpes, es insultada, es perseguida y poco a poco muchos de sus antiguos héroes están cayendo, como en la batalla de Gélboe…
Hoy la Resistencia Católica en su conjunto está ante la figura de Ratzinger, quien tienta con la oferta de “soluciones canónicas”. Ya sabemos quienes dirán “no”. Ellos fueron fieles desde el comienzo y jamás tuvieron fe en el nuevo ocupante de la Santa Sede… algunos incluso recordaron cuando Monseñor Marcel Lefebvre lo tildó de “anticristo”. Pero hay otros que pueden estar por claudicar ¿Serán ellos los destinatarios de una Elegía como la que David compuso para Saúl y Jonathan? Hoy la Fraternidad San Pío X parece más vulnerable que nunca ante la oferta del Vaticano… hoy parece que su superior general, Monseñor Bernard Fellay pactará con Roma tras recibir con un caluroso aplauso “el gesto paternal” del Pontífice de la Iglesia Conciliar de levantar unas excomuniones que siempre fueron inválidas.

¿Podemos acaso, seguir a quienes aceptan la Revolución del Concilio Vatiano II en evez de la Tradición?
¿Podemos acaso callar ante la blasfemia contra la uni(ci)dad de la Iglesia de Cristo, de la Santa Iglesia Católica?
¿Podemos aceptar el Novus Ordo Missae como expresión ordinaria de la Fe Católica y considerar a la Santa Misa Católica de San Pío V como mero “rito extraordinario”?
¿Podemos aceptar las doctrinas heréticas, los rituales paganos, los escandalosos encuentros ecuménicos?
¿Puede acaso Monseñor Fellay obligarnos a reconocer como Católico a quien no lo es?
¿Puede Monseñor Fellay obligarnos a reconocer como sacerdotes u obispos a quienes fueron ordenados o consagrados con rituales dudosamente válidos?

¿PODEMOS ACEPTAR EL CONCILIO VATICANO II?

No, no, mil veces no. El Arbol se reconoce por sus frutos… y los frutos del Concilio han sido estas décadas de “autodemolición” y de “apostasía silenciosa”, aunque no por ello “publica y manifiesta”.

Apoyando a Monseñor Williamson


CARTA ABIERTA A MONSEÑOR WILLIAMSON//SOLICITAMOS FIRMAS PARA APOYAR A MONSEÑOR RICHARD WILLIAMSON



(13/7/2012) Esta carta se ha redactado con el fin de apoyar a Monseñor Williamson. Las personas interesadas pueden enviar su nombre a franciscotlm@rocketmail.com  

Excelencia Reverendísima:

Por medio de esta carta queremos demostrarle nuestro apoyo en estos momentos en que usted fue injustamente y contra derecho excluido del Capítulo General de la Fraternidad.

No sabemos las decisiones que se tomarán en el Capítulo. Quizá veremos el milagro de la deposición de Monseñor Fellay, quizá la Fraternidad pueda ser reconstruida desde sus cimientos, pues sabemos que los que están al mando la han hecho pedazos. Pero lo más probable es que las autoridades se queden en el poder y procedan a la expulsión de los miembros Obispos, Sacerdotes y laicos que han mostrado su desacuerdo con el comportamiento de los superiores.

En ese caso, estimado Monseñor, cuente con nosotros. No somos mas que unos cuantos fieles preocupados por el destino que tome la Fraternidad, pero créanos que estamos dispuestos a apoyarlo a usted y a todos los Sacerdotes y Obispos que, valientes, han decidido levantar la voz en contra de la política llevada a cabo por los superiores.

Los fieles estamos ya cansados de la manera en que nos mienten las autoridades, cansados del secretismo que practican, deseamos regresar a los tiempos en que en la Fraternidad era del todo transparente, cuando se nos hablaba claramente, cuando se nos decía que no importaba estar excomulgados de esa Iglesia que no es la Iglesia Católica, cuando todos, Sacerdotes, Obispos y autoridades nos hablaban de la misma manera. Nos explicaban que el Concilio Vaticano II es intrínsecamente perverso, que el Magisterio Conciliar no podía aceptarse, nos advertían que debíamos alejarnos de los grupos absorbidos por Roma como la Fraternidad San Pedro, Campos, IBP, etc. Por lo tanto, invocando esas mismas enseñanzas y advertencias, los fieles debemos huir de la Fraternidad si sigue en el mismo camino.

Ya no queremos que se utilicen las Cruzadas de Rosarios para el engaño, ya no queremos escuchar discursos y entrevistas tendenciosas que nos quieren engañar. Los fieles decimos que YA BASTA, no queremos que nos guíen los lobos, pues nos llevarán al matadero.

Por todo esto lo apoyamos, en Usted seguimos viendo las enseñanzas de la Iglesia de siempre, las de Monseñor Lefebvre y las que la Fraternidad siempre nos enseñó; por lo cual le damos las gracias, a Usted y a Nuestro Señor, que nos ha enviado un Buen Pastor que sí vela por sus ovejas.

Nos adherimos a Usted pues sabemos lo que ha luchado incansablemente por la Tradición, por la Fraternidad, por el Reinado de Cristo en la tierra. Usted nos ha transmitido lo que recibió.

Que Dios Nuestro Señor y su Santísima Madre lo conserven y lo ayuden para la gran batalla, la cual no hace mas que comenzar.

En Cristo Rey y María Santísima:


R.P. Ernesto Cardozo
Carlos Nougué -Brasil
Rosa Clara Nougué -Brasil
Ana De Valle -México
Gabriela De Valle -México
Oscar Di Marco- Argentina.
Jerónimo Zoto- Guatemala
Luciano P-V
Axel Alvarez Frati -Argentina
Evandro Santana Pereira –Brasil
Leonardo Maciel –Brasil
Andrea Patrícia Ferreira –Brasil
Ulisses Ricardo Gomes –Brasil
Giovana Alves da Cunha Gomes –Brasil
Davi Marques da Cunha Gomes –Brasil
Jamile Xavier –Brasil
André Xavier –Brasil
Othon Souto Campos –Brasil
Marcela Oliveira –Brasil
Diego Rivera –España
Eugênio Mendes de Souza Lima –Brasil
Aline Soares –Brasil
Isaac Monteiro Segundo –Brasil
Burkhard Strauss –Brasil
Marion Kurtz Strauss –Brasil
Evandro Santana Pereira –Brasil
Luiz Paulo de Alcântara –Brasil
Adriana Delazari Zamprogno –Brasil
Bartolomeu Zamprogno –Brasil
Giovanna Maria de Melo Machado –Brasil
Helga dalla Líbera Oliveira –Brasil
Mateus Germano Moreira Frota Tibúrcio brasil
Jorge Feitoza –Brasil
Edivaldo G. Pinto Júnior –Brasil
Benoît Boucher –Canadá
John Sullivan – United States
Albrecht Maria Bastian –Northern Ireland
Paul Wegener –Germany
Petra Wegener –Germany
Charlotte Rogers –England
Carlos Henrique Delazari –Brasil
Gil Roseira Cardoso Dias Portugal
María Elena C. Orihuela –Inglaterra
Jaime Ochoa Soto, Méjico
Imelda Hernández de Ochoa, Méjico
Wellington Nery C. Felix –Brasil
Alexandra Felix –Brasil
Benedikt Bastian - Northern Ireland
Rodrigo Cassio Rodrigues –Brasil
Ana Maria Nunes
Hudson Nunes
Geraldo Nass - Brasil
Geruza Nass - Brasil
Deivid Nass - Brasil
Bianca Nass - Brasil
Tamara I. Martinez - Inglaterra
Bruno Furini - Brasil
Guilherme dos Reis - Brasil
Bianca Nass - Brasil
Carlos Júnio Goulart Carvalho-Brasil
Dirceu de Melo Braga Filho -Brasil
Rosa Maria da Silveir Braga -Brasil
Carla Roberta d'Amore - Brasil
Leticia Fantin Vescovi - Brasil
Tatiana d'Amore Homem Konorat - Brasil
Rafael Sampaio O. de Souza - Brasil
Giulia d'Amore di Ugento - Brasil
Luiz Victor dos Santos - Brasil
Maria Antônia Amaral dos Santos -Brasil
Domenica Amaral dos Santos - Brasil
Lucas Amaral dos Santos -Brasil
Michael Rooney – Escocia
François Boucher - Canada
Alex Nobrega Lopo - Brasil
Sidney Roberto Pires - Brasil
Mônica Mendonça - Brasil
Eduardo Acosta-Blanco
Gustavo Barreto - Canadá
Frank D. Scanlon - USA
Grant Centers - United States
Joseph Sheehy, United States
Roberto López-Geissmann - El Salvador
Rafael Horta - Brasil
Flávia Horta - Brasil
Aidan Carter Seoul - South Korea
Didier Thevenin - France
Caecilia Bastian - Northern Ireland
Renée Neuville - France
Flávia Tilli Pereira - Brasil
Lucas Evangelista Lima – Cabo Verde
Érica Dias Rosa - Brasil
Jon Seleski - USA
Clodoveu Alves de Araújo Júnior – Brasil
Marcelo Maciel - Brasil
Ana María Elena Hernández - Uruguay
Cesar Aniciete de Dios Jr.
Ana María Hernández de Elena - Uruguay
Albertina Marenco Mexico
Juan Cirnigliaro Argentina
Cecilia Fernández Argentina
E.M. Parker (UK)
Rosa Ivonne Baeza V. MEXICO
Marcia G. Baeza Valenzuela MEXICO
Alonso Farrés Baeza y Fam. MEXICO
Paula Baeza Trejo MEXICO
Mariana Aguilera Baeza MEXICO
Alejandro Rosas Baeza MEXICO
Raúl Baeza Trejo MEXICO
Daniela Baeza C. MEXICO
Javier Baeza Trejo MEXICO
Liliana Flores MEXICO
Derek Alberto Baeza MEXICO
Claudia Hernández de Sáenz MEXICO
César Sáenz Chavira MEXICO
David Sáenz Hernández MEXICO
Omar Carreón Ramos MEXICO
Jaime Carreón Ramos MEXICO
Ma. Elena Gardea de Carreón MEXICO
Bertha Gardea Hernández MEXICO
Lydia Gardea Hernández MEXICO
Olivia Gardea Hernández MEXICO
Rocío Barrera Gardea MEXICO
Wendy Alvídrez Gardea MEXICO
Ma. de la Paz M MEXICO
Mariana Amparán Valles MEXICO
Adrián Ruiz Serrano MEXICO
Patricia Valles Mena MEXICO
Concepción Valles Mena MEXICO
Gabriel Manríquez Valles MEXICO
Laura Chacón Alvarez e hijos MEXICO
Guillermo Muños Estrada y Fam. MEXICO
César Valles Jáquez MEXICO
Carmen Daniela Valles Jáquez MEXICO
Zaira Karina Valles Jáquez MEXICO
Luis Ernesto Valles Jáquez MEXICO
Blanca Graciela Jáquez de Valles MEXICO
Julio César Valles Leal MEXICO
José Antonio Valles Jáquez MEXICO
Marissa Valles Jáquez MEXICO
Diana María Valles Jáquez MEXICO
Alicia S. Borinda Bernal MEXICO
Laura A. Reyes Borunda MEXICO
Ramiro E. Reyes Borunda MEXICO
José Luis Borunda Bernal MEXICO
José Luis Borunda Jurado MEXICO
Liliana Moreno Chairez MEXICO
Jorge Luis Ortega Bueno MEXICO
Braulia Bueno A MEXICO
Felix René Escobedo Chávez MEXICO
Cecilia Hernández Gaytán MEXICO
Carolina Piñón Hernández MEXICO
Marcela Piñón de Mendíaz MEXICO
Daniel Mendíaz MEXICO
Daniel Alfredo Mendíaz Piñón MEXICO
Jesús Adrían Mendíaz Piñon MEXICO
Héctor Hernández Gaytán MEXICO
Eduardo de Jesús Hernández Delgado MEXICO
Mariana Elizabeth Hernández Delgado MEXICO
Ana Cristina Hernández Delgado MEXICO
Oscar Daniel Hernández Delgado MEXICO
Luis Gardea Duarte MEXICO
Alberto Estrada Reyes MEXICO
María de la Luz Olivas de Cervantes México
María del Rosario García México
María Andrea Cervantes O México
Pauline Dorlas - Ireland
Alejandro Bayer -Colombia
David Bayer -Colombia.
Paul Aitken – Scotland
Annie Aitken – Scotland
América Valdez
Lídia Rosa Batista de Oliveira – Brasil
Maria Teresa Tovar
Dante Noé Rascón Corral MEXICO 
Maria Librada Hernández Frías MEXICO
Alma Patricia Baeza V. MEXICO
Ricardo Avila Hernández USA
Evelyn Pelosi - Scotland
Esperanza Rubio Sausameda MEXICO
Ingrid Esperanza Castro Rubio MEXICO
Alejandro Hernández Rubio MEXICO
Manuel Avila Maldonado USA
Celina Avila USA
Manuel Avila Jr. USA
Eugenia Avila USA
Eduardo Santiago de Sousa - Brasil
Gabriela Martínez Valles e hija MEXICO
Fernando Valles Mena MEXICO
Alessandra Delazari-Barroso
José Manríquez MEXICO
Oscar Daniel Hernández D. MEXICO
Miriam Delgado MEXICO
Janusz Porada - Polonia
Luisa Polo Moreno (España)
Domingo López Palacios (España)
Carmen Massanet Saforteza (España
José María Rosales (Argentina)
Cristián Abraham Poblete Rivas, Chile
Bruno Ambusto - Reggio Calabria (Italia)
José Luis Ruiz - ESPAÑA  
Mª Miguela Díaz Vizcaíno - ESPAÑA
María A. Cardozo (Argentina)
Salvador Cuyás de Torres - Islas Canarias
Cristina Pallero - Islas Canarias
Veronica Hargaden - Ireland 
Alberto Navarro Vives (España). 
David Ruiz de la Hermosa - ESPAÑA 
Inmacula Ruiz de la Hermosa - ESPAÑA 
Helen Byrne - Ireland 
Edel Bevan - Ireland 
Ian Bevan - Ireland
Kathleen Curran - Ireland
Rejane Maria de Souza Teixeira - Brasil 
Leandro Carvalho Teixeira - Brasil 
Richard Molloy - Ireland 
Daniel Weslei Oliveira Duarte (Brasil)

Carta de Monseñor Williamson a Mons. Fellay

Londres, 19 octubre 2012.

Excelencia :

Gracias por su carta del 4 de octubre en donde usted me comunica de parte suya, del Consejo General y del Capítulo General, su “constatación”, “declaración” y “decisión” de que ya no soy miembro de la Fraternidad San Pio X. Las razones que usted da para su decisión de expulsar a su servidor serían las siguientes: el ha continuado la publicación de sus “Comentarios Eleison”; el ha atacado a las autoridades de la Fraternidad; ha hecho un apostolado independiente, él ha causado confusión entre los fieles; él ha apoyado a los sacerdotes rebeldes; el ha desobedecido de manera formal, obstinada y “pertinaz”; él se ha separado de la Fraternidad; él no se somete a ninguna autoridad. ¿Todas estas razones no se pueden resumir en la desobediencia? Sin duda, en el curso de los doce últimos años, su servidor ha tenido palabras y acciones que han sido, delante de Dios, inapropiadas y excesivas, pero creo que le sería suficiente que se los señalaran en particular para poder excusarse, según la verdad y la justicia. Pero sin duda nosotros estamos de acuerdo de que el problema esencial no se sitúa en los detalles, que se resumen en una palabra: la desobediencia.

Entonces, por principio notemos cuántas órdenes mas o menos desagradables del Superior General, su servidor ha obedecido sin falta.

En el 2003, él ha dejado un importante apostolado en los Estados Unidos para ir a Argentina. En el 2009, el dejó su cargo de director del seminario y dejó la Argentina para enmohecerse en una buhardilla en Londres, sin palabra ni ministerio episcopal, porque estaba prohibido. No le quedaba virtualmente mas que el ministerio de los “Comentarios Eleison” cuya negativa a suspenderlos constituye la mayoría de esta “desobediencia” que se le reprocha. Y desde 2009, a los Superiores de la Fraternidad se les ha permitido desacreditarlo e injuriarlo tanto como quisieran, y en todo el mundo han alentado a todo miembro de la Fraternidad que deseara hacerlo también.

Vuestro servidor ha reaccionado muy poco, prefiriendo el silencio a las confrontaciones escandalosas. Podríamos decir igualmente que se obstinó en no desobedecer. Pero pasemos, porque el verdadero problema no está allí.

Entonces, el verdadero problema ¿dónde se sitúa? Para responder, que se le permita al acusado de hacer un vistazo rápido a la historia de la Fraternidad de la cual quieren separarle.

En efecto, el problema central viene de lejos.

CATOLICISMO Y LIBERALISMO

A partir de la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII, en muchos de los estados anteriormente cristianos, se comenzó a establecer un nuevo orden mundial, concebido por los enemigos de la Iglesia para expulsar a Dios de su creación. Se comenzó reemplazando el Antiguo Régimen, o el Trono que sostenía el Altar, por la separación de la Iglesia y el Estado. Resultó una estructura de la sociedad que es radicalmente nueva y difícil para la Iglesia, porque el Estado, a partir de entonces ateo, terminará por oponerse con todas sus fuerzas a la religión de Dios.

En efecto, los masones quieren reemplazar el verdadero culto de Dios por el culto de la libertad del cual el Estado neutro en religión no es mas que un instrumento.

Así comienza en los tiempos modernos una guerra implacable entre la religión de Dios, defendida por la Iglesia Católica, y la nueva religión del hombre, liberado de Dios y liberal. Estas dos religiones son tan irreconciliables como Dios y el demonio.

Hay que escoger entre el catolicismo y el liberalismo.

Pero el hombre no quiere tener que elegir entre el oro y el moro. Quiere tener los dos. En el rastro de la Revolución, encontramos a Felicité de Lamennais que inventó el catolicismo liberal, y a partir de ese momento, la conciliación de lo irreconciliable se convierte en moneda corriente en el interior de la Iglesia.

Durante 120 años, la misericordia de Dios dio a su Iglesia una serie de papas, de Gregorio XVI a Pio XII, quienes en su mayoría vieron claro y se mantuvieron firmes, pero un número de fieles siempre creciente se inclinaban hacia la independencia en relación a Dios y hacia los placeres materiales a los que el catolicismo liberal les facilita grandemente el acceso. Una corrupción progresiva llegó a los obispos y sacerdotes, y entonces Dios terminó por permitirles escoger el género de papas que ellos prefirieron, a saber, los que parecen ser católicos pero que en realidad son liberales, que hablan a la derecha pero actúan a la izquierda, que se caracterizan entonces por la contradicción, la ambigüedad, la dialéctica hegeliana, y en breve, la mentira.

Esta es la Neo-Iglesia del Vaticano II.

No podía ser de otra manera.

No es mas que un sueño el que se pueda reconciliar realidades que son irreconciliables.

Pero Dios –palabra de San Agustín- no abandona a las almas que no quieren abandonarlo, y entonces El viene en la ayuda del pequeño resto de almas católicas que no quieren seguir la apostasía fofa del Vaticano II. El suscita un arzobispo que resistirá a la traición de los prelados conciliares. Respetando la realidad, no buscando conciliar lo irreconciliables, negándose a soñar, este arzobispo habla con una claridad, coherencia y verdad que hace que las ovejas reconozcan la voz del divino Maestro. La Fraternidad sacerdotal que el funda para hacer verdaderos sacerdotes católicos comienza a pequeña escala, pero rechazando resueltamente los errores conciliares y su fundamento en el catolicismo liberal, atrae a los verdaderos católicos del mundo entero y ella constituye la espina dorsal de todo un movimiento en la Iglesia que le llamarán el Tradicionalismo.

Pero este movimiento es insoportable a los hombres de la neo-Iglesia que quieren reemplazar el catolicismo por el catolicismo liberal.

Ayudados por los medios de comunicación y los gobiernos, ellos hicieron todo para desacreditar, deshonrar y desterrar al valiente arzobispo. En 1976, Paulo VI lo suspendió a Divinis, en 1988, Juan Pablo II lo “excomulgó”. Este arzobispo exasperaba soberanamente a los papas conciliares, porque su voz de verdad arruinaba efectivamente su sarta de mentiras y pone en peligro su traición. Y bajo su persecución, y también de su “excomunión”, él se mantiene firme y con él muchos de los sacerdotes de su Fraternidad.

Esta fidelidad a la verdad obtiene de Dios para la Fraternidad doce años de paz interior y de prosperidad exterior. En 1991, el gran arzobispo muere, pero todavía durante nueve años, su obra continúa en la fidelidad a los principios antiliberales sobre los cuales él la construyó.

Entonces ¿qué harán los romanos conciliares para superar esta resistencia? Ellos cambiarán el palo por la zanahoria.

DESDE EL 2000, LA FRATERNIDAD HA CAMBIADO DE DIRECCION.

En el año 2000, una gran peregrinación de la Fraternidad para el Año del Jubileo, muestra en las basílicas y las calles de Roma, la piedad y el poder de la Fraternidad. Los romanos se impresionan a pesar de ellos. Un cardenal invita a los obispos a un desayuno suntuoso a su casa, invitación aceptada por tres de ellos. Inmediatamente después de este desayuno aparentemente fraternal, los contactos con Roma y la Fraternidad que se habían enfriado bastante después de doce años, se retoman y con ellos empieza la poderosa seducción por los botones escarlatas, por así decirlo, y los pisos de mármol.

Los contactos se encienden tan rápidamente que para el fin de año muchos sacerdotes y fieles de la Tradición clamaban por una conciliación entre la Tradición católica y el Concilio liberal. Esta conciliación no tiene éxito por el momente, pero el lenguaje del Cuartel General de la Fraternidad en Menzingen empieza a cambier, y en los doce años por venir se mostrará cada vez menos hostil a Roma y más acogedor hacia las autoridades de la Iglesia conciliar, hacia los medios y su mundo.

Y, a medida que la conciliación de los irreconciliables se prepara en la cabeza de la Fraternidad, en su cuerpo de sacerdotes y laicos la actitud deviene poco a poco más benigna hacia los papas y la Iglesia conciliares, hacia todo lo que es mundano y liberal. Después de todo, el mundo moderno que nos rodea, ¿es tan malo como han querido hacernos creer?

Este avance del liberalismo en el interior de la Fraternidad, percibido por una minoría de sacerdotes y de fieles pero aparentemente imperceptible para la gran mayoría, se descubrió a muchos en la primavera de este año cuando, luego del fracaso de las discusiones doctrinales en la primavera del 2011, la política católica de “no al acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal” se convirtió, de un día para otro, en la política liberal de “No al acuerdo doctrinal, luego, acuerdo práctico”. Y a mediados de abril el Superior General le ofreció a Roma, como base de un acuerdo práctico, un texto ambiguo, abiertamente favorable a esta “hermenéutica de la continuidad” que es la receta bien amada de Benedicto XVI para conciliar, precisamente, el Concilio con la Tradición! “Es necesario un nuevo pensamiento” dirá el Superior General a mediados de mayo a los sacerdotes del distrito de Austria de la Fraternidad. Dicho de otro modo, el jefe de la Fraternidad fundada en 1970 para resistir a las novedades del Concilio, propone conciliarla con el Concilio.

Hoy en día, ella es conciliante.

Mañana deberá hacerse plenamente conciliar !

Apenas puede creerse que la fundación de Monseñor Lefebvre haya sido conducida a poner entre paréntesis los principios sobre los cuales él la fundó, pero ese es el poder de seducción de las fantasías de nuestro mundo sin Dios, modernista y liberal.

No obstante, la realidad no se deja doblar por las fantasías, y forma parte de la realidad que no se puedan deshacer los principios de un fundador sin deshacer su fundación. Un fundador tiene las gracias particulares que ninguno de sus sucesores tiene. Como escribió el Padre Pio cuando los superiores de su Congregación se pusieron a “renovarla” según el nuevo pensamiento del Concilio apenas terminado:

“¿Qué hacen ustedes del Fundador?”. El Superior General, el Consejo General y el Capítulo General de la FSSPX han querido retener como mascota a Monseñor Lefebvre, de todas maneras ellos tienen un nuevo pensamiento que pasa de lado a las razones gravísimas por las cuales él fundó la Fraternidad. Ellos la llevan a su ruina por una traición por lo menos objetiva, completamente paralela a la del Vaticano II. Pero seamos justos y no exageremos. Desde el principio de ésta lenta caída de la Fraternidad, siempre hubo sacerdotes y fieles que vieron claro y que hicieron lo que pudieron para resistir. En la primavera de este año, esta resistencia tomó una cierta consistencia y amplitud, de suerte que el Capítulo General del mes de julio puso cuando menos un obstáculo al camino del ralliement. ¿Pero éste obstáculo lo hará? Se puede temer que no. Delante de unos cuarenta sacerdotes de la Fraternidad reunidos en retiro sacerdotal en Ecône en el mes de septiembre, el Superior General, refiriéndose a la política romana confesó: “Me equivoqué” ¿De quién es la culpa? “Los romanos me engañaron”. Igualmente, de esta grave crisis de primavera, resultó “una gran desconfianza en la Fraternidad”, dijo él, que habría que “reparar con los hechos y no solamente con palabras”, pero ¿de quén es la culpa? Hasta ahora, sus acciones desde el mes de septiembre, comprendiendo esta carta del 4 de octubre, indican que la toma en contra de los sacerdotes y laicos que no han tenido confianza en él, su jefe. Después del Capítulo, como antes, parece que no soporta ninguna oposición a su política conciliadora y conciliar.

LA TRADICION CATOLICA Y EL VATICANO II SON IRRECONCILIABLES.

Y he aquí la razón por la cual el Superior General a dado varias veces la orden formal de cerrar los « Comentarios Eleison ». En efecto, este “comentario” ha criticado en repetidas ocasiones la política conciliadora hacia Roma por parte de las autoridades de la Fraternidad, y por ese comentario los ha atacado implícitamente. Pero, si en esta crítica y estos ataques ha habido faltas a la norma de respeto a su oficio o a sus personas, le pido con mucho gusto perdón a quien se lo deba, pero creo que es suficiente recorrer los números concernientes de los “Comentarios” para constatar que la crítica y los ataques han permanecido normalmente impersonales, porque va mucho más allá que solamente de personas.

En cuanto al gran problema que sobrepasa con creces las personas, consideremos la gran confusión que reina actualmente en la Iglesia y en el mundo, y que pone en peligro la salvación eterna de un sinnúmero de almas. ¿No es el deber de un obispo identificar las verdaderas raíces de esta confusión y denunciarlas en público?

¿Cuántos obispos en todo el mundo ven claro como Monseñor Lefebvre lo hacía, y dan una enseñanza que corresponde a esta claridad? ¿Cuántos de entre ellos enseñan todavía la doctrina católica tal cual?

¿No son muy pocos ? Entonces ¿Es éste el momento de buscar el reducir al silencio a un obispo que lo hace, como lo prueban el número de almas que reciben el “Comentario” como una tabla de salvación? ¿Y cómo otro obispo en particular puede querer cerrarlos, él que admitió frente a sus sacerdotes que sobre las mismas grandes cuestiones se dejó embaucar, y eso durante largos años?

Igualmente, si el obispo refractario se ha dado en efecto –por primera vez en casi cuatro años- un apostolado independiente, ¿cómo le pueden reprochar haber aceptado una invitación, independiente de la Fraternidad, para confirmar y para predicar una palabra de verdad? ¿No es la función de un obispo? Su palabra en Brasil no fueron de “confusión” sino para aquellos que siguen el error reconocido y mas arriba evocado.

Y si parece que después de años se separa de la Fraternidad, es justo, pero se separa de la Fraternidad conciliadora y no de aquella fundada por Monseñor Lefebvre. Y si parece que se muestra insumiso a todo ejercicio de autoridad de parte de los jefes de la Fraternidad, es también justo, pero solamente por las órdenes que van al encuentro de los objetivos por los cuales ella ha sido fundada. De hecho, ¿a qué otras órdenes fuera de la de cerrar los “Comentarios” puede afirmarse que ha sido culpable de una desobediencia “formal, obstinada y pertinaz”? ¿Hay alguna otra? La desobediencia de Monseñor Lefebvre, no fue sino para los actos de autoridad de los jefes de la Iglesia que eran capaces de destruir la Iglesia, su desobediencia era más aparente que real. Igualmente, la “desobediencia” de aquél que no ha querido cerrar los “Comentarios” es más aparente que real.

Porque la historia se repite, y el diablo siempre regresa a la carga. Igual que ayer cuando el Concilio conciliar la Iglesia Católica con el mundo moderno, así hoy se diría que Benedicto XVI y el Superior General quieren, los dos, conciliar a la Tradición católica con el Concilio; así mañana, si Dios no interviene de aquí a entonces, los jefes de la Resistencia católica buscarán reconciliarla con la Tradición ya conciliar.

¡ES MONSEÑOR FELLAY QUIEN DEBE RENUNCIAR !

En breve, Señor Superior General, usted puede ahora proceder a expulsarme, porque mis argumentos seguramente no lo persuadirán, pero esta expulsión será más aparente que real. Yo soy miembro de la Fraternidad de Monseñor Lefebvre por mi compromiso a perpetuidad. Yo soy uno de sus sacerdotes desde hace 36 años. Yo soy uno de sus obispos, como usted, después de casi un cuarto de siglo. Esto no se puede tachar por un trazo de bolígrafo, y por lo tanto, me quedo como miembro de la Fraternidad, en espera.

Si usted hubiera sido fiel a su herencia y yo hubiera sido notablemente infiel, yo reconocería gustosamente su derecho a expulsarme.

Siendo las cosas como son, espero no faltar al respeto hacia su oficio si le sugiero que por la gloria de Dios, por la salvación de las almas, por la paz interior de la Fraternidad, y por su propia salvación eterna, usted haría mejor renunciando como Superior General que expulsándome a mí. Que Dios le de la gracia, la luz y las fuerzas necesarias para cumplir con tal acto insigne de humildad y de devoción al bien común de todos.

Como frecuentemente he terminado las cartas que le he dirigido desde hace años,

Dominus tecum,

+ Richard WILLIAMSON.

Fiesta de Cristo Rey


"Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder y la divinidad y la sabiduría y la fortaleza y el honor. A él la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Da, oh Dios, al Rey tu autoridad; y al Hijo del Rey tu Justicia."
(Apoc. 5, 12; Ps. 71, 1)




Ven, tuya es España entera, 

tuyo su invicto blasón,

ven y vence,

reina e impera

¡oh Sagrado Corazón!

Ven, Corazón Sagrado

de Nuestro Redentor.

Comience ya el Reinado 

De tu Divino Amor.



      "...este cúmulo de males había invadido la tierra, porque la mayoría de los hombres se habían alejado de Jesucristo y de su Ley Santísima, así en su vida y costumbres como en la familia y en la gobernación del Estado, sino también que nunca resplandecería una esperanza cierta de paz verdadera entre los pueblos mientras los individuos y las naciones negasen y rechazasen el imperio de nuestro Salvador.

      Por lo cual, no sólo exhortamos entonces a buscar la paz de Cristo en el Reino de Cristo, sino que, además, prometimos que para dicho fin haríamos todo cuanto posible nos fuese. En el Reino de Cristo, dijimos: pues estábamos persuadidos de que no hay medio más eficaz para restablecer y vigorizar la paz que procurar la restauración del Reinado de Jesucristo.


      Y así, mientras los hombres y las naciones, alejados de Dios, corren a la ruina y a la muerte por entre incendios de odios y luchas fratricidas, la Iglesia de Dios, sin dejar nunca de ofrecer a los hombres el sustento espiritual, engendra y forma nuevas generaciones de santos y de santas para Cristo, el cual no cesa de levantar hasta la eterna bienaventuranza del reino celestial a cuantos le obedecieron y sirvieron fidelísimamente en el reino de la tierra...


      ...es evidente que también en sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey; pues sólo en cuanto hombre se dice de El que recibió del Padre la potestad, el honor y el reino; porque como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas..."

(Extractos de la Encíclica "Quas primas" del Papa Pío XI)

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      El Papa Pío XI, durante el Jubileo del Año Santo de 1925, instituyó esta fiesta. El título y poder de Rey pertenecen en derecho propio a Nuestro Señor Jesucristo, como Dios y como hombre; es también Rey por derecho de conquista en cuanto es el libertador de toda la humanidad redimida con Su Sangre según se canta en el Introíto de la Misa de hoy; más como explica el Evangelio, Su Reino no es de este mundo, sino de las almas en las cuales Él estableció el Reino de Dios.

      Además, Jesucristo, como Dios, tiene soberanía sobre todas las cosas, que fueron precisamente creadas por el Verbo Eterno, la tiene sobre los Estados que han de regirse por las Leyes del que es Rey de reyes.

      La Fiesta de su Realeza se celebra el Domingo antes de la fiesta de los cortesanos de su Gloria, que son todos los Santos.