miércoles, 17 de julio de 2013

Apología de la Capilla de Vedia

Hace poco menos de un día que llegué a mi casa luego de visitar Vedia. Asistí a las Jornadas de Cultura Católica, que organizan los sacerdotes de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia. Al viajar con compañía, no pude estar tanto con mis amigos como hubiera querido. Estoy seguro que en la primera oportunidad que tenga, iré solo y así, podré compartir más horas con mis amigos de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia.

 ¿Qué puedo decir de mi encuentro con ellos? ¿Hay algo que pueda agregar a lo que ya expresé tantas veces en Sursum Corda?

Uno llega, cansado, agotado de la vida y de las corridas de las grandes ciudades, de los caprichos y antojos del mundo y de la sociedad moderna y de pronto, se encuentra en un lugar donde impera la paz y la Gracia se hace presente en una pequeña capilla, donde dos sacerdotes han recibido a un obispo católico, Monseñor Luis Armando Argueta, para que administre la confirmación a los niños, predique la Santa Misa, y participe en las Jornadas ilustrándonos sobre la necesidad de la apologética.

 Monseñor nos bendice con su presencia alegre y jovial, con sus palabras serenas. Él escucha y luego emite su opinión y uno dice “¡Pero claro! ¿Cómo no me di cuenta antes?”. Monseñor no habla con voz impostada, tampoco anda desparramando rumores ni ventilando miserias humanas… predica la Santa Doctrina, Celebra de la Santa Misa y confirma en la fe a sus hermanos. Monseñor no está conspirando contra los demás obispos, no anda tampoco atacando por medio des sus cartas o mensajes a otros, no llama a quienes nos negamos a consentir un cónclave y así consentir un nuevo cisma “Secta de los Acéfalos”. Monseñor conoce como pocos la situación que vive la Iglesia Católica Romana. No se dice “tradicionalista”, sino simplemente católico, apostólico romano. Nuestro Señor fundó una Iglesia, la Iglesia Católica, no la "Iglesia Tradicionalista". Él no celebra la “misa tradicionalista”, sino la Misa Católica de siempre, el ritual Romano de siempre, que el Papa San Pío V codificó  y mandó a toda la Iglesia para que se celebrara como ritual auténtico del Rito Romano. Monseñor Luis Armando Argueta, obispo católico que ha viajado desde muy lejos para seguir colaborando y apoyando la labor de nuestros sacerdotes, los sacerdotes de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia, cuyos frutos, son los frutos del Espíritu.

El ambiente es tranquilo y sereno para quienes huimos del caos, pero también, se percibe arduo trabajo de los sacerdotes, de nuestros sacerdotes, del Padre Mauricio y del Padre Gustavo que van y vienen atendiendo a los fieles, ayudando a los niños del catecismo, escuchando las confesiones, celebrando la Misa, y luego la hermosa ceremonia de la exposición del Santísimo con el rezo del Rosario.

El ambiente es tranquilo, y a diferencia de otros centros “tradicionalistas” no hay aquí lugar para las peleas o habladurías. Aquí nadie está preocupado en excomulgar a nadie, a ninguno de los fieles se les ocurre medirse en un combate doctrinal, ni tampoco hay cabildeos contra otra capilla. Menos aún para elegir un Papa, algo muy de moda, lamentablemente, en nuestros días. ¿Por qué no hay tiempo ni lugar para ello? Porque ahí, en Vedia, estos dos sacerdotes, estos dos valientes sacerdotes decidieron hacer lo que la Iglesia siempre hizo: celebrar la Misa, santificar sus vida y trabajar para la salvación de las almas de los fieles. Ahí siempre hay quien escucha una confesión, siempre está el brazo amigo que sostiene, que nos levanta cuando caemos o cuando estamos confundidos. Un ambiente espiritual profundo, intelectualmente sano, un ambiente de amigos, donde la Gracia de Nuestro Señor se da a aquellos que la piden con corazón sincero.

Tal vez, ésta diferencia radique en que en Vedia, nuestros sacerdotes de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia no buscan ni quitar "clientela" (como hacen pretenden algunos obispos) a otros grupos de la Resistencia Católica, ni en perpetuar un capillismo sectario, un "fuera de mí no hay salvación". Los padres de Vedia, trabajan por Cristo, por la Iglesia Católica, ellos viven la Religión, no viven de la Religión. Ellos son un don de Dios.

No quisiera despedirme sin pedirle a todos los lectores rezar por éstos valientes y decididos hombres que abandonaron todo para seguir a Jesucristo Nuestro Señor:



ORACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN 
DE LA 
SOCIEDAD RELIGIOSA SAN LUIS REY DE FRANCIA


Señor Jesucristo, que elegisteis esta pobre Sociedad Religiosa, para mejor servir a tu Nombre, y para fielmente cultivar tu Heredad, dános en este lugar, aquello que el mundo no puede dar, la paz; dános salud de alma y cuerpo, para que sobrios y simples, calmos y unánimes, custodiemos fielmente tus Mandamientos y busquemos mutuamente la Verdad.
Defiende, oh Señor, esta Sociedad de todo pecado de escándalo y ampárala de todas las insidias y perturbaciones del diablo. Amén



ORACIÓN POR LA PROPAGACIÓN 
DE NUESTRA SOCIEDAD RELIGIOSA

Tú ¡Oh Señor!, que operas en todas las obras y en esta Sociedad, que unificastes en Honor de tu gran Misericordia; haz que muchos sean los miembros en esta viña elegida; que vengan con ánimo de perseverar en la obra iniciada.
Envíanos ¡oh Señor!, tu Santo Ángel del Cielo, que nos proteja, visite y defienda.
Haz que gocemos de verdadera paz y que con ánimo alegre te sirvamos a Ti, a quién servir es reinar.
Inmaculado Corazón de María, San José, San Luis Rey, rogad al Señor de la mies, que envíe operarios a su mies y apaciente a su pueblo, para que todos con Él mismo y con el Padre y con el Espíritu Santo podamos gozar eternamente en el Cielo. Amén



7 comentarios:

  1. Gracias, caro Raúl por taernos la actualidad del otro lado del Atántico. Siempre reconforta leer noticias tan buenas, el lado más amable de esta Resistencia Católica, donde habiendo de todo, no pocas veces se falta al mandato supremo: la caridad.

    Dios te pague tu celo y trabajo en SURSUM CORDA. Ad multos annos

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  2. Felicitaciones y gracias Don Raúl por compartir con nosotros su experiencia.
    Germán

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  3. Pero que lindo! Es como la renovación de una página medieval o mejor aún, como un anticipo del Milenio en el que el Demonio está encadenado y la Iglesia goza de paz!
    Por favor, negadores de la realidad, ¿qué empresa les construyó esa campanita de cristal en la que creen refugiarse?
    Melitón de La Esquina

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  4. No pude evitar pensar, al leer el comentario de Melitón de La Esquina, en la envidia que parece estar sintiendo este comentarista. Ni tampoco evitar preguntarme qué es la realidad para él.En fin. Saludos,
    Diana

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  5. La realidad es lo objetivo, no lo que yo creo con mi inteligencia o mis deseos.
    Melitón de La Esquina.

    No tienen nada que envidiarles pueda.

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  6. Melitón, gracias por comentar. Preferí no responderte porque no sé a que viene, en sí, la amargura de tu comentario.
    La realidad es aquello es es real, es decir lo que existe, en cambio, lo objetivo es aquello que puede ser demostrado intersubjetivamente. Ahora, esa campana a la que te refieres, es:

    1) El ambiente de paz y de cordialidad entre católicos aferrados a la Fe.
    2) El que no buscamos conflictos con otros grupos.
    3) El decidir permanecer unidos a la Doctrina Verdadera antes que a la Iglesia Modernista del Concilio Vaticano II y sus autoridades.

    No podemos desesperar, porque sabemos que Dios no abandonará a la Iglesia. Siento, en cambio, que has desesperado.
    Mis oraciones están contigo.

    Raúl

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  7. En una palabra SON SANTOS...

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