miércoles, 10 de julio de 2013

Ataque al Evangelio según San Juan: John Shelby Spong supuesto erudito

Tengo en mi biblioteca una inmensa cantidad de libros llenos de errores. Tanto en la biblioteca tradicional (en papel), como en la digital que atesoro en mi computadora. Hoy he sumado un nuevo volumen, me refiero al libro de John Shelby Spong "The Fourth Gospel: Tales of a Jewish Mystic". Precisamente, lo terminé de leer hoy, mientras estoy ultimando la charla que daré en el marco de las Jornadas de Cultura Católicas que se celebrará en Vedia. Mi charla tratará sobre la Biblia y su correcta hermenéutica, así como también de que manera podemos reconocer las malas traducciones y los problemas (doctrinales) que de ellas derivan.

Uno de los puntos que tocaré, es la exégesis modernista basada en el prejuicio de que las Sagradas Escrituras no son un texto histórico. Ésta idea parte de la creencia de que la Biblia es un libro meramente humano y que su carácter de sagrado se basa en que fue producido por la comunidad de los creyentes, y que el mismo es convencional. Si la Biblia no está inspirada por Dios, entonces es un relato falible, mítico y folklórico. En la charla que daré en Vedia, expondremos éstos errores modernos, señalaremos las debilidades de la "Alta Crítica".

El libro que hoy quiero comentar se centra en uno de los textos más hermosos del Nuevo Testamento: el Evangelio según San Juan. John Shelby Spong, su autor, es un obispo retirado de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, considerado uno de los máximos exponentes del "cristianismo liberal", autor de 23 libros (exégesis, teología moral, teología mística, sermones, memorias, etc) y ha sido invitado a dar charlas en seminarios de la Iglesia Conciliar del Vaticano II en los Estados Unidos, donde es tenido como un gran conocedor de las escrituras.
El autor comienza señalando que el cuarto evangelio no es histórico. En  realidad ni siquiera fue escrito por San Juan Evangelista o alguno de los apóstoles o discípulos directos de Cristo. Se trata de una compilación realizada por varios editores (posiblemente tres) que tardaron cerca de 30 años en concluir.
Todas las palabras dichas por Nuestro Señor a lo largo del Cuarto Evangelio, según el "erudito" son falsas, jamás las pronunció. Los relatos son recreaciones posteriores, cuentos, fábulas que tienen por objeto dar un primer marco teológico al cristianismo.
¿Qué pasa con los milagros? Tienen como objeto hacer creer a los fieles que Cristo tenía un poder divino sobre los cuerpos. ¿Qué hay de la conversación con la Samaritana? Sirva para explicar que Cristo llama a todos, incluso a los pecadores. Las bodas de Caná no son sino una alegoría del ritual de la "Cena del Señor". Ls personajes mencionados tampoco existieron, ni Nicodemo, ni Nataniel y probablemente, según insinúa, tampoco Jesucristo. En otras palabras, el Evangelio no es sino un relato ficticio, una alegoría espiritual.

Cualquier  cristiano tiene la obligación de  descartar este libro como una vulgar mentira,  como una simple blasfemia. Pero también, corresponde señalar los importantes errores metodológicos de éste autor.


  1. La tradición desde el Siglo I sostiene que el autor del cuarto evangelio es San Juan. Ésto sirve como regla para aceptar la autoría de cualquier autor en cualquier otro texto.
  2. El autor del texto del IV Evangelio conoce profundamente la geografía de Judea y Galilea. Lo mismo se aplica a las costumbres. Sus descripciones son exactas si se las compara con otras fuentes de la misma época que también nos señalan el ambiente espacial de la Palestina del Siglo I. Como relato meramente antropológico, es asombrosamente útil , ya que nos permite reconstruir la cultura de la época.
  3. El análisis filológico demuestra que el IV Evangelio posee un sólo autor, con un apéndice escrito por algún ayudante del mismo contexto histórico-cultural, algo que el mismo evangelio señala.
  4. El análisis filológico señala que el griego utilizado es arcaico, es decir, se trata del griego del Siglo I y abunda en hebraísmos y giros extraños a la lengua griega.
  5. Los personajes citados, como Nicodemo sí aparecen en fuentes extrabíblicas, como el Talmud. Además de ello, la Mishna, el Talmud y Flavio hacen referencia a historias similares sobre Jesús y sus discipulos que demuestran un sustrato histórico-cultural real, no ficticio, aunque antagónico.


Pero imaginemos que un grupo de escribas decidieron componer el IV Evangelio a lo largo de 30 años entre el Siglo II y III de Nuestra Era. Esos editores griegos tendrían que haber conocido los giros lingüísticos del griego del Siglo I que se hablaba en la Palestina; deberían además haber sido expertos en hebreo, ya que las construcciones gramaticales del Evangelio según San Juan abunda en una construcción sintáctica y gramatical extraña al griego, mientras que es propia del hebreo.

Esos editores, que conspiraron en las sombras y que nos han engañado durante tantos siglos eran además expertos en la geografía palestinense del primer siglo, conocían la ubicación y las distancias entre las ciudades, aldeas y pueblos; además, habrían tenido que realizar un increíble trabajo de etnohistoria al poder compilar las tradiciones judías previas a la Destrucción del Templo. Conocían, además el funcionamiento de la élite sacerdotal judía, los conflictos entre las diferentes "kat" de la época de Jesús. Sobre ésto último ruego a los lectores que piensen que hoy en día, con las increíbles herramientas que poseen los historiadores, apenas si se puede conocer el pasado pre-hispánico. ¿Cómo hicieron entonces esos editores con recursos muchísimo menores? ¿Qué monto tuvo la Fulbright que financió semejante investigación financió?
Finalmente, éstos editores consiguieron modificar los escritos de los primeros cristianos que atestiguaban que Juan, el Discípulo Amado había sido el autor del IV Evangelio. Consiguieron esparcir el rumor y remplazar la realidad histórica con una mentira muy bien elaborada. Aquello que soñó Jorge Luis Borges en Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, lo hicieron los escribas que imaginó John Shelby Spong.

4 comentarios:

  1. Muy interesante la reseña. ¿Vas a subir al blog la conferencia que darás en Vedia?

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  2. Jejeje se ve que los enemigos desean escucharte, porque esa ternura e interes es propio de los que ya sabes a que me refiero cuando me refiero de los que ya sabes jejejejej..
    El Observador engripao´

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  3. Raúl es Nicolas el gordo infame que te comenté, debe estar de vacaciones ya que en mi blog puso un comentario burlándose de los fieles de mi comunidad.
    Tiene razón El Observador engripaò, aparte buscando el mapita el comentario sale de la Provincia de Mendoza.
    P.Mauricio

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  4. El gordo infame, es el msimo homo e intrigante del que ya se ecribió otras veces aqui?
    Fernando

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