domingo, 7 de julio de 2013

Confirmaciones en Vedia

Ayer fue un día hermoso en Vedia. Monseñor Argueta, quien ya el jueves arribó en Argentina, administró el sacramento de la Confirmación a los niños que asisten regularmente a la Capilla Nuestra Señora de Luján, administrada por los Padres de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia: el Padre Mauricio y el Padre Gustavo.

El sacramento de la confirmación, como dice el Catecismo, nos transmite el Espíritu Santo de una manera especial, convirtiéndonos en perfectos cristianos para poder dar testimonio de la fe y ser soldados de Nuestro Señor Jesucristo.

No es sorpresa que en la Iglesia Conciliar, éste sacramento haya sido totalmente destruido, equiparándose a una ceremonia de iniciación, símil a su equivalente luterana. El ritual fue revisado y se promulgó el 15 de agosto de 1971. Si comparamos ambos rituales, es decir, el Católico y el Conciliar encontramos la absoluta incompatibilidad entre ellos:

  • Se eliminó la bendición de cada confirmando, sólo se retuvo la bendición general.
  • Supresión de la imposición de las manos, en la Iglesia Conciliar se utiliza, en el mejor de los casos, una sola.
  • Se permite la utilización de cualquier tipo de aceite vegetal, cuando debe utilizarse únicamente el de oliva, practica constante desde la Iglesia Primitiva

Pero lo que es más importante, fue alterada la fórmula sacramental. En efecto, el consagrante de la Iglesia del Vaticano II dice: 

"Yo te sello con el signo del Espíritu Santo"

Mientras que en el ritual católico la fórmula es:

Yo te signo con el Signo de la Cruz y te confirmo con el crisma de la salvación. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

Esta formula fue especificada en el Concilio de Florencia (y confirmada en Trento), donde además se salvó la disputa de que el ministro ordinario de la confirmación no es cualquier sacerdote, sino un obispo válidamente consagrado. En la Iglesia Conciliar, donde no hay obispos, no puede haber entonces ninguna confirmación válida.

En la Ciudad de Vedia, en cambio, un obispo venido de lejos, Monseñor Argueta, ha llegado para confirmar a los niños, para predicar la verdad, es decir a Cristo, al Παντοκράτωρ. Al Verdadero y Único Soberano, aquel que fue, que era y que es. La Iglesia Católica fue fundada por Cristo y recibió los sacramentos directamente de él, no los inventó ni los reformó para gusto de los herejes o cismáticos, sino que, fiel a su misión, los transmitió de generación en generación.





3 comentarios:

  1. Su Excelencia Monseñor Luis Armando Argueta Rosal debe ser uno de los pocos OBISPOS SERIOS del sedevacantismo.
    Mis saludos a él y al administrador del blog.

    Juan Carlos

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  2. Hace algunos meses el discípulo del P. Payá, el Padre Argueta como se presentó y sin ningún distintivo episcopal oficio una misa en un lugar cercano a la Basílica de Guadalupe apoyando al P. Merardo que no podía asistir quien recientemente es tambien ayudado a su vez en su ministerio por Adrián Antúnez, "ordenado" recientemente por Squetino, ordenación en la que estuvo el P. Loya. Entonces existe relación o no con la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia con este último. parece que siguen actuando realmente como "dudosos" asalariados estos personajes

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    Respuestas
    1. Estimado comentarista. Intuyo cierta mala intención en su comentario. El R.P. Merardo estuvo con el obispo Squetino, es cierto, pero lo que no es cierto es que el mismo comparta el conclavismo de Squetino, o que Monseñor Argueta sea un conclavista.
      La Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia no es conclavista, ellos mismos lo publicaron y lo dicen a quien quiera saberlo. De hecho, han apoyado los estudios que, desde Sursum se hicieron en referencia a los errores conclavistas.
      Los obispos sedevacantistas, como usted debe saberlo, colaboran con capillas, uniones piadosas, centros de misas dispersos por el mundo. Eso no implica que adhieran, ni esos centros de misas, ni los sacerdotes que los administran a las posturas teológicas de los obispos, ni que los obispos compartan todas las posturas teológicas de esos presbíteros. Es como pensar que si un obispo jesuita ordenaba a un sacerdote de la Orden de San Agustín, ese presbítero inmediatamente renunciaba a la sotereología agustiniana y se convertía en un molinista... o que porque mi hermano es de River Plate, por ser mi hermano, yo dejé de ser de Boca Jrs.
      Seamos serios.
      En Cristo,
      Raúl Amado.

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