domingo, 28 de julio de 2013

Tuas Libenter: El sentir común de los teólogos y lo que tenemos que creer

 Bueno, no podía ser de otra manera: uno dice "bautismo de deseo" o "bautismo de sangre" y saltan los feeneyetas como el Monasterio de la Sagrada Familia o su apóstol latinoamericano, el señor Jorge Eduardo Clavelina Peñaloza, alias "Jorgito" o "El muchacho de la amplia sonrisa" que vemos en la foto, con el que he tenido varias discusiones y que se suma al club Anti Raúl/Sursum Corda.
Hace unos pocos días publiqué en Sursum Corda un ensayo titulado "Los errores nada inocentes del Dr. Homero Johas y los conclavistas", en el mismo, decidí colocar algunas consideraciones de carácter teológico sobre aquello que la Iglesia Católica nos señala que tenemos que creer. Para ello, cité textualmente un párrafo de la carta Tuas Libenter. Hoy quiero dejar a los lectores el texto del Papa Pío IX en español. Los lectores deberán realizar una elección de aquí al futuro: ¿Conviene creer lo que la Iglesia nos manda a creer o debemos sujetarnos al libre exámen que del Magisterio realizan los Feeneyetas como el Monasterio de la Sagrada Familia y Jorgito?
El bautismo de deseo y de sangre en una enseñanza común de los teólogos. El problema está en que el Padre Leonard Feeney y sus sucesores, como el Monasterio de la Sagrada Familia y Jorgito decidieron torcer la interpretación de los teólogos. No creo que en Feeney esa mala interpretación fuera intencional, no obstante, dudo de la buena fe de los Hermanos Dimond y sobre todo de Jorgito.
Quisiera ser sintético y luego pasar directamente al texto doctrinario del Papa Pío IX.

  • La Iglesia dice que hay un sólo bautismo.
  • El bautismo de deseo o de sangre no son bautismos paralelos, ni tampoco implican que el bautismo por agua sea optativo como los feeneyetas dicen que sostienen todos los católicos "tradicionalistas" y todos los doctores de la Iglesia.
  • El bautismo de deseo se da únicamente entre los catecúmenos que no son bautizados y mueren deseando el bautismo. No cuando un catecúmeno decide no bautizarse por motivos personales.
  • Lo mismo se aplica al bautismo de sangre, que es el martirio de los catecúmenos.
  • Es falso que el Concilio de Florencia diga que los catecúmenos que son asesinados por odio a la fe católica van al infierno. El Concilio lo que establece, como bien señaló un lector es que si un hereje es asesinado por perseverar en su herejía, no se puede considerar mártir, tal como ocurrió con los anglicanos durante la persecución de los puritanos.
  • Todo esto no lo saben ni lo entienden los feeneyetas porque ellos deciden realizar un libre examen del magisterio, en lugar de apegarse a la correcta interpretación que realizan los mismos Papas, los Concilios y los Teólogos.



Sin más preámbulo, la carta Tuas Libenter del Papa Pío IX (Dz 1679-1684).


Sabíamos también, Venerable Hermano, que algunos de los católicos que se dedican al cultivo de las disciplinas más severas, confiados demasiado en las fuerzas del ingenio humano, no temieron, ante los peligros de error, al afirmar la falaz y en modo alguno genuina libertad de la ciencia, fueran arrebatados más allá de los límites que no permite traspasar la obediencia debida al magisterio de la Iglesia, divinamente instituido para guardar la integridad de toda la verdad revelada. De donde ha resultado que esos católicos, míseramente engañados, llegan a estar frecuentemente de acuerdo hasta con quienes claman y chillan contra los Decretos de esta Se-de Apostólica y de nuestras Congregaciones, en que por ellos se impide el libre progreso de la ciencia [v. 1712], y se exponen al peligro de romper aquellos sagrados lazos de la obediencia con que por voluntad de Dios están ligados a esta misma Sede Apostólica, que fue constituida por Dios mismo maestra y vengadora de la verdad.
Tampoco ignorábamos que en Alemania ha cobrado fuerza la opinión falsa en contra de la antigua Escuela y contra la doctrina de aquellos sumos Doctores [v. 1713] que por. su admirable sabiduría y santidad de vida venera la Iglesia universal. Por esta falsa opinión, se pone en duda la autoridad de la Iglesia misma, como quiera que la misma Iglesia no sólo permitió durante tantos siglos continuos que se cultivara la ciencia teológica según el método de los mismos doctores y según los principios sancionados por el común sentir de todas las escuelas católicas; sino que exaltó también muy frecuen-temente con sumas alabanzas su doctrina teológica y vehementemente la recomendó como fortísimo baluarte de la fe y arma formidable contra sus enemigos...
A la verdad, al afirmar todos los hombres del mismo congreso, como tú escribes, que el progreso de las ciencias y el éxito en la evitación y refutación de los errores de nuestra edad misérrima depende de la íntima adhesión a las verdades reveladas que enseña la Iglesia Católica, ellos mismos han reconocido y profesado aquella verdad que siempre sostuvieron y enseñaron los verdaderos católicos entregados al cultivo y desenvolvimiento de las ciencias. Y apoyados en esta verdad, esos mismos hombres sabios y verdaderamente católicos pudieron con seguridad cultivar, explicar y convertir en útiles y ciertas las mismas ciencias. Lo cual no puede ciertamente conseguirse, si la luz de la razón humana, circunscrita en sus propios límites, aun investigando las verdades, que están al alcance de sus propias fuerzas y facultades, no tributa la máxima veneración, como es debido, a la luz infalible e increada del entendimiento divino que maravillosamente brilla por doquiera en la revelación cristiana. Porque, si ien aquellas disciplinas naturales se apoyan en sus propios principios conocidos por la razón; es menester, sin embargo, que sus cultivadores católicos tengan la revelación divina ante sus ojos, como una estrella conductora, por cuya luz se precavan de las sirtes y errores, apenas adviertan que en sus investigaciones y exposiciones pueden ser conducidos por ellos, como muy frecuentemente acontece, a proferir algo que en mayor o menor grado se oponga a la infalible verdad de las cosas que han sido reveladas por Dios.
De ahí que no queremos dudar de que los hombres del mismo congreso, al reconocer y confesar la mentada verdad, han querido, al mismo tiempo rechazar y reprobar claramente la reciente y equivocada manera de filosofar, que si bien reconoce la revelación divina como hecho histórico, somete, sin embargo, a las investigaciones de la razón humana las inefables verdades propuestas por la misma revelación divina, como si aquellas verdades estuvieran sujetas a la razón, o la razón pudiera por sus fuerzas y principios. alcanzar inteligencia y ciencia de todas las más altas verdades y misterios de nuestra fe santísima, que están tan por encima de la razón humana, que jamás ésta podrá hacerse idónea para entenderlos o demostrarlos por sus fuerzas y por sus principios naturales [v. 1709]. A los hombres, empero, de ese congreso les rendimos las debidas alabanzas, porque rechazando, como creemos, la falsa distinción entre el filósofo y la filosofía, de que te hablamos. en otra carta a ti dirigida [v. 1674], han reconocido y afirmado que to-dos los católicos deben en conciencia obedecer en sus doctas disquisiciones a los decretos dogmáticos de la infalible Iglesia Católica.
 Mas al tributarles las debidas alabanzas por haber profesado una verdad que necesariamente nace de la obligación de la fe católica, queremos estar persuadidos de que no han querido reducir la obligación que absolutamente tienen los maestros y escritores católicos, sólo a aquellas materias que son propuestas por el juicio infalible de la Iglesia para ser por todos creídas como dogmas de fe [v. 1722]. También estamos persuadidos de que no han querido declarar que aquella perfecta adhesión a las verdades reveladas, que reconocieron como absolutamente necesaria para la consecución del verdadero progreso de las ciencias y la refutación de los errores, pueda obtenerse, si sólo se presta fe y obediencia a los dogmas expresamente definidos por la Iglesia. Porque aunque se tratara de aquella sujeción que debe prestarse mediante un acto de fe divina; no habría, sin embargo, que limitarla a las materias que han sido definidas por decretos expresos de los Concilios ecuménicos o de los Romanos Pontífices y de esta Sede, sino que habría también de extenderse a las que se enseñan como divinamente reveladas por el magisterio ordinario de toda la Iglesia extendida por el orbe y, por ende, con universal y constante consentimiento son consideradas por los teólogos católicos como pertenecientes a la fe.
Mas como se trata de aquella sujeción a que en conciencia están obligados todos aquellos católicos que se dedican a las ciencias especulativas, para que traigan con sus escritos nuevas utilidades a la Iglesia; de ahí que los hombres del mismo congreso deben reconocer que no es bastante para los sabios católicos aceptar y reverenciar los predichos dogmas de la Iglesia, sino que es menester también que se sometan a las decisiones que, pertenecientes a la doctrina, emanan de las Congregaciones pontificias, lo mismo que a aquellos capítulos de la doctrina que, por común y constante sentir de los católicos, son considerados como verdades teológicas y conclusiones tan ciertas, que las opiniones contrarias a dichos capítulos de la doctrina, aun cuando no puedan ser llamadas heréticas, merecen, sin embargo, una censura teológica de otra especie.

19 comentarios:

  1. ¡Dios mío! ¡Volvio el pesado!
    Raul, discutir con el tipejo este es una perdida de tiempo,para el, tdos menos los Dimonds son herejes, y él naturalmente. Es un pobre ciego que no le da la cabeza para ver más allá que ese libro lleno de errores que es "Fuera de la Iglesia Católica no hay ninguna salvación en absoluto". Dudo que lo haya leido entero.

    Claudio

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  2. Disculpe, pero llamar "Monasterio" a dos gringos que se visten de monjes, que no recibieron ingreso a ninguna orden, no tienen votos y además se dedican todo el tiempo a internet ¿un poco raro?
    En realidad son nuevos antisacramentalistas, puritanos "home alone" de una pseudo tradición. Un a especie de protestantismo derivado por hiperrigorismo (de bajo nivel ya que no cuales son sus estudios mas allá de copiar lo escrito por otros hace años). Un muchacho diría "como monjes son buenos publicistas modernos de internet?. Acaso rezan y hacen sus horas, porque para tener un website en línea, con videos, traducciones, hacer libros y panfletos hay que dedicarle tiempo. Así que lo de Monsaterio mucha cosa. Otro tema. ¿Cómo explican que van a Misa con sacerdotes de rito oriental que están con la Roma que ellos denostan?. Creo que lo peor que se puede hacer es darles lugar. Han arruinado almas con su antisacramentalisto, puritanismo, rigorismo de bajo nivel. Falta CARIDAD. Un católico no es solo un denotador de la realidad. Debe propagar el Camino, la Verdad y la Vida de NS Jesucristo. Combatir el error sin Verdad y amor no es católico.
    NO PIERDA EL TIEMPO CON ELLOS

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  3. Coincido con el comentarista anónimo y también con Claudio. Los dos hermanitos Dimond viven de la religión, no viven la Religión Cristiana.
    Preparese el autor de Sursum Corda para un furioso ataque de parte de "Jorgito"

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  4. Raul

    tengo que confesarte que tu entrada me saco unas muy grandes risas y carcajadas, pero tengo que puntualizar que no fueron carcajadas de decir "esto no vale nada" y descartarlo sarcasticamente, ya que cuando veo tus objeciones y refutaciones, mas bien me da pena que seas ciego.

    pero bueno. "furioso ataque" "jorgito" ¡hasta pones mi foto!,.. caray,.. si por eso pongo mi foto y mi nombre completo, para que sepan que no me escondo, y todos los que ponen sus sarcasticos comentarios andan de anonimos.

    si ellos revelaran sus nombres y fotos yo podria refutarles con la verdad y con los hechos, por que conozco a muchos de ellos y los trate en persona, incluso llegue a presenciar "guerras por internet" en el que un obispo hablaba mal de un seminarista de otra capilla,..y luego (por que son chismosos estos falsos tradis) todo mundo se enteraba,.. y se tiraban veneno hasta por los codos pero "anonimos"

    ni modo, solo me queda esperar que en el Dia del Juicio me entere quien me ataco

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  5. Ojo, no puse tu foto ni nombre con maldad, sino porque a diferencia de otos, vos y yo damos la cara. Aparte la foto está bien. Yo también tengo mi foto y mi nombre aparece en varias entradas así que ¿Qué problema hay?
    Yo que vos, el día del juicio me preocuparía por estar puro ante Dios, no por quien te atacó. Además ¿No te parece ególatra prestarle atención a eso antes que a la Presencia de Nuestro Señor?
    Vamos Jorge... si estuvieras en Argentina te invitaría a tomar algo.

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  6. a y otra cosa

    1.- no somos feeneyetas,.. si fuesen un poco honestos, al menos no dirian esa mentira,.. los feeneyistas creen que una persona puede estar en estado de justificacion sin el bautizo, y si muere no va al cielo, ni al infierno, me es dificil creer que esa distincion no la hagan, mas bien veo mala fe y una voluntad de escarnecer

    pero hay mas tipos de insultos y apodos que nos han cargado, puedes escoger cualquiera, una variante de las mismas, o incluso inventar una propia (bueno a mi ya me has comenzado a llamar jorgito, lo cual mas que no enojarme, me da cierta risa y pena de tu alma)de todos modos eso no cambia que decimos la verdad.

    hey, y yo no quiero ser parte del club anti-sursum-corda,.. por que no estoy contra ti a nivel individual, sino contra la doctrina que explayas y que no es unica ni pertenece a sursum corda,.. si toda la doctrina que expones fuera de autoria tuya, pues ahi si, el termino seria correcto, pero no lo es, y lo sabes.

    Somos Catolicos, punto.

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  7. Si bien Cristo dice "en aquel dia no me preguntaran mas sobre nada" eso viene a significar que la presencia de Dios para los bienaventurados sera tan absorbente, que literalmente todo lo demas abra perdido sentido, como

    "quien mato a JFK?"
    "el hombre si piso la luna?"
    "la vez que mi mama me golpeo en frente de mi tia, ¿por que fue?"

    pero aun asi los accidentes se imponen en este tiempo de peregrinaje, yo tengo mucha curiosidad de muchas cosas que son misterio para mi (cosas seculares, de por que paso eso y no esto otro etc) pero es un interes superficial, anecdotico.

    si la foto no esta mal, yo mismo la publique.

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  8. ACÁ ESTÁ TODA LA VERDAD, PORQUE MÉRAMO ES EL NUEVO SANTO PADRE



    http://radiocristiandad.wordpress.com/2013/07/29/p-basilio-meramo-sobre-el-dogma-de-fe-extra-ecclesiam-nulla-salus-y-el-bautismo-de-deseo/

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  9. Bueno Raúl Miguel, veo que sigue la discusión y lamentablemente me temo que se ha salido de las buenas maneras y lo digo principalmente por los anónimos que andan diciendo que los hermanos Dimond no son monjes…
    Para los anónimos y Claudio: Que ustedes ya partan no sólo para el ad hominem, sino para los insultos gratuitos hacia el Monasterio, les juega en contra y nos da la razón a nosotros los católicos verdaderos, porque demuestra su mala fe en el obrar.
    Yo sí leí completo el libro "Fuera de la Iglesia Católica no hay ninguna salvación" de los hermanos Dimond, y no encontré error alguno; es más, allí están respondidas las objeciones que machaconamente se usan para defender a los "bautismos" ficticios.
    Esos "bautismos" ficticios son innecesarios, porque Dios no permitiría que un catecúmeno de buena voluntad, que quiera ser católico, muriera sin el bautismo. Esa objeción no tiene sentido y está bien respondida en el libro, con bautismos milagrosos...de AGUA. Sólo que ustedes no crean en milagros y estén negando la Omnipotencia de Dios.
    Pero bueno, decir los "dos gringos que se visten de monjes" (no son gringos, son estadounidenses) es una difamación, porque no hay pruebas de que no sean monjes. Que se dediquen todo el tiempo a internet, podrá parecerles "raro", pero eso es asunto de ellos y no es prueba de que “no son monjes”. Es mentira que sean "anti-sacramentalistas", porque ellos explican en su página cómo recibir los sacramentos de forma correcta. Que es más difícil, es otra cosa, pero eso no es culpa de ellos, sino de los traidores del Vaticano II.
    Acusarlos de "protestantes" es ilógico, porque ellos han refutado todas las mentiras protestantes.
    Todas sus preguntas anónimo, están contestadas en la página web de los monjes, pero claro, usted insulta sin LEER.
    Es mentira que les falte caridad; ¿tiene alguna prueba o es otra de sus difamaciones?
    Es usted un MENTIROSO , es lo que puedo concluir, porque en caso contrario, no andaría difamando a los monjes con esa mentira de que “no son monjes”.

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  10. Estimado Lord Stob, es cierto que la disputa ha salido de lo teológico para caer en las cuestiones personales.
    Me permito contestar: los hermanos Dimond son hermanos de sangre, pero no son monjes, y por ello han tenido problemas en Estados Unidos ¿Es así? Además, ¿Quién los tonsuró?
    Yo leí el libro y contiene varios, algunos de ellos condenados como errores y herejías jansenistas. Un ejemplo es que la Iglesia está formada sólo y únicamente por los fieles, que los decretos de la Santa Sede no son todos infalibles, que es posible apelar los documentos dogmáticos del Papa, etc. También hay errores sobre la justificación. Merecería eso un importante análisis teológico. No obstante, basta con tener en cuenta que es un trabajo que si bien demuestra una buena lectura, evidencia una falta de preparación en teología muy importante.
    En cuanto a su afirmación de que "esos "bautismos" ficticios son innecesarios, porque Dios no permitiría que un catecúmeno de buena voluntad, que quiera ser católico, muriera sin el bautismo", va en contra del sentir unánime de los doctores de la Iglesia y contra el mismo magisterio. Así que su opinión (o la de los Dimond) nos tiene, a los católicos sin cuidado.
    Sobre que son dos gringos, bueno, Yankees, o estadounidenses. No sé si se vestirán de monjes, pero sé que monjes en sentido estricto no son y eso de publico conocimiento. Sino que lo demuestren. Son antisacramentalistas y sus argumentos no tienen ninguna base más que la de conseguir dinero, ya que enfatizan que es posible conseguir los sacramentos de un hereje modernista en comunión con la Roma Neo-modernista y neo-protestante, empero no de un sacerdote de la resistencia ¿Por qué? Porque es más importante "no apoyar económicamente...", algo que aparece en el sitio de ellos bastante.
    Las mentiras y herejías protestantes no fueron refutadas por ellos, sino por la Iglesia. En todo caso repiten la enseñanza del Magisterio y del sentir común de los doctores.
    Lo demás, que le escribió a ese lector, no lo contesto, porque es algo personal, pero tampoco comparto sus palabras. Hasta donde me asiste el conocimiento, el lector no mintió.
    Finalmente, un católico verdadero es aquel bautizado que es fiel a la doctrina católica. En tanto que ellos, como sus seguidores rechazan el sentir común de los teólogos e interpretan el magisterio a su antojo, y no según el sentir de la Iglesia (Tus libenter) caen en un gravísimo error y terminan incurriendo en lo que ellos mismos tanto acusan a los demás: en la herejía.

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  11. El Concilio de Trento define en sesión 7, prólogo, que toda verdadera justicia (la gracia santificante) o empieza o se aumenta o se repara por los sacramentos. Repito, toda verdadera justicia o empieza o se aumenta o se repara por los sacramentos. Esto significa que toda verdadera justicia debe ser AL MENOS POR UNA DE LAS TRES: empezada por los sacramentos, aumentada por los sacramentos o restaurada por los sacramentos. ¡Pero la teoría del bautismo de deseo es que algunas personas pueden tener una verdadera justicia (la gracia santificante) por ninguna de las tres anteriores! Su argumentación es que algunas personas pueden tener la justicia verdadera que: 1) no empieza por los sacramentos, sino antes; y también 2) no se aumenta por los sacramentos (porque la persona muere antes de recibir los sacramentos); y 3) no se restaura por los sacramentos (por la misma razón que en 2). Por lo tanto, la teoría del “bautismo de deseo” propone una verdadera justicia que ni empieza, ni se aumenta, ni se restaura por los sacramentos. Pero tal idea es contraria a la enseñanza de Trento citada arriba, y, por siguiente, tal “verdadera justicia” que usted y los defensores del “bautismo de deseo” proponen no puede ser la verdadera justicia. Esto demuestra una vez más que el bautismo de deseo no es una verdadera enseñanza, sino una falsa enseñanza llena de contradicciones contra las verdades infalibles como la anterior.

    Con respecto a Taus libenter, esto ya lo tratamos en el capítulo 19 de nuestro libro. Es demasiado obvio que Ud. se ha dejado persuadir por el artículo de Cekada. Si Ud. se fijara lo que dice Taus libenter, se daría cuenta que no dice “sentir común de los teólogos”, sino “universali et constante”.

    Fue definido como dogma por el Primer Concilio Vaticano que el magisterio ordinario y universal es infalible. En su carta al arzobispo de Minich, el Papa Pío IX enseña que los escritores católicos están obligados a aquellas materias que “se enseñan como divinamente reveladas por el magisterio ordinario de toda la Iglesia extendida por el orbe y, por ende, con UNIVERSAL Y CONSTANTE consentimiento son consideradas por los teólogos católicos como pertenecientes a la fe”. Nótese, que la obligación a la opinión de los teólogos sólo se origina del hecho de que estas materias ya fueron enseñadas como divinamente reveladas por el magisterio ordinario de enseñar de la Iglesia y, por ende, también con el consentimiento universal y constante. En su aplicación de esta enseñanza en su artículo, el P. Cekada omite convenientemente el requisito “universal”. El P. Cekada también usa la palabra “común” en lugar de la correcta traducción, “universal y constante”.

    P. Anthony Cekada, El Bautismo de Deseo y los Principios Teológicos, 1. Principio General: “Todos los católicos están obligados a adherirse a una enseñanza si los teólogos católicos la sostienen por CONSENTIMIENTO COMÚN, o la sostienen como de fide, o de doctrina católica, o teológicamente cierta”.

    ¡Nótese cómo el P. Cekada ignora convenientemente el requisito estipulado por el Papa Pío IX, esto es, que los teólogos deben estar en “consentimiento UNIVERSAL y constante”! Si él hubiera aplicado fielmente la palabra “universal” en su artículo, el lector atento y sincero habría reconocido fácilmente el defecto en su débil argumentación. Y, ¿el bautismo de deseo es algo que ha sido sostenido por el consentimiento UNIVERSAL Y CONSTANTE? Desde luego que no; de hecho, es todo lo contrario. Desde el principio, la enseñanza universal y constante de los Padres y teólogos católicos es que absolutamente nadie se salva sin el bautismo de agua.

    Sinceramente,
    MSF

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  12. Por cierto, no respondió a nuestra pregunta acerca de cómo es que “renace del agua y del Espíritu” (Jn 3,5) los que reciben un “bautismo de deseo”, sino que salió con esto de Tuas libenter que ni siquiera está dirigida a toda la Iglesia universal (es decir, no cumple con los requisitos de infalibilidad papal), y que además no dice lo que Ud. está queriendo argumentar. Pero a ver si me responde esta otra pregunta que quizás le sea más “fácil” de responder:

    Los católicos deben creer y profesar que el sistema sacramental en su conjunto es necesario para la salvación (de fide, Trento, Vaticano I).

    El Papa Pío IV en la Profesión de Fe Iniunctum nobis del Concilio de Trento, declara que “los sacramentos” como tales (es decir, el sistema sacramental en su conjunto) son NECESARIOS para la salvación del hombre, pero añade que no TODOS son necesarios para cada individuo.

    Esto prueba dos puntos:

    1) Ello demuestra que todo hombre debe recibir por lo menos un sacramento para ser salvo; de lo contrario, no se podría decir que “los sacramentos” como tales (es decir, el sistema sacramental) son necesarios para la salvación. Por lo tanto, esta definición (además de las otras) muestra que cada hombre debe al menos recibir el sacramento del bautismo para ser salvo.

    2) Nótese que el Concilio de Trento (y el Vaticano I) puso un énfasis especial al definir esta verdad al destacar que ¡cada persona no necesita recibir TODOS los sacramentos para ser salvo! ¡Esto demuestra que donde las excepciones o clarificaciones son necesarias en la definición de las verdades, los Concilios las incluirán! Por siguiente, si algunos hombres pudieran ser salvos sin “los sacramentos” por el “bautismo de deseo” entonces el Concilio podría y habría simplemente dicho aquello.

    Por muy arduamente que alguno se esfuerce en evitarlo, el “bautismo de deseo” es incompatible con esta verdad, una verdad que debe ser profesada y creída por los católicos y por los conversos de la herejía. De hecho, este dogma destruye la teoría del bautismo de deseo.

    Entonces, si es cierto que alguien que recibe un “bautismo de deseo” (y que todos Uds. están de acuerdo que el “bautismo de deseo” no es un sacramento”), ¿se puede creer y profesar que alguien puede salvarse sin haber recibido un solo sacramento? ¿Y dónde lo ha enseñado la Iglesia?

    Sinceramente,
    MSF

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  13. Estimados señores Dimond:
    Gracias por su mensaje. Uno de los tantos errores del libro escrito por ustedes "fuera de la Iglesia..." está en que niegan la existencia del deseo de los sacramentos, lo cual está contemplado en el Concilio de Trento:

    "Si alguno dijere que los sacramentos de la Nueva Ley no son necesarios para la salvación, sino superfluos, y que sin ellos o sin el deseo de ellos los hombres alcanzan de Dios la gracia de la justificación sólo por la fe, aunque no todos los sacramentos sean necesarios para cada uno de los hombres, sea anatema." (Trent. Ses VII Can 4).

    En cuanto a su objeción a la traducción del padre Cekada, es falso que la tomé de él, aunque sí el argumento. Me basé en la edición del Denzinger que tengo en mi biblioteca. Ahora, la fórmula "universali et constante" no contradice el bautismo de deseo, sino la hipótesis de ustedes. Quienes ignoran, por el contrario el magisterio y lo interpretan a su antojo, torciendo citas y apelando a traducciones caprichosas son ustedes. No obstante tenemos dos posibles explicaciones a ésto: o ustedes cometen un grave error por carecer de formación teológica, o bien lo hacen a conciencia para insistir en que los fieles les entreguen su dinero a ustedes y no a los sacerdotes de la resistencia.
    Yo no creo que ustedes actúen de mala fe.
    Ustedes además no contestan mi objeción: el baustismo de deseo no niega la necesidad del bautismo y sólo se aplica a aquellos catecúmenos que mueren sin bautizar, pero que lo hacen con el vivo deseo de recibir el sacramento. Tal como dejó en claro el Papa Inocencio III (Dz 413): "...aunque si hubiera muerto inmediatamente, hubiera volado al instante a la patria celeste por la fe en el sacramento, aunque no por el sacramento de la fe".
    La interpretación correcta del Bautismo de Deseo se encuentra, además en el Catecismo Romano, que recoge la correcta interpretación de Trento y en los Doctores de la Iglesia. También es mencionado por San Agustín y Santo Tomás, así como por el magisterio.
    Lo demás, las erróneas interpretaciones, bien por ignorancia, bien por conveniencia, es cosa de ustedes.
    Su pregunta, señores Dimond queda entonces respondida.
    Saludos cordiales,
    Raúl

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  14. Raúl,

    Todas las objeciones que usted menciona ya fueron tratadas, pero daré un breve resumen de cada punto, con la esperanza de que Ud. y los demás defensores de este error abran los ojos y abjuren de su error. También, le pido que responda a la primera pregunta en el post anterior, de que nos indique en dónde dice la Iglesia que alguien puede salvarse sin haber recibido un solo sacramento del sistema sacramental. Si su respuesta fue la Ses 7, can 4 de Trento, el Catecismo Romano, San Agustín, Santo Tomás, una carta no infalible de Inocencio III, pues, ellos en ninguna parte dicen que alguien puede salvarse sin haber recibido un solo sacramento del sistema sacramental.

    Pero, antes de responder a sus objeciones, queremos dejar claro que nosotros les explicamos a las personas que no deben apoyar económicamente a los sacerdotes herejes, no porque queramos su dinero, sino porque hacerlo es cometer pecado mortal. Ello es apoyar la propagación de la herejía. Después trataremos el tema de los sacramentos, que es totalmente distinto. Además, si hubiese un sacerdote católico de la resistencia, por supuesto que se le podría apoyar económicamente, pero esos sacerdotes que Ud. dice son parte de la resistencia, no son católicos. Por otra parte, si las personas no quieren ayudar financieramente nuestro apostolado, esa va ser su decisión, PERO esto no significa que puedan por eso dar ese dinero a sacerdotes herejes, negadores del dogma, por más que digan la misa en latín y sean sedevacantistas. Incluso si la persona invierte su dinero en comenzar alguna organización verdaderamente católica, no nos opondríamos. Además, eso que dice de “conseguir dinero” como si estuviéramos ocupados en sólo eso, cualquiera puede darse cuenta que nosotros no hacemos ningún centavo del material que vendemos. Por ejemplo, tenemos un paquete inglés de $20 dólares que incluye: 5 DVDs (un total de 13 programas), 5 libros (uno de más de 600 páginas y otro de 300pgs.), un disco MP3 con 70 audio programas, folletos, y por último, ya viene incluido el envío por ‘UPS Ground’. ¿A Ud. le suena que estemos ganando dinero o que sea nuestra prioridad el "conseguir dinero"? No lo creo. Sin embargo, para que nuestro monasterio y apostolado se mantenga activo y podamos tener el alcance que tenemos (en donde casi miles de personas al día conocen nuestra información) es necesario recibir ayuda. Por ciero, nos mantenemos únicamente de las donaciones, no por el material que vendemos (aunque bien tenemos ese derecho).

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  15. A las objeciones:

    1. El “bautismo de deseo” no es el consentimiento universal y constante de los teólogos católicos. P. ej., tenemos a San Gregorio Nacianceno, uno de los cuatro grandes Doctores orientales de la Iglesia católica, quien rechazó explícitamente el concepto de bautismo de deseo:

    San Gregorio Nacianceno, 381 d.C.: “De todos los que no han sido bautizados algunos son completamente animales y bestiales, según si sean necios o malvados. A esto, pienso, debe añadírseles sus otros pecados, que ellos no tienen ninguna reverencia por este don, sino que lo consideran como cualquier otro don, para aceptarlo si se les da, o abandonado si no se les da. Otros conocen y honran el don; pero demoran, algunos por descuido, algunos por el deseo insaciable. Sin embargo otros no pueden recibirlo, posiblemente por causa de la infancia, o alguna circunstancia perfectamente involuntaria QUE LES IMPIDE RECIBIR EL DON, INCLUSO SI LO DESEAN… Si sois capaz de juzgar a un hombre que tiene la intención de cometer un asesinato, tan sólo en su intención y sin ningún acto de asesinato, entonces también podéis CONSIDERAR COMO BAUTIZADO A QUIEN DESEÓ EL BAUTISMO, SIN HABER RECIBIDO EL BAUTISMO. Pero, ya que no podéis hacer lo primero, ¿cómo podéis hacer esto último? YO NO VEO CÓMO. Si os parece, digámoslo de esta manera: si en vuestra opinión el deseo tiene el mismo poder que el bautismo real, entonces haced el mismo juicio con respecto a la gloria. Entonces os podéis contentar con anhelar la gloria, como si ese mismo anhelo fuese la gloria. ¿Sufrís algún daño por no alcanzar la gloria real, con tal que tengáis un deseo de ella?”.

    2. El bautismo de deseo sí niega la necesidad del bautismo, porque si alguien puede salvarse sin de hecho haber recibido el sacramento del bautismo, “celebrado en agua” (Concilio de Vienne), entonces el sacramento del bautismo deja de ser necesario, pues se introduce una excepción. En cuanto a que sólo se aplica a los catecúmenos, pues, dudamos que ésta sea su posición, pero digamos por el bien del argumento que se aplica únicamente a los catecúmenos. Considérense los siguientes puntos:

    a) No hay salvación fuera de la Iglesia de “los fieles” (de fide, Inocencio III, Dz. 430). El sacramento del bautismo es el “sacramento de fe” (de fide, Paulo III, Dz. 799‐800). Este sacramento de fe, por tradición apostólica, “LA PIDEN LOS CATECÚMENOS A LA IGLESIA ANTES DEL BAUTISMO al pedir la fe que da la vida eterna” (Dz. 799-800). Por lo tanto, un catecúmeno, como no es parte de “los fieles” por no haber recibido el “sacramento de fe” (bautismo), no pueden salvarse porque no hay salvación fuera de la “Iglesia universal de los fieles”.

    b) “Someterse al Romano Pontífice... [es] de toda necesidad de salvación para toda criatura humana” (de fide, Bonifacio VIII, Dz. 468‐469). Es por el bautismo que somos puestos bajo la autoridad de la Iglesia, siendo el Romano Pontifice quien posee la suprema autoridad. Por lo tanto, un catecúmeno no bautizado, no puede estar sujeto al Romano Pontífice, porque la Iglesia no ejerce juicio en nadie que no haya entrado a la Iglesia por el sacramento del bautismo (de fide, Trento, Dz. 895).

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  16. 3. En primer lugar, el Catecismo Romano no es infalible. En él se encuentran errores doctrinales. En segundo lugar, en todo el Catecismo no hay mención alguna de los llamados “tres bautismos”, ni hay mención del “bautismo de deseo” o del “bautismo de sangre”, ni tampoco hay ninguna mención clara de que alguien puede salvarse sin el sacramento del bautismo. Lo que encontramos, más bien, es un párrafo ambiguo, que parece enseñar que se puede alcanzar la gracia y la justificación sin el bautismo. Pero incluso en este párrafo encontramos errores. Por ejemplo, el pasaje dice “el deseo y el propósito de recibir el bautismo y el arrepentimiento de la mala vida anterior les bastará para obtener la gracia y la justificación, si algún caso repentino les impide, poder ser lavados con la saludable agua”.

    No hay tal cosa como un “caso repentino” que “impida” recibir el bautismo. Esto es claramente erróneo. Dios ha mandado que todos los hombres reciban el bautismo (Jn. 3, 5), y Él no manda cosas imposibles (de fide, Concilio de Trento, Dz, 804). Esta objeción fue refutada en el cap. 17 de nuestro libro.

    4. Ya respondimos las objeciones sobre San Agustin y Santo Tomás. Pero un punto sobre San Agustin es que él dice lo siguiente con respecto a los catecúmenos:

    San Agustín: “Por mucho que avance el catecúmeno, todavía lleva la carga de su maldad: ni se le quitara de él a menos que venga al bautismo”.

    5. La sesión 7, can. 4, condena la idea protestante de que alguien puede justificarse sin los sacramentos o incluso sin el deseo de ellos, por la fe sola. Algunos preguntarán: ¿por qué simplemente no se condenó la idea de que alguien puede justificarse sin los sacramentos por la fe sola? La respuesta es, como hemos dicho, ¡porque una persona puede justificarse sin el sacramento de la penitencia por el deseo de él! Por lo tanto, Trento condena la idea protestante de que alguien puede justificarse sin los sacramentos o sin el deseo de ellos por la sola fe. Pero, una persona nunca puede salvarse sin la incorporación al sistema sacramental a través de la recepción del bautismo. Es por eso que no se hace ninguna excepción en este aspecto en ninguna de esas definiciones. Teniendo en cuenta estos hechos, se puede ver que este canon no enseña de ninguna manera el bautismo de deseo.

    6. La famosa carta de Inocencio III. Es falso decir que esto prueba la teoría del bautismo de deseo. El bautismo de deseo es refutado por la enseñanza infalible del Papa San León Magno, el Concilio de Florencia y el Concilio de Trento sobre la necesidad del sacramento del bautismo para la salvación. Pero lo primero que hay que decir acerca de esta carta de Inocencio III, es que una carta al obispo de Metz no cumple con los requisitos para un pronunciamiento infalible. Este es un hecho que casi nadie discute.

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  17. Por último, en otro comentario de este mismo post Ud. dice que es un error creer que “Iglesia está formada sólo y únicamente por los fieles”... ¿habla en serio? ¿No ha leído la definición dogmática del IV Concilio de Letrán donde enseña que “Y UNA SOLA ES LA IGLESIA UNIVERSAL DE LOS FIELES” (Dz. 430)? Ahí le coloque el Denzinger para que lo consulte. Con respecto a que supuestamente nosotros creemos que es “posible apelar los documentos dogmáticos del Papa”, queremos pruebas de ello. ¿De dónde derivo exactamente tal conclusión?

    Le deseamos su conversión y salvación. Le recomendamos que rece sinceramente todo un rosario completo de 15 misterios a dario, si aún no lo ha hecho. Hemos visto grandes conversiones a través del rezo del santo rosario, incluso de aquellas personas que en un momento estaban tenazmente en nuestra contra.

    Sinceramente,
    Monasterio de la Sagrada Familia

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  18. Raúl Miguel:


    Me he tomado la molestia de refutar todas y cada una de las objeciones que se hacen para defender el ficticio "bautismo" de deseo. Y obviamente me rijo por lo que enseña el Magisterio infalible de la Santa Madre Iglesia Católica.
    He aquí mis humildes refutaciones, en este documento apologético: http://vsuis.forouruguay.net/t219-refutacion-de-los-bautismos-ficticios
    Le recomiendo que lo lea detenidamente, reflexione bastante y después—sólo después—me conteste.
    Y sí, hágale caso al Monasterio y rece el Santo Rosario, que es muy provechoso.
    No se deje llevar por el mundo y los respetos humanos y deje que el Espíritu Santo lo guíe. Si la mayoría del clero son unos traidores, ¿qué importa? “No te desvíes de la verdad, por seguir el parecer de la mayoría” Éxodo 23: 2. No caiga en la falacia ad populum; la democracia es el gobierno del diablo.

    Atentamente, Lord Stob.

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  19. Estimado Lord Stob:
    Quien innova no soy yo, sino usted que adhiere a la enseñanza de Feeney que fue condenada por la Iglesia. Usted, malinterpreta y tergiversa: el bautismo de deseo no implica la herejía universalista, es decir, negar que sólo dentro de la Iglesia Católica hay salvación, porque el bautismo de deseo, según los TEÓLOGOS, LOS PADRES DE LA IGLESIA, LOS ESCOLÁSTICOS, ETC., SÓLO SE APLICA A LOS CATECÚMENOS QUE, DESEANDO SER BAUTIZADOS MUEREN. Como dice el Papa Inocencio III, se salvan, no por el Sacramento de la Fe, sino por la Fe en el sacramento. Pero es un medio extraordinario, propio de la misericordia de Dios.
    Entonces, su refutación cae por sí misma ya que parte de conceptos erróneos.
    Suyo cordial, pero prometiéndole un escrito atendiendo como corresponde a su artículo,

    Raúl

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