domingo, 1 de diciembre de 2013

La Declaración Dominus Iesus y la eclesiología conciliar

Hace poco publiqué en Sursum un texto titulado "Dominus Iesus y los elementos de la Iglesia". Se trata de un texto muy claro. Sin embargo, varios amigos me comentaron por e-mail que para ellos, se trataba de un tema pasado de moda, siendo Bergoglio alguien carente de cualquier pensamiento teológico, sino un hombre de "prácticas", al contrario de su predecesor, un hombre de "teorías". El autor francés Roger Chartier sostiene algo muy interesante: los discursos son prácticas, como las prácticas son teorías, no dos cosas diferentes. Mientras que algunos grupos tradicionalistas, como la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ven a Bergoglio como una ruptura de Ratzinger/Benedicto y un regreso a la época de Wojtyla/Juan Pablo II, yo planteo lo contrario: se trata de una continuidad. Ratzinger y Bergoglio representan las dos hermenéuticas del Concilio Vaticano II, pero ambas son modernistas y por lo tanto anticatólicas.

Lejos de haber quedado como un tema des-actualizado, los recientes escándalos ecuménicos de Bergoglio al frente de la Iglesia Montiniana nos llevan a revisar la famosa declaración que fue repudiada tanto por "tradicionalistas" como por ultra-modernistas. Éstos últimos sostuvieron que la Declaración era un regreso al pasado porque, según ella, la Iglesia Católica es la misma Iglesia de Cristo. Por su parte, los tradicionalistas observaron la exposición de la "Doctrina de las ramas", muy en boga en la Iglesia Anglicana del Siglo XIX y que fue resucitada con la nueva eclesiología, pero otros grupos, en cambio, miraron con cautela el texto al que declararon confuso, pero con elementos de verdad.

En efecto, en la Declaración Dominus Iesus, el por entonces Cardenal Ratzinger hacía evidente la nueva eclesiología, que contrasta con la eclesiología católica. Para la aquella, la Iglesia de Cristo es no es exactamente la Iglesia Católica Romana. La Iglesia de Cristo fue fundada por Cristo y es el tronco del cual han surgido diferentes ramas, una de las cuales es la Iglesia Católica Romana, quizás la más perfecta, la más completa, pero no la única. La Iglesia Católica Romana, en el espíritu del Vaticano II que se evidencia en la declaración de Ratzinger, un producto histórico, es decir, emergió a través de los tiempos y fueron los frutos de las distintas experiencias religiosas humanas las que le dieron su actual forma.

Junto a la Iglesia Católica Romana existirían (según la nueva eclesiología) otras iglesias, menos perfectas, pero que poseen elementos de la Iglesia de Cristo, esos elementos permiten a quienes adhieren a ellas salvarse de manera efectiva y agradar a Dios. En sí, si desde la eclesiología católica "clásica" la Iglesia es una Cruz, para la nueva eclesiología y para la Dominus Iesus, la misma es una cruz rota que, en el futuro será reconstruída.

¿Cuáles son esos elementos de los que habla la Declaración? La eucaristía y la sucesión apostólica:

§7. Existe, por lo tanto, una única Iglesia de Cristo, que subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el Sucesor de Pedro y por los Obispos en comunión con él. Las Iglesias que no están en perfecta comunión con la Iglesia católica pero se mantienen unidas a ella por medio de vínculos estrechísimos como la sucesión apostólica y la Eucaristía válidamente consagrada, son verdaderas iglesias particulares. Por eso, también en estas Iglesias está presente y operante la Iglesia de Cristo, si bien falte la plena comunión con la Iglesia católica al rehusar la doctrina católica del Primado, que por voluntad de Dios posee y ejercita objetivamente sobre toda la Iglesia el Obispo de Roma.
Por el contrario, las Comunidades eclesiales que no han conservado el Episcopado válido y la genuina e íntegra sustancia del misterio eucarístico, no son Iglesia en sentido propio; sin embargo, los bautizados en estas Comunidades, por el Bautismo han sido incorporados a Cristo y, por lo tanto, están en una cierta comunión, si bien imperfecta, con la Iglesia. En efecto, el Bautismo en sí tiende al completo desarrollo de la vida en Cristo mediante la íntegra profesión de fe, la Eucaristía y la plena comunión en la Iglesia.

La Iglesia de Cristo, entonces puede operar en las Iglesias Particulares, que son todas aquellas que no están unidas a la Iglesia Católica Romana. No importa que las mismas estén desviadas en la fe, mientras conserven de manera válida la sucesión apostólica y la eucaristía, serán medios de salvación. Como se puede apreciar, el texto parece ser una mano tendida a los tradicionalistas y conservadores. Se puede discutir la doctrina, se puede discutir la fe, pero las "Iglesias Particulares" son Iglesias propias, medios de salvación y transmisión de la Gracia Eficaz en tanto y en cuanto conserven esos dos elementos. Los orientales, los nestorianos, los veterocatólicos, las iglesias nacionales nacidas de Duarte Costa y también todos los grupos de la Resistencia Católica quedan igualados según la Declaración Dominus Iesus como "Iglesias Particulares".

¿Qué pasa con las iglesias no sacramentales? Se las define como "comunidades eclesiales", son menos que las Iglesias particulares, pero tienden a ellas, conducen a los fieles y transmiten, con el bautismo (cuando se confiere válidamente) ciertas gracias, las cuales pueden aumentar o evolucionar, como las comunidades eclesiales si ellas re-descubren los sacramentos. No me parece casual, para nada, que a comienzos del Siglo XXI en los Estados Unidos y en Europa el "catolicismo independiente" hubiera reflerecido, especialmente gracias a Internet, que permite a cualquier "iglesia particular" hacer proselitismo e inspirar a otras, estableciendo alianzas, intercomuniones, etc.


Hay varios ejemplos de éstas comunidades eclesiales, las más famosa es la Traditional Anglican Communion, que engloba a los anglicanos que desean ingresar a la Iglesia Conciliar, muchos de ellos pensando, quizás de manera inocente, que es la Iglesia Católica. Otros ejemplos son los "Católicos luteranos", grupos evangelicos que consiguieron ordenar ministros en sucesión apostólica y que se convirtieron en una Iglesia Alta. El caso más notorio es Anglo-Lutheran Catholic Church, que se encuentra en conversaciones formales con las autoridades modernistas de la Iglesia Conciliar en los Estados Unidos. Mientras que el movimiento evangelístico y pentecostal es efímero, poco a poco más "comunidades eclesiales" se "sacramentalizan" y por lo tanto, pasan a entablar una relación diferente con la Iglesia del Vaticano II.

¿Cuáles serán las consecuencias de ésto? En primer lugar, una falsa pax religiosa, como la que nunca antes se vió. Un nuevo nivel de ecumenismo en el cual, ya no importa ser católico o no, porque la Iglesia Concilar se convertirá en una inmensa superestructura, gobernada por un "Primado" que conservará de manera relativa los títulos del Papado Romano, pero que guiará espiritualmente a todos los "cristianos". El total desinterés de Bergoglio por los tradicionalistas, estén o no en comunión con él, es una evidencia de todo ésto. No importan ya, ellos son "iglesias particulares", si lo reconocen tendrán su capilla ritualista en la Catedral Modernista de la Iglesia Conciliar, la misma a la cual son invitados todos los demás. La fe es secundaria, lo que importan son los "elementos de Iglesia".

6 comentarios:

  1. Hola Raúl,
    Coincido en que hay una plena continuidad de pensamiento en Bergoglio con sus predecesores JPII y BXVI. Lo que cambian son los "estilos" pero no es más hereje Francisco que JPII y BXVI.

    Muchos han salido ahora a pegarle a Francisco, algunos se han pasado al sedevacantismo (Kramer) como si antes no hubiese los mismos problemas.

    Yo creo que con Francisco, por un lado, se produce un efecto de gota que colma el vaso de gente que vendría esperando un retorno a la tradición, atraídos por los cantos de sirena de BXVI. Y, por otro lado, el estilo de Francisco les es particularmente irritante desde el punto de vista intelectual.

    Ratzinger les imponía cierto respeto "intelectual" con sus hermenéuticas y etc., mantenía ciertas apariencias del papado tradicional, además era alemán y los alemanes tienen grandes filósofos, hacen muy buenos coches, hicieron dos guerras mundiales, tienen bastante prestigio. En cambio Francisco es un tipico chanta argentino y se le nota demasiado que versea, que es populista, que habla para la gilada sentimentaloide, le falta bagaje intelectual en sus textos, tiene sentencias ininteligibles etc.
    Es decir, si nos van a decir herejias que por lo menos las diga un tipo serio como Ratzinger, pero que las diga un Bergoglio es intolerable!!

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  2. Completamente de acuerdo Jorge. Bergoglio es demasiado, aún para la línea media de la Iglesia Conciliar.

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  3. Creo que el problema esta en que ahora muchos veran a Benedicto como el ultimo Papa. La otra vez en un sitio de profecias alguien decia que él era Pedro el Romano porque habia restaurado la fe.

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  4. El problema más grande que he encontrado en esta web es el siguiente: simular defender el catolicismo a ultranza pero por momentos sentía que leía propaganda protestante, si el Dogma dice que el papa es infalible, entonces el católico se calla y ya está.

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  5. Estimado Lucas, supe de esas páginas y esas falsas profecías. Las tenemos que considerar, bien o fantasías humanas o bien, engaños del demonio. Si algo no caracterizó a Ratzinger fue la defensa de la fe católica.

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  6. Señor Gustavo Yatuzis, gracias por dejar un comentario. En Sursum se defiende la fe católica romana. Lamento que usted no comprenda aún el dogma de infalibilidad papal, y que, como los modernistas más ignorantes, crea que el Papa es una suerte de oráculo que confirma todas las aberraciones doctrinales en las que ustedes creen.
    Saludos cordiales,
    Raúl Miguel

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