lunes, 30 de diciembre de 2013

San Agustín sobre las conmemoraciones de los mártires

Quiero agradecer al Padre Jesús por remitirme este hermoso texto que ilustro con la pintura de Bartolomé Murillo que me envió el lector Humberto.


Del Sermón 47 de los santos, de san Agustín


La celebración de las fiestas de los santos mártires nos da motivo para esperar conseguir, por su intercesión, los bienes temporales que nos ayudan a conseguir los eternos, como fruto de la imitación de los mismos mártires. Celebran con gozo verdadero las festividades de los mártires los que siguen los ejemplos dados por los mismos. Las fiestas de los mártires son invitaciones al martirio, a fin de que no nos asuste imitar a aquellos cuya celebración nos alegra.

Pero nosotros queremos alegrarnos con los santos y, no obstante, no queremos sufrir con ellos las tribulaciones del mundo. No puede alcanzar la felicidad de los santos mártires aquel que no quiere imitarles en cuanto esté de su parte. Es el apóstol san Pablo quien nos lo enseña: Si sois solidarios en los sufrimientos, también lo seréis en la consolación. Y el Señor en el Evangelio: Si el mundo os odia, sabed que primero me ha odiado a mí. Rehúsa pertenecer al cuerpo del Señor quien no quiere sufrir el odio con la cabeza, Cristo.

Pero dirá alguno: «Y ¿quién es capaz de seguir los ejemplos de los bienaventurados mártires?». A éste le respondo que no sólo a los mártires, sino al mismo Señor, con su gracia, si queremos, lo podemos imitar. Escuchad, no a mí, sino al Señor que anuncia: Aprended de mí; que soy manso y humilde de corazón. Oye también la admonición de san Pedro: Cristo padeció por nosotros, dejándonos un ejemplo, para que sigamos sus huellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!