domingo, 2 de marzo de 2014

La teología ¿Sólo le pertenece a los sacerdotes?

En los últimos años se ha visto una verdadera explosión de blogs y foros de discusión y debates católicos mantenidos y administrados por seglares. Sursum Corda es uno de esos blogs que, recientemente ha llegado a superado las mil publicaciones. Si, más de mil "post", la mayoría originales, bien de nuestros colaboradores y amigos, bien a partir de los comentarios (muy inteligentes) dejados en otras entradas, o bien redactados por éste humilde servidor. Éste blog ha recibido desde que inicié su publicación grandes muestras de apoyo, pero también fuertes críticas, tanto desde los modernistas (cuyos comentarios ya ni son publicados, salvo que sirvan para señalar sus errores) como de algunos ambientes tradicionalistas, y de los últimos, muchas veces ataques furiosos. Y no me refiero al ya largo "escándalo Squetino", sino también de otros grupos que presumen de "rigoristas".

¿Por qué razón estas obras de apostolado católico, mantenidos por seglares han sido criticados? ¿Quienes realizan estas críticas y a veces duros ataques? Algunas críticas son fundadas: a veces, los seglares exceden la función de promover la fe católica, pontificando desde la ignorancia y promoviendo grandes errores. Muchas veces, estos seglares condenan y hasta excomulgan, asegurando ellos, desde sus teclados quienes están o no en el infierno. Se vuelven así promotores de grandes errores e incluso de herejías. Un ejemplo es el de los dimonianos y su seguidores hispanohablantes Jorge Eduardo Clavellina Peñaloza y un transplatino que se ha proclamado soberano de un imperio imaginario. Otros son como el ya viejo "antagonista" Raúl Rodriguez y todos los que integran el club Anti-Raúl/Sursum Corda. Sin palabras. A éstos nosotros, los católicos no solo los criticamos, sino que señalamos sus errores, porque estamos obligados a ello.

Al mismo tiempo, desde el λαός (de donde proviene el término "laico") han surgido una gran cantidad de blogs, foros y grupos. Quisiera mencionar algunos: Católicos contra el Nuevo Orden Mundial, Apostolado Eucarístico, Pristina Liturgica, Itinerarium Mentis, y Amor de la Verdad. En estos (y en casi todos) se persiguen objetivos claros: exponer la Doctrina Católica, denunciar a la Iglesia Conciliar y el modernismo y promover la Misa Católica. Nadie puede negar que en éstos sitios la fe se transmite inalterada, no se crea, no se innova, no se inventa, se cumple el principio de la Tradición, que es una transmisión, transmitimos (tradere) aquello que se nos entregó, la Fe Católica.

Ocurre que algunos blogs además indagan sobre teología y filosofía. Proponen lecturas e incluso exponen problemas teológicos para que muchos los conozcan. También, por este mismo amor a la teología podemos señalar los errores doctrinales y las prácticas anticatólicas de algunos "tradicionalistas". Hablaré ahora del caso puntual de mi blog. A mí no me interesa ganar adeptos, porque no soy maestro de nada y no dirijo nada. Solamente expongo la doctrina de la Iglesia, no como yo la entiendo, sino desde lo que expone La Sagrada Escritura, La Tradición, el Magisterio y los Doctores y Padres de la Iglesia. Simple, claro.

Ahora bien, ocurre que hay sacerdotes y obispos a los que esto molesta muchísimo. ¿Por qué? Porque cuando un seglar, un λαϊκός levanta su voz y le dice "Padre, usted está equivocado, está diciendo una burrada, o peor, una herejía", parecería que comete un terrible pecado, una insubordinación contra el orden jerárquico de la Iglesia. Y esto no es así. En primer lugar, porque la Iglesia nos permite trabajar, exponer la doctrina católica, incluso a los seglares:


...Y nadie objete que Jesucristo, conservador y vengador de la Iglesia, no necesita para nada de la ayuda de los hombres. Porque no por falta de fuerza, sino por la grandeza de su bondad, quiere Él que también de nuestra parte pongamos algún trabajo para obtener y alcanzar los frutos de la salvación que Él nos ha granjeado.Lo primero que este deber nos exige es profesar abierta y constantemente la doctrina católica y, en cuanto cada uno pudiere, propagarla... A la verdad, el cargo de predicar, es decir, de enseñar toca por derecho divino a los maestros, que el Espíritu Santo puso por obispos para regir a la Iglesia de Dios [Act. 20,28] y señaladamente al Romano Pontífice, Vicario de Jesucristo, puesto con suprema potestad al frente de la Iglesia Universal, maestro de la fe y de las costumbres. Nadie piense, sin embargo, que se prohibe a los particulares poner alguna industria en este asunto, aquellos particularmente a quienes dió Dios facilidad de ingenio juntamente con celo de obrar el bien. Éstos, siempre que la ocasión lo pida, muy bien pueden no precisamente arrogarse oficio de maestros, sino repartir a los demás lo que ellos han recibido y ser como un eco de la voz de los maestros. Es más, la cooperación de los particulares hasta punto tal pareció oportuna y fructuosa a los Padres del Concilio Vaticano que juzgaron había a todo trance que reclamarla: "Por las entrañas de Jesucristo suplicamos a todos sus fieles..." [v. 1819]. Por lo demás acuérdense todos que pueden y deben sembrar la doctrina católica con la autoridad del ejemplo y predicarla con la constancia en profesarla. Entre los deberes, por ende, que nos ligan con Dios y con la Iglesia, hay que contar particularmente éste de que cada uno trabaje y se industrie cuanto pueda en propagar la verdad cristiana y rechazar los errores.

Y a más señalamos los errores, no solo de los modernistas, sino de los que se hacen llamar "tradicionalistas", más se hacen oír los argumentos del estilo "usted es un laico, no puede opinar" o peor, que sólo los sacerdotes pueden exponer sobre la Doctrina Católica, la Teología, la Liturgia, el Derecho, etc.

El Presbítero Lázaro Romero, por ejemplo, publicó el fragmento de un e-mail que ahondaba en esta visión peligrosa sobre el "monopolio" que tendrían los clérigos sobre la exposición y promoción de la Doctrina Católica:

Evito como a ponzoña los blogs tradicionalistas manejados por laicos, salvo cuando se remiten a publicar lo escrito por otros. Pero no los visito sino ocasionalmente. La confusión reina en ellos como el hedor en las cloacas. 
Yo he visto y veo el daño que hace al espíritu, al intelecto, y a la voluntad de los laicos el meterse en las honduras de la teología sin ánimo calmo y obediente frente a la doctrina y a los sacerdotes.
Son ustedes los que tienen que marcar el paso aquí; ustedes quienes deben decir, y nosotros, sencillamente oír. A lo sumo, con la prudencia que las diferentes situaciones y los diversos medios impongan, proponerles nuestras propias inquietudes o razonamientos.

Ninguno de nosotros, los laicos (prefiero el término seglar, ya que "laicos" se popularizó con el "Falso Concilio Vaticano II") que siguiendo la enseñanza de León XII luchamos desde nuestros espacios por la Fe Católica usurpamos poderes que no tenemos. Tampoco actuamos por nosotros mismos, sino que seguimos los lineamientos e instrucciones de ese gran pontífice y del Concilio General Vaticano, convocado y promulgado por el Papa Pío IX. Tampoco debemos olvidar que Tertuliano, Lucius Caelius Firmianus Lactantius, y los mismos Orígenes y San Agustín fueron seglares en momentos muy importantes de su obra teológica y solo los dos últimos llegaron a las sagradas ordenes.
Pero ¿Qué errores encontramos en ese correo electrónico? No un error doctrinal, aunque si una grave confusión que es a donde quisiera apuntar ahora.

Los fieles en general tenemos que tener cuidado de como vemos a nuestros sacerdotes. La fe ciega en ellos, el creer que por haber recibido el sacramento del orden y una correcta formación (en el mejor de los casos) los convierte en peritos en teología, es un error peligroso: ¿Acaso no recibieron una "correcta formación" los sacerdotes que en la década de 1960 apostataron en masa hacia la Iglesia Conciliar? ¿Los fieles no terminaron aceptando la Nueva Iglesia, sus nuevos sacramentos, en fin, toda la Nueva Religión porque eran los mismos sacerdotes? Recuerdo a mi abuela decirme "¿Por qué rechazar la misa nueva, si la rezaba el mismo cura que antes la daba en latín? ¿Quién sabía más que el Padre Julián?". Si, y el padre Julián terminó apostatando y con él todos sus feligreses y todas las "vocaciones" que él había sembrado en su parroquia. Pero ¡Vamos! ¡Si era un sacerdote ordenado y educado en un seminario católico!

Los seminarios, como es bien sabido no fueron creados con el objeto de formar a teólogos. Su fin fue dar sacerdotes orientados a la pastoral. En efecto, los seminarios son una institución muy reciente, y hasta las primeras décadas del Siglo XX eran instituciones para "pobres". Si alguien quería ser sacerdote, pero no podía pagar sus estudios en una Universidad o no se sentía inclinado por ninguna orden religiosa, le quedaba el seminario como única opción. En América como en Europa, los seminarios fueron resistidos y aceptados a regañadientes durante el Siglo XIX. Algo que muchos ignoran es que los que más promovieron los seminarios en su etapa temprano fueron los jansenistas. Si, los jansenistas. Casi todos los seminarios que se fundaron en Francia fueron obras de los obispos jansenistas, lo mismo en Austria, el norte de Italia, Nápoles, durante el dominio de los Borbones, y los Paises Bajos. El sínodo de Pistoya y las reuniones capitulares en Utrech insistieron en los seminarios, e incluso, en Suiza los jansenistas se sentían orgullosos de los "frutos" del sistema educativo nacido en Trento, del que ellos se sentían los legítimos interpretes y herederos. ¿Por qué? Simple: un seminario es una institución donde se recibe a un joven, se lo aisla y se puede controlar su formación de manera muy eficaz. Sus lecturas son las que los profesores le permiten, los profesores de hecho están controlados, consiguen los cargos por decisión del diocesano y del rector, no por un concurso público de antecedentes, como en una universidad. El sacerdote que salía del seminario jansenista era un clérigo austero, rigorista, duro, exigente, piadoso, que celebraba la Misa y predicaba la doctrina jansenista con tanta devoción y tanto celo, que los fieles católicos abandonaban a sus párrocos y hacían largos viajes para recibir los sacramentos de ellos. Ellos decían ser los verdaderos sacerdotes católicos, porque ellos, sólo ellos mantenían la pureza de la fe y la disciplina de la Iglesia, mientras que los demás o eran herejes, o eran laxistas, tibios, de ordenaciones dudosas, ignorantes, mal educados, etc. Hay muy buenos estudios, como los del Dr. Van Kley que pueden consultarse al respecto. Depurar a los seminarios de la peste jansenista costó muchísimos años, y los errores persistían aún en épocas tan recientes que el Papa San Pío X advirtió sobre ellos.  No deseo desviarme, pero me parece importante remarcar que los seminarios (de origen Tridentino) son recientes y que sus principales promotores fueron los jansenistas, mientras que los obispos católicos los veían con desconfianza, especialmente por el aislamiento que imponía a los estudiantes que luego saldrían el mundo y por los problemas para conseguir profesores, ya que estos estaban en las Universidades o Colegios. De ahí surgió la costumbre (no muy sana) de que los mismos sacerdotes egresados de un seminario formaran a otros sacerdotes en el mismo seminario, sin requerirles ningún grado académico. En general, la educación era tan básica, que un sacerdote egresado de un seminario, en caso de querer doctorarse en teología, tenía que pasar varios años para nivelarse.

Los teólogos se formaban (y se formarían en situaciones normales) en universidades pontificias, no en seminarios, mucho menos en los actuales tradicionalistas donde (incluso en los mejores) los estudiantes son educados en un catolicismo "sansulpiciano", piadoso sí, pero poco profundo, abundante en beaterías, pero poco inteligente y anclado en catecismos, como el "Catecismo de Espiritualidad" famoso en La Reja. Sacerdotes formados en ese catolicismo promueven esas prácticas piadosas al extremo: fieles que acumulan reliquias de manera compulsiva, besan hasta deshacer estampitas y rosarios, se colocan escapularios y cadenas, no por devoción real y católica, sino de manera supersticiosa, pensando, creyendo (sinceramente, porque los he escuchado) que su salvación depende de ello. No hay amor a Cristo, sino amor a lo que puede dar Cristo. Dios ya no es un fin, sino un medio para conseguir un fin.

Esos sacerdotes  aprenden a repetir de memoria comentarios y observaciones sobre los Padres y Doctores, pero difícilmente los leen alguna vez.. Por ejemplo, sé de sacerdotes salidos del Seminario de la Reja que jamás leyeron una página de San Agustín, más allá de las Confesiones y que cuando se les preguntaba al respecto divagaban en trivialidades. ¡Ni que hablar de los "tomistas" que sólo conocen los "comentarios a la suma" o que están incapacitados a dar una opinión sobre la ciencia media o las doctrinas de Suarez! Lo mismo puedo decir de casos que he conocido entre sedevacantistas que ni podían señalar las diferencias entre Escoto y el Doctor de Aquino, o que sostenían que el Código de Derecho Canónico era un texto infalible (¡!) o que la única Misa Católica que la Iglesia aprobó es la Tridentina, desconociendo la existencia de los Ritos como el Ambrosiano, por mencionar uno solo. Sacerdotes sedevacantistas salidos de seminarios muy promocionados no podían explicar la teoría de Molina sobre la concausalidad o consideraban que la palabra "predestinación" implicaba necesariamente calvinismo. Peor, uno me recomendo no leer a San Agustín porque me volvería luterano o algo peor. Ah... pero estudió en un seminario y a los que son como él "tienen que marcar el paso aquí; ustedes quienes deben decir, y nosotros, sencillamente oír".

Es muy común en los seminarios tradicionalistas los "problemas" de los profesores con los seminaristas que han pasado por las aulas de una universidad, y ni hablar de aquellos que ya vienen con un título bajo el brazo. Hay recelo, desconfianza, temor a que el seminarista, que realizó una carrera académica, ponga en ridículo al "profesor" cuyo único mérito fue el de egresar del mismo seminario dónde está dando clases y muchas veces, es profesor habiendo sido ordenado sólo dos años antes. ¡Ni hablar de las competencias en las lenguas clásicas! ¿Cuántos sacerdotes tradicionalistas conocen el griego? ¿Cuántos de ellos tienen un latín que supere el necesario para la liturgia? Y con una limitación tan grande a las lenguas por las cuales nos habla la Tradición ¿Cómo podemos esperar una comprensión seria y eficiente de los textos clásicos de Teología?

El estudio serio de la teología sólo se pude realizar de manera sistemática, pero en los seminarios, la misma no deja de ser de nivel básico, y a veces, deficiente. Naturalmente un sacerdote instruido y bien formado (y que continúe con su formación académica) se puede convertir en un buen teólogo, pero hasta tanto, solo será un comentador o peor, un "repetidor" incapaz de esbozar el mínimo pensamiento y limitándose a repetir las fórmulas que aprendió de memoria en el seminario o en el primer refugio que consiguió tras escaparse de tal o cual congregación al recibir las ordenes. Yo mismo he comprobado, hablando con sacerdotes con muchos años de formación, que desconocían nociones básicas de historia de la Iglesia, Eclesiología o filosofía. Sacerdotes que ignoraban casi todo de los Padres de la Iglesia o que no podían decir que diferencias había entre la Vulgata y la Septuaginta, o peor, creer que todas las ediciones de las Sagradas Escrituras que no fueran la Vulgata estaban condenadas... y hablo de un presbítero egresado de un seminario tradicionalista sedevacantista muy reputado.

Los fieles católicos que tenemos sitios de internet, foros y blogs necesitamos de la ayuda constante de sacerdotes inteligentes, formados y sobre todo, con espíritu misionero. Pero es necesario remarcar que esa "guía", ese "consejo" lo tenemos que recibir de aquellos sacerdotes formados e inteligentes, hombres cultivados y no necios que crean que con el sacramento del orden se han convertido en los correctos hermeneutas de la Fe, especialmente ahora que no hay una autoridad con jurisdicción ordinaria. El orden sagrado imprime caracter, pero no ciencia infusa. El sectarismo, la soberbia y la ignorancia es brutal en el "tradicionalismo", a veces con sotana, a veces sin ella. Para evitarlo, tenemos que estudiar, seguir estudiando y orar a Dios para estar en su Gracia.

18 comentarios:

  1. Muy de acuerdo con el fondo: la falta de formación teológica de los sacerdotes. De los conciliares ni hablo: son absolutamente ignorantes.
    Los seminarios de la FSSPX tampoco se han destacado en formar mínimamente teólogos

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  2. excelente artículo, habría que añadir que influye mucho en esta postura de desprecio de los "laicos", la eclesiología dominante en la epoca post-tridentina....tema que jamás se toca en estos ambientes "tradicionalistas"...

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  3. Raul,
    Me gustó mucho tu entrada. No me sorprende que el Padre Lázaro Romero, el de "Integrismo" un corte y pegue de autores ajenos, sea un promotor de esa obediencia ciega a los sacerdotes (él ahora) ya que así se lo educó en la Fraternidad. Ahí, los laicos solo sirven para pagar, callarse y pagar. Además, el Padre Romero siempre fue conocido por ser un hombre poco intelectual, pero pragmático.
    También quería pedirte si podrías escribir un poco más sobre los seminarios católicos anteriores al Concilio Vaticano II.
    Saludos

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  4. No sabía eso de los seminarios. Uno ve a esos jovenes de negro, serios, y piensa que son unos sabios.

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  5. Sobre Lázaro Romero, sus chismes, difamaciones y calumnias no diré nada porque no resisten el menor análisis dado que este individuo es muy mala gente; el solo hecho de haberse quedado en una institución siendo él "sedevacantista" nada más para recibir la "ordenación" de uno de los obispos de la FSSPX, es por lo menos en la Moral Católica dehonestidad.
    Ahora vamos con los pseudosteólogos de la secta tradicionalista; usted mismo Raúl levantaba el estandarte hasta hace no mucho de que Cekada era un tipo inteligente y gran investigador; pregunto ¿En que universidad estudió teología? ¿Dónde se doctoró?, espero que no me salga que estudió en el seminario de Econe porque ahí sí que me va hacer reir, Morello ¿dónde se doctoró en teología? así mismo no hablar de Samborn, unamano Dolan y descendencias.
    Sobre el tano Riccosa no diré mucho ya que ni el mismo se cree que es teólogo aunque levante la bandera del lunático Gerard de Lauries y sus delirante y antilógica tesis, en el fondo Riccosa es un repetidor de anécdotas y chismes del ambiente tradicionalista cual chismosa de cocina.
    El haber estado en los improvisados seminarios de la FSSPX no significa eso de que se sea teólogo, aparte no se necesita serlo para ser un sacerdote santo, la santidad pasa por otro lado, aunque es verdad que ayuda muchísimo a que también sea sabio el sacerdote.
    Todo este descalabro lo comenzó Lefebvre cuando fundó su fraternidad, le hemos escuchado de sus propios labios decir: lo importante es tener muchos sacerdotes, esto implica muchas misas y muchas misas sería el crecimiento de nuestra obra de salvación de la Iglesia... Ahora bien, con esta lógica el prelado frances comenzó a ordenar a cualquiera que se le cruzaba por delante, de allí salieron los Morellos, los Fernandez Krohn, los papas Kelly, Samborn y compañía.
    Los teólogos, no necesariamente han de ser clérigos o religiosos, sino que deben ser estudiosos de las ciencias Sagradas, y Dios puede sacar teólogos de las piedras si fuere menester, es por esto que el idiota y soberbio de Lázaro Romero es el menos indicado para mandar a callar con necias palabras y slogans a cualquiera de nosotros que leemos teología católica.
    Hernan

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  6. Aqui tenéis a un teólogo salido del teológico semiasnario Most Holy Trinity del tan cuestionado "obispo" Samborn, cuestionado por sus negociados y estafas.
    Vean la preparación de sus curas, dan ganas de llorar y verguenza ajena.
    http://www.youtube.com/watch?v=L1wbfsxhY7g

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  7. Bueno, eso de los seminarios es relativo ya que estos fueron un invento de Trento, antes no existian tales casas de deformación.
    Muchos sacerdotes santos y sabios no fueron a ellos y no necesariamente porque hayan vivido antes del concilio de Trento, ejemplo es el de Don Grea, él mismo cuenta de que sus estudios fueron guiados por un cura párroco y de esa manera recibió las órdenes menores, y nueve meses antes de su ordenación sacerdotal fue a Roma y lo ordenaron, es verdad que tenia entre sus conocidos fama de santidad y pertenecía a una congregación que mucho bien ha hecho a la Iglesia, el mismo Papa Pío X deseaba hacerlo cardenal.
    A ver que dicen de esto el sinverguenza de Samborn y el dudoso epíscopo Dolan.
    Gerardo

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  8. La doctrina Católica, y la eclesiología es enorme eso de decir: Tal sacerdote no sabe la diferencia entre Santo Tomas Y San Agustín en X tema, el sacerdote Ygriega no sabe tal cosa del código de derecho canónico, tal padre (todos tradicionalistas) no sebe que el Papa XYZ en la encíclica AEI dijo esto, y esto y esto, y yo como laico me las se de todas todas, que hasta les dijo (a los sacerdotes) sus errores...

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  9. Estimado comentarista de las 3:49. Gracias por pasar. Es sabido la amplitud de la teologia. No obstante, su critica no se condice con lo que expongo. Yo hablo de cuestiones fundamentales en aquellos que se autoproclaman teologos al punto de juzgar quienes son sacedotes verdaderos, cuando un obispo "deja" de ser obispo consagrado validamente (!), o si las liturgias catolicas pre-tridentinas dejaron de ser validas (!). No son cuestiones bizantinas y escolasticas, como el grado de inteligencia que tendran quienes esten en el limbo, o si comulgo o no Judas o si Cristo reia o no. Pero si un sacerdote gusta de hacerse pasar por el Doctor Eximio, entonces se supone que en teologia no es un ignorante y mucho menos saldra diciendo "la unica misa valida es la San Pio V, todas las demas quedaron derogas y son invalidas e ilicitas", porque, eso es de brutos.
    Ahora, no creo haberme hecho el sabelotodo.
    Suyo en Cristo,
    R

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  10. En realidad a todos estos Sanborn's, Dolan, Pivarunas, Kelly, Cekadas & Co. NUNCA les ha importado misionar entre los paganos y los gentiles, NUNCA les ha interesado "ir y predicar el Evangelio a toda creatura", su NEGOCIO sólo es "piratearse" fieles, que más bien son clientes y benefactores. ¿Seminarios donde hay 2 o 3 alumnos y sale un ordenado cada 5 años? ¡Pamplinas! ¡Cuánto pelotudo viviendo del cuento! Toda esta gentuza sería incapaz de sobrevivir si quiera un día en el "mundo real", son incapaces de administrar un kiosko de dulces, y ahora se las dan de perdonavidas, juzgando y condenando a todos los que no compartimos sus taras jesuítico-molinistas-probabilistas-jansenistas-rabínicas-conclavistas-pelotudas. Ya le quitaron su "trabajo" a Dios y lo mandaron de vacaciones.

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  11. En realidad a todos estos Sanborn's, Dolan, Pivarunas, Kelly, Cekadas & Co. NUNCA les ha importado misionar entre los paganos y los gentiles, NUNCA les ha interesado "ir y predicar el Evangelio a toda creatura", su NEGOCIO sólo es "piratearse" fieles, que más bien son clientes y benefactores. ¿Seminarios donde hay 2 o 3 alumnos y sale un ordenado cada 5 años? ¡Pamplinas! ¡Cuánto pelotudo viviendo del cuento! Toda esta gentuza sería incapaz de sobrevivir si quiera un día en el "mundo real", son incapaces de administrar un kiosko de dulces, y ahora se las dan de perdonavidas, juzgando y condenando a todos los que no compartimos sus taras jesuítico-molinistas-probabilistas-jansenistas-rabínicas-conclavistas-pelotudas. Ya le quitaron su "trabajo" a Dios y lo mandaron de vacaciones.

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  12. Cierto, muy cierto. Lamentablemente, algunos lo comprobamos tras años de sufrir.

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  13. Primero corregid lo vuestro: el crucifijo que habéis puesto: es un crucifijo jansenista, con las manos casi verticales, indicando que el Señor en realidad no ha muerto por todos, sino por los selectos.

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    Respuestas
    1. Primero lee con atención. El párrafo en el que está el crucifijo SE REFIERE PRECISAMENTE AL JANSENISMO. Es lo que pasa con muchos "tradicionalistas", que en realidad son ignorantes ritualistas fanatizados, carentes de una verdadera espiritualidad católica, propensos a caer en manos de gurúes e iluminados: no saben leer.

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  14. Mas de tu sobervia y arrogancia, propio de un intelectualoide sangresucia

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    Respuestas
    1. SoberVia,,,,con "V" ??,,uy que gran "cultura" demuestras ¡¡¡¡

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  15. Raúl,

    Creo que algunos de estos comentarios son obra de personas que odian el sedevacantismo, y no tienen nada que ver con él. Lo único que les interesa es hablar mal de nuestros obispos para que la gente que visita tu blog se distancie del sedevacantismo. Yo no les habría publicado los comentarios.

    Un saludo.

    Juan

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  16. Un personaje "importante" ha dicho mas de una vez "no se si lo que voy a decir es una herejia, eso se lo dejamos a los teologos",,,A ESE NIVEL TAN DRAMATICA, Y LASTIMOSAMENTE IMPACTANTE HA LLEGADO ESTA "IGLESIA DE CRISTO"¡??¡¡...Que dira EL ??

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