martes, 17 de marzo de 2015

Cincuenta y seis años de la Iglesia del Anticristo

Cincuenta y seis años de la Iglesia del Anticristo
Comentarios, precisiones y respuestas al artículo "Dos años con Francisco : un castigo espiritual de dimensiones escatológicas"




El señor que decide firmar con el pseudónimo “Miles Christi” (aún cuando en otros lugares usa su nombre real) ha enviado en más de una oportunidad artículos en referencia a los actos y palabras del actual usurpador de la Santa Sede. Siempre que ha sido posible, se han publicado los artículos de este autor, aunque como ocurre con otros colaboradores, hemos tenido algún pequeño inconveniente con los formatos, imágenes, etc.

No obstante, y como me ha solicitado la publicación de su nuevo artículo, quisiera realizar un breve comentario. Se trata del texto cuyo título es "Dos años con Francisco : un castigo espiritual de dimensiones escatológicas". Por el respeto que este colaborador me merece, decidí no hacer ningún comentario en la introducción a su ensayo, sino darlo a conocer tal como él lo redactó y como también aparecerá en otros blogs y sitios católicos romanos. No obstante, y tal como ayer prometí, he decidido escribir una pequeña crítica y unos comentarios generales sobre el texto, especialmente referidos a cierto tono que pareciera cruzar el ensayo de Miles Christie. Me refiero a la centralidad del drama del actual usurpador y no de sus predecesores. O lo que es peor, la aparente confusión entre la Iglesia Católica Apostólica Romana, y la Iglesia del Anticristo, que es la Iglesia Conciliar del Vaticano II. Sorprende que esta confusión se encuentre tan extendida en ambientes "tradicionalistas" e incluso claramente (o supuestamente) "sedevacantistas".  A lo largo de este breve ensayo, el lector encontrará varios enlaces a temas ya tratados, que podrá leer.

Jorge Bergoglio es el actual usurpador de la Santa Sede. Él se sienta sobre el trono del beatísimo Pedro y desde allí no enseña la doctrina católica, sino una falsa doctrina, una doctrina anti-católica, una doctrina nueva, basada no en la religión de Dios sino en la de los Hombres, hecha para alabar a la humanidad y acorde al mundo, y no para mayor gloria de Dios. La doctrina bergogliana, no obstante no es del Usurpador, sino que ella fue pergeñada y salió a la luz en el llamado “Concilio VaticanoII”, un falso Concilio convocado por un Antipapa (Roncalli/Juan XXIII-bis), conducido por otro (Montini/Paulo VI) y aplicado y expandido por el mundo por un famoso actor polaco (Wojtyla/Juan Pablo II). Dicha doctrina conciliar no es católica, pero se hizo “agradable” a algunos oídos católicos gracias a las acciones del Sexto Usurpador de la Santa Sede: el teólogo modernista bábaro y sacerdote apóstata Joseph Ratzinger, quien tomó el nombre de “Benedicto XVI”.

El magisterio bergogliano, entonces, no es propio del ministro modernista argentino. Es propio de la Iglesia Conciliar del Vaticano II, es decir, de la Nueva Iglesia que nació durante el Falso-Concilio Vaticano II y en la cual apostató prácticamente toda la jerarquía católica: cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos y teólogos que firmaron y adhirieron a las nuevas enseñanzas.

En ese falso-Concilio se promulgó una nueva fe, cuya expresión litúrgica fue una nueva “misa” (el Novus Ordo Missae) y para la cual se diseñó un nuevo sacerdocio y un nuevo episcopado, absoluta y totalmente diferente al sacerdocio y episcopado católico, tanto en su naturaleza como en sus fines.

El señor Jorge Mario Bergoglio es el producto de la Nueva Iglesia Conciliar del Vaticano II. Su sacerdocio es el sacerdocio promulgado por Paulo VI, su Misa es la Misa de Paulo VI, su doctrina es la doctrina conciliar del Vaticano II. No importan sus vestiduras, como tampoco nos importan la de los autodenominados “conservadores” y sobre los cuales, los católicos perplejos depositan sus humanas esperanzas. No importan los títulos que los modernistas usurpadores utilicen: ellos no son catóilicos, sino son los agentes del Anticristo.

¿Puede entonces un católico esclarecido como “Miles Christie” indignarse o protestar contra las fechorías de Bergoglio, más que a título ilustrativo? No, no puede ni debe. Sólo puede señalarlo y predicar a todos los que puedan oirle que ese hombre no es Papa, ni falso obispo siquiera (como en el cato de Ratzinger), sino falso cristiano, anticristiano y es uno de los Αντίχριστος.

El señor Jorge Mario Bergoglio, al no estar en la Iglesia Católica Romana, no puede de ninguna manera realizar ninguna “obra destructora y de demolición en regla de la fe y de la moral católicas”, porque para ello, él debería actuar sobre la fe y la moral católica, es decir, debería actuar dentro de la Iglesia, pero no la Iglesia Conciliar del Vaticano II, sino la Iglesia Católica, la Iglesia a la que él no pertenece. Los fieles que le siguen, no son fieles católicos, sino fieles de la Iglesia Conciliar del Vaticano II. Esos infieles no están aletargados, ellos son activos partícipes y responsables de las acciones de Bergoglio y de los usurpadores en las diócesis, por lo menos desde 1963. Desde la muerte del usurpador Montini/Paulo VI, no hubo “adulteración” del “magisterio, de la liturgia y de la pastoral”, sino clara y sencillamente un remplazo del Magisterio católico por un Magisterio herético, de una liturgia católica por una liturgiaanticristiana e inválida, de una pastoral heredada desde la época apostólica, por otra nacida del modernismo agnóstico.

No tenemos entonces que lamentarnos ni dolernos por los “dos años con Francisco”. Llamarlo por el nombre que él usa para usurpar un cargo, ya debería ser para todo buen católico motivo de alarma. El problema no es nuevo, ni es de dos años a esta parte. El problema es la Iglesia Conciliar del Vaticano II y todos sus antipapas: Roncalli/Juan XXIII-Bis, Montini/Paulo VI, Luciani/Juan Pablo I, Wojtyla/Juan Pablo II y muy especialmente Ratzinger/Benedicto XVI.

Creer lo contario es creer que la Sinagoga de Satanás es la Iglesia Católica, es adherir a la herética declaración de la Constitución Lumen Gentium, del Conciliábulo Vaticano II.



8 comentarios:

  1. Estimado Raúl: le agradezco la publicación del artículo y también su amable respuesta. Respuesta por cierto de gran valor e interés para los lectores, puesto que disipa potenciales malentendidos que podrían surgir a la lectura de mi texto y también porque recuerda puntos esenciales a los que por cuestiones de brevedad no aludí en el mismo.

    Aprovecho este comentario para decirle que coincido plenamente con lo que Usted sostiene. Debería haber utilizado las comillas en el título, al nombrar a "Francisco", como lo hice en el cuerpo del artículo. Cuando digo que Bergoglio adultera la doctrina o destruye la fe y la moral católicas, está claro que no me refiero a la "fe" ni a la "doctrina" de la "iglesia" conciliar, sino al resultado que sus falsas enseñanzas pueden provocar en los católicos de buena fe que se hallan en dicha "iglesia" sin percatarse de lo que ha ocurrido desde el CVII.

    Y es en ese sentido también que las blasfemias y las herejías incesantes de Bergoglio suscitan en mí una santa ira, ya que son lazos que el Maligno tiende a través suyo a todos los creyentes. Entre los cuales se encuentra toda mi familia, lo que de seguro contribye notablemente a reforzar mi enojo y mi indignación ante sus contínuas fechorías.

    Creo que en la pregunta que formulo en la conclusión del artículo dejo en claro que mi crítica no se limita a "Francisco", sino a todos los "papas" conciliares. Para que no queden dudas sobre mi posición al respecto, me permito citar en el siguiente comentario la "nota aclaratoria" que añadí al artículo "El extraño pontificado del papa Francisco" el día 27 de abril de 2013, tras haber comprendido (¡al fin!) la situación tal como Usted la describe en su artículo del día de la fecha.

    Lo saludo muy cordialmente en Cristo Jesús y en María Santísima.

    Miles Christi.

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  2. Nota aclaratoria del 27/04/14 añadida al artículo "El extraño pontificado del papa Francisco", publicado con motivo del primer aniversario de su "pontificado":

    "Desde la publicación de este artículo, mi posición respecto a Francisco se ha modificado. El motivo es el siguiente : Nuestro Señor rezó por la fe de Pedro y le atribuyó la misión de confirmar la de sus hermanos : « Simón, Simón, he aquí Satanás que os busca para zarandearos como a trigo. Pero Yo he rogado por tí para que tu fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos. » (Lc. 22, 31-32) Pío IX cita estas palabras de Nuestro Señor en la Constitución Dogmática Pastor Aeternus, del Concilio de Vaticano, el 18 de julio de 1870 : « Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe. Ciertamente su apostólica doctrina fue abrazada por todos los venerables padres y reverenciada y seguida por los santos y ortodoxos doctores, ya que ellos sabían muy bien que esta Sede de San Pedro siempre permanece libre de error alguno, según la divina promesa de nuestro Señor y Salvador al príncipe de sus discípulos: ‘‘ Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, cuando hayas regresado, fortalece a tus hermanos’’.

    Este carisma de una verdadera y nunca deficiente fe fue por lo tanto divinamente conferida a Pedro y sus sucesores en esta cátedra, de manera que puedan desplegar su elevado oficio para la salvación de todos, y de manera que todo el rebaño de Cristo pueda ser alejado por ellos del venenoso alimento del error y pueda ser alimentado con el sustento de la doctrina celestial. Así, quitada la tendencia al cisma, toda la Iglesia es preservada en unidad y, descansando en su fundamento, se mantiene firme contra las puertas del infierno ».

    En consideración de esta doctrina de fe católica, enseñada por Nuestro Señor en la Sagrada Escritura y por el magisterio solemne e infalible de la Iglesia, me resulta de ahora en más imposible seguir viendo en Francisco al verdadero Sucesor de San Pedro, al Soberano Pontífice de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, al Vicario de Nuestro Señor Jesucristo en la tierra. Muy por el contrario, considero que se trata de un hereje, de un impío y de un apóstata, de un enemigo acérrimo de Dios, de su Santa Iglesia y de la salvación de las almas. Sin embargo, he decidido no modificar el presente artículo, pues estimo que, habiendo efectuado esta aclaración indispensable, el mismo conserva perfectamente su utilidad a los efectos de ilustrar la heterodoxia radical y la impiedad notoria que caracterizan el discurso y los actos de Jorge Mario Bergoglio, el actual usurpador del Trono de San Pedro, electo el 13 de marzo de 2013 a la cabeza de la pseudo-iglesia ecuménica de Asís y de Vaticano II.

    Finalmente, me veo obligado en conciencia a afirmar públicamente que, para conservar la fe católica, es menester mantenerse alejado de este falso profeta, pues a través de sus doctrinas heréticas y de sus acciones escandalosas y sacrílegas conduce a los católicos de manera inexorable a la apostasía. « Hay algunos que os perturban y que pretenden pervertir el Evangelio de Cristo. Pero si nosotros o un ángel del cielo os anunciase un evangelio distinto del que os hemos anunciado, que sea anatema. » (San Pablo, Epístola a los Gálatas 1, 7-8)

    http://callmejorgebergoglio.blogspot.fr/2014/09/the-strange-papacy-of-pope-francis-by.html

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  3. Yo no puedo creer tanta estupidez que escriben. Pero bueno, el Padre de la mentira copó este blog. El diablo está nervioso con Francisco.

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  4. ¿Podría explicar por qué, estimado Gustavo? Acaso no es cierto que el mundo celebra al Sumo Pontífice de la Iglesia Conciliar del Vaticano II? En cambio, Nuestro Señor dice:

    "Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os escogí del mundo, por esto el mundo os aborrece." (Jn XV: 19)

    Y Nuestro Señor llama al Demonio, a la Serpiente, a aquel "que extravía a toda la redondez de la tierra" como "El príncipe de este mundo" (Jn XII, 31). Entonces, si es que el mundo felicita a Francisco, si el mundo lo alaba, si vemos a los líderes del mundo, a los dueños de los multimedios, a todas las religiones ¿Cómo es posible que el Demonio esté enojado?

    Le pregunto, y espero que me conteste con toda sinceridad ¿Puede la Iglesia cambiar la doctrina católica? ¿Puede un Papa predicar contra lo que siempre se predicó? ¿Acaso la Iglesia se debe adaptar al Mundo, a sus tiempos y a su "Príncipe"? ¿Acaso la Infalibilidad y la asistencia del Espíritu Santo no le fue prometido al Pontífice para preservar el depósito de la fe, y no para promover novedades? Y le pregunto algo más, si usted cree con fe firme en el Vaticano II ¿No cree que nosotros tenemos derecho a creer libremente que el Concilio Vaticano II es un concilio que profesó una fe diferente a la fe bimilenaria de la Iglesia Católica?
    Y si usted cree con fe firme y verdadera, no le parece que según la Dominus Iesus, escrita y firmada por el Cardenal Ratzinger, nuestros sacerdotes, que poseen sucesión apostólica válida, que celebran la misma misa que se celebró en toda la Iglesia Latina hasta la reforma de Montini/Paulo VI, y por lo tanto tenemos eucaristía válida ¿No tenemos medios de salvación? ¿No actúa en nuestras capillas el Espíritu Santo? No comprendo, no comprendo... ¿Cómo cuando un presbítero conciliar concelebra con un hereje luterano no hay queja?
    Sea sincero y contésteme. Y si no quiere hacerlo por aquí, puede hacerlo por privado. Lo convido, lo invito a un diálogo sincero.
    Lo recuerdo en mis oraciones,
    Suyo en Jesucristo Nuestro Señor,
    RM

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  5. El diablo está en tu blog. Por eso vos -cómplice del Padre de la mentira- está nervio, como el demonio. Y cuando tengas que dar cuenta a Dios de las estupideces que escribís, no digas que nadie te advirtió. Te acordarás entonces que, un humilde curita, en varia ocasiones te llamó a la conversión y que, porfiado en tu corazón de piedra, perseveraste en la postura hipócrita del fariseo de hoy.

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    1. En realidad no puedo ver la humildad en usted. De hecho, si usted fuera humilde no tendría problemas de ser puesto a prueba como ocurrió con Pablo y los judíos de Berea. Yo le he preguntado a usted porqué me considera un fariseo, y no me dió ninguna respuesta seria. Tampoco me respondió sobre el cambio de doctrina, ni ninguna de las preguntas que, sinceramente, con toda humildad le hago. Incluso le ofrecí, comunicarnos por privado, pero usted lo único que hace es cerrar sus ojos y sus oídos y prácticamente condenarme. Le pregunto ¿Es igualmente duro con los herejes luteranos y evangelistas de su zona? ¿O ellos son sus "hermanos separados"? ¿Acaso usted no debería considerarme a mí,por lo menos de la misma manera? ¿Qué ecumenismo practica?
      Lo recuerdo en mis oraciones,
      Suyo en Cristo Nuestro Señor,
      R

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  6. Estás llamando Iglesia del Anticristo a la Iglesia que Jesús. No sólo insultás a los católicos sino a su mismo Fundador. No sé cómo hacés para dormir, fariseo hipócrita. No soy yo el que te condena, te condenás solo por las cosas satánicas que publicás. No ores por mí, no necesito que un satánico ore por mí. Sos uno de los hijos del Anticristo y del Padre de la mentira. Y hasta aquí llego porque tengo entendido que al demonio no hay que hablarle, sino ordenarle. Yo te ordeno, en el Nombre de Jesús, que dejes de maltratar a la Iglesia Católica de todos los concilios, incluido el Vaticano II.
    Pbro. Gustavo Yatuzis

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    1. ¿Habla así a los herejes evangelistas? ¿Habla así a los cismáticos? Sus palabras no tienen la caridad ni la "misericordia" de la que habla Bergoglio. Usted no atiende a ningún argumento teológico, no puede hablar de dogmas, por eso insulta. ¿No necesita oraciones? Increible.
      Rezaré por usted. No se preocupe. Usted se ha declarado mi enemigo, Cristo nos pidió rezar por los enemigos.

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