sábado, 18 de febrero de 2017

Como convertir a los pentecostales - Presentación

NUEVO CURSO BÍBLICO

CÓMO CONVERTIR A LOS PENTECOSTALES
ÚNICAMENTE CON LA BIBLIA




Tengo el agrado de informarles que en pocas semanas más estará listo el curso "Cómo convertir a los pentecostales únicamente con la Biblia". Al igual que en el curso de los Testigos de Jehová, se tratará aquí la doctrina de los protestantes pentecostales, sus creencias fundamentales, tanto de aquellos que son trinitarios como los unicitarios, un grupo que está creciendo día a día.
Usted podrá trabajar con pentecostales, miembros de las "Asambleas de Dios", "Iglesias del Nazareno", el "Movimiento carismático" y las "Iglesias Pentecostales Unicitarias".

Se tratarán temas como:


  1. El Espíritu Santo es una verdadera Persona.
  2. El Espíritu Santo es Verdadero Dios.
  3. El Falso bautismo del Espíritu Santo.
  4. El Falso don de lenguas.
  5. ¿Qué es el arrebatamiento de la Iglesia?
  6. ¿Qué significa que la Ley fue clavada en la Cruz?


También se dedicará toda una entrada a contestar preguntas comunes que presentan los pentecostales referentes a estos temas.

Todo el curso estará basado en la Sagrada Escritura, preparado para que usted pueda cumplir la amonestación de la carta del Apóstol San Judas Tadeo:

"Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada á los santos.Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los cuales desde antes habían estado ordenados para esta condenación, hombres impíos, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolución, y negando á Dios que solo es el que tiene dominio, y á nuestro Señor Jesucristo." (Jud 1:1-4)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Carta Atenagorica de Sor Juana Inés de la Cruz

CARTA ATENAGÓRICA

Sor Juana Inés de la Cruz



Carta de la Madre Juana Inés de la Cruz, religiosa del convento de San Jerónimo de la ciudad de Méjico, en que hace juicio de un sermón del Mandato que predicó el Reverendísimo P. Antonio de Vieyra, de la Compañía de Jesús, en el Colegio de Lisboa.


Muy Señor Mío: De las bachillerías de una conversación, que en la merced que V. md. me hace pasaron plaza de vivezas, nació en V. md. el deseo de ver por escrito algunos discursos que allí hice de repente sobre los sermones de un excelente orador, alabando algunas veces sus fundamentos, otras disintiendo, y siempre admirándome de su sinigual ingenio, que aun sobresale más en lo segundo que en lo primero, porque sobre sólidas basas no es tanto de admirar la hermosura de una fábrica, como la de la que sobre flacos fundamentos se ostenta lucida, cuales son algunas de las proposiciones de este sutilísimo talento, que es tal su suavidad, su viveza y energía, que al mismo que disiente, enamora con la belleza de la oración, suspende con la dulzura y hechiza con la gracia, y eleva, admira y encanta con el todo.
De esto hablamos, y V. md. gustó (como ya dije) ver esto escrito; y porque conozca que le obedezco en lo más difícil, no sólo de parte del entendimiento en asunto tan arduo como notar proposiciones de tan gran sujeto, sino de parte de mi genio, repugnante a todo lo que parece impugnar a nadie, lo hago; aunque modificado este inconveniente, en que así de lo uno como de lo otro, será V. md. solo el testigo, en quien la propia autoridad de su precepto honestará los errores de mi obediencia, que a otros ojos pareciera desproporcionada soberbia, y más cayendo en sexo tan desacreditado en materia de letras con la común acepción de todo el mundo.
Y para que V. md. vea cuán purificado va de toda pasión mi sentir, propongo tres razones que en este insigne varón concurren de especial amor y reverencia mía. La primera es el cordialísimo y filial cariño a su Sagrada Religión, de quien, en el afecto, no soy menos hija que dicho sujeto. La segunda, la grande afición que este admirable pasmo de los ingenios me ha siempre debido, en tanto grado que suelo decir (y lo siento así), que si Dios me diera a escoger talentos, no eligiera otro que el suyo. La tercera, el que a su generosa nación tengo oculta simpatía. Que juntas a la general de no tener espíritu de contradicción sobraban para callar (como lo hiciera a no tener contrario precepto); pero no bastarán a que el entendimiento humano, potencia libre y que asiente o disiente necesario a lo que juzga ser o no ser verdad, se rinda por lisonjear el comedimiento de la voluntad.
En cuya suposición, digo que esto no es replicar, sino referir simplemente mi sentir; y éste, tan ajeno de creer de sí lo que del suyo pensó dicho orador diciendo que nadie le adelantaría (proposición en que habló más su nación, que su profesión y entendimiento), que desde luego llevo pensado y creído que cualquiera adelantará mis discursos con infinitos grados.
Y no puedo dejar de decir que a éste, que parece atrevimiento, abrió él mismo camino, y holló él primero las intactas sendas, dejando no sólo ejemplificadas, pero fáciles las menores osadías, a vista de su mayor arrojo. Pues si sintió vigor en su pluma para adelantar en uno de sus sermones (que será solo el asunto de este papel) tres plumas, sobre doctas, canonizadas, ¿qué mucho que haya quien intente adelantar la suya, no ya canonizada, aunque tan docta? Si hay un Tulio moderno que se atreva a adelantar a un Augustino, a un Tomás y a un Crisóstomo, ¿qué mucho que haya quien ose responder a este Tulio? Si hay quien ose combatir en el ingenio con tres más que hombres, ¿qué mucho es que haya quien haga cara a uno, aunque tan grande hombre? Y más si se acompaña y ampara de aquellos tres gigantes, pues mi asunto es defender las razones de los tres Santos Padres. Mal dije. Mi asunto es defenderme con las razones de los tres Santos Padres. (Ahora creo que acerté.)
Y entrando en él, digo que seguiré en la respuesta el método mismo que siguió el orador en el sermón citado, que es del Mandato; y es en esta forma:
Habla de las finezas de Cristo en el fin de su vida: in finem dilexit eos (Ioan. 13 cap.); y propone el sentir de tres Santos Padres, que son Augustino, Tomás y Crisóstomo, con tan generosa osadía, que dice: "El estilo que he de guardar en este discurso será éste: referiré primero las opiniones de los Santos, y después diré también la mía; mas con esta diferencia: que ninguna fineza de amor de Cristo dirán los Santos, a que yo no dé otra mayor que ella; y a la fineza de amor de Cristo que yo dijere, ninguno me ha de dar otra que la iguale". Éstas son sus formales palabras, ésta su proposición, y ésta la que motiva la respuesta.


martes, 7 de febrero de 2017

Comentarios sobre la conferencia "La personaidad del Espíritu Santo"

Comentarios sobre la conferencia 
"La personalidad del Espíritu Santo"


Queridos amigos, me fue muy difícil poder subir una entrada, en estos días para comentarle que la conferencia LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO fue un éxito. Sí, así como lo están leyendo. No puedo aún subir los textos que utilicé (en realidad el esquema, como el que preparé para los Testigos de Jehová) porque he sido invitado para este miércoles y el próximo sábado a continuar desarrollando el tema.

Pero primero, un breve resumen.

El primer encuentro ocurrió el sábado 4. No fui directamente al salón dónde ocurriría la reunión, sino que pasé por la casa del Pastor Carlos Zucotti, quien está a cargo de la Iglesia Pentecostal Unicitaria de Francisco Álvarez, en Moreno. Llegué sólo con unas hojas en las que tenía mis notas y una Biblia versión Reina-Valera 1960, que es la más extendida entre los protestantes de lengua española. El hogar del pator Zucotti es humilde y sencillo, pero uno descubre rápidamente a una familia que, desde hace años está buscando al Señor ¿Qué está en el error? ¡Claro que sí! Pero ¿Quién no lo estuvo en el pasado, hasta que por la Gracia de Dios conocimos a su Iglesia?

Me invitó a unos mates y mientras tanto pusimos en claro algunas reglas: yo no estaba ahí para recibir todos los ataques de manera desordenada, expondía el tema de la personalidad del Espíritu Santo, sólo con la Biblia y luego, los que estuvieran presente (yo había imaginado unas diez personas como mucho) harían las preguntas tras un receso breve por escrito, las recogeriamos y yo las contestaría TODAS.

También acordamos que yo podría utilizar algunos documentos oficiales de la denominación de ellos y la versión de la Biblia que utilizaría. También, que podría usar mi Nuevo Testamento Interlineal, Griego-Español y que junto a mi podría haber tres feligreses de esa denominación, que voluntariamente decidieran estar allí a mi lado para comprobar que yo no estaba alterando el interlineal en ningún momento.

Le aclaré que si, por alguna casualidad, alguien empezaba a hablar en lenguas, yo lo haría callar utilizando la Escritura (el pastor Zucotti no sabía a qué me estaba refiriendo) y le dije que si empezaba a ser insultado o cualquier otra cosa, no esperara que reaccionara con violencia, pero que continuaría con la confgerencia, fuera del salón, en la vereda, con quienes desearan estudiar la Palabra de Dios.

Luego de eso, a la hora acordada, conduje de la casa del pastor Zucotti hasta el templo. Se trata de una construcción grande y bonita. Muy austera pero con todo lo que tiene que tener. Hay capacidad para unas doscientas personas, calculo. Llegamos y empezamos a preparar y la gente empezó a caer. Debo decir que no me miraban con buenos ojos y algunos ni contestaban mi saludo.

Una vez que pasaron diez minutos de la hora acordada de que iba a empezar la reunión, empezamos con las presentaciones. El pastor Zucotti exageró mis credenciales, por lo cual, una vez que empecé, tuve que dar una introducción ocrrigiendo algunas de sus afirmaciones.

Ahora ¿Qué pasó en la reunión? Bueno, basta con decirles que la hora y media pautada se quedó corta. y por eso mismo, no hubo tiempo para preguntas, razón por la cual el pastor me invitó para que el domingo, luego del culto de ellos (a las 13) continuara y profundizara con el tema. Estuve hasta las cinco de la tarde y había ese domingo unas cien personas, todas con sus biblias, leyendo los pasajes que les señalaba.

El sábado que comenzamos habia no más de treinta y cinco. Tanto el primer como el segundo día dos mujeres empezaron a balbulcear levantando las manos y parecían que iban a estallar en el "bautismo del Espíritu Santo", así que las hice callar simplemente remitiéndome a la escritura. Les dije:

"Yo no creo, amigos que esto que vemos sea una manifestación del Espíritu Santo, porque dice la Escritura en Corintios 14:32, que el "espíritu de los profetas está sujeto a los profetas porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos" ¿Esto les parece acaso una manifestación de paz? ¿Acaso si la señora que está murmurando cada vez más alto no tiene el Espíritu, no debería controlarlo? ¿O acaso ustedes no creen en la Sagrada Escritua? ¡Yo me adhiero a la Sagrada Escritura! ¿Quién cree que la Escritura es la Verdad? ¿Quién cree que la Escritura no puede errar? ¡No escucho!"

Y les aseguro que funcionó las dos veces. Otra cosa que sucedió fue que, una vez que ya entrabamos en tema, los pentecostales respondían con "Amén" a las citas de la Biblia que yo les iba leyendo... pero hubo dos cosas muy curiosas:

La primera de ellas fue comprobar que no todos estaban usando la misma versión de la Biblia. Algunos tenía la Reina-Valera 1960, pero la mayoría tenían la Nueva Versión Internacional y varios tenían ¡La Biblia de los Testigos de Jehová!

La segunda es que no todos los presentes estaban al tanto de la doctrina herética sobre la Trinidad que profesa la denominación y algunos quiedaron muy sorprendidos. Para algunos e Espíritu Santo no es Dios sino una fuerza de Dios Padre, para otros Jesucristo no era Dios, sino un ser creado... así que mis notas tuvieron que servir únicamente de esquema muy general y tuve que reorganizar toda la conferencia. Para eso me serví de los textos de ellos que yo ya tenía y que leyéndoselos, pude ganar tiempo y organizarme mejor.

Fue una buena experiencia, pero estoy seguro que hay mucho trabajo por hacer. El domingo había más gente y estaba el Pastor Zuccotti y unos "ancianos" que hicieron al final de la charla preguntas muy interesantes. Quedamos que mañana, miércoles. Les cuento como fue el armado de las charlas:

1° ¿Qué cree el pentecostalismo Unicitario?
2° El Espíritu Santo es una persona.
3° El Espíritu Santo es Dios.
4° Sólo hay un Dios verdadero compuesto de tres personas.

y este miércoles veremos el tema "El don de lenguas". Así que, por favor, oren mucho por mi.

En Cristo,
Raúl

Garabandal: Otro golpe a la mentira aparicionista

Joey Lomangino (en la foto junto a la "vidente" Conchita) fue uno de los más grandes promotores del fenómeno/negocio de Garabandal. Allí, se le habría aparecido la Santísima Virgen María a un grupo de videntes. La falsa aparición habría prometido a este hombre (fiel defensor de la Iglesia Conciliar, que es la Iglesia del Anticristo) que recuperaría la vista. Es curioso que la misma falsa promesa recibió (de parte de otra falsa aparición) el anti-papa Clemente Dominguez y Gómez en el Palmar de Troya.
Lo que reproducimos a continuación es un framento de la noticia, tal como la hemos tomado del blog Foro Católico.




El 19 de marzo de 1964, Conchita de Garabandal le escribió la siguiente carta a Joey Lomangino: 


“Día de San José, 1964. Querido Joey, Hoy en una locución en los Pinos, la Virgen me dijo que te comunicara que la voz que tú oíste era de ELLA. Que tú recibirás nuevos ojos en el día del gran milagro. También me dijo que el Hogar de Caridad que fundarás en Nueva York dará gran gloria a Dios. Conchita González”.

Previamente Lomangino, luego de, supuestamente, recibir en confesión la confirmación del Padre Pío sobre el asunto de Garabandal, dijo: 


“Quiero asegurarles que lo comprendo y que creo realmente que el día del gran Milagro tendré nuevos ojos y que, como dijo Nuestra Señora, ‘Serán para Gloria de Dios’. Hasta entonces, esperemos, recemos y miremos a los Sucesos de Garabandal que están por venir”.

Bueno, el señor Lomangino murió y no se cumplió la profecía. ¿Qué debemos hacer nosostros como católicos? Señalarle a aquellos que persisten en el engaño de Garabandal lo que dice la Sagrada Escritura en Deuteronomio 18:22:

 si el profeta hablare en nombre de Yahve, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Yahve no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.

Garabandal no pasó la prueba de la Escritura, por lo tanto es señal que no proviene de Dios, sino del Enemigo.

viernes, 3 de febrero de 2017

Conferencia La Personalidad del Espíritu Santo

CONFERENCIA
«LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO»
Sólo con la Biblia

Les comento algo que me ha causado mucha alegría, he sido invitado (hace tan sólo minutos) para dar una conferencia en una iglesia Pentecostal Unicitaria en Moreno. Estaré en la localidad de Francisco Álvarez, a pocas cuadras de la casa de mis padres. La idea es exponer la doctrina trinitaria frente a un público no sólo pentecostal y anti-católico, sino además, demostrar que el Espíritu Santo no es una "fuerza" sino la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.

La reunión se realizará este sábado 4 a las 20 horas y está previsto que no dure más de una hora y media. Luego habrá una ronda de preguntas. Mi intención es poder subir luego el texto de la conferencia, las preguntas y las respuestas que, con la ayuda de Dios, podré contestar.

Les pido que me tengan en sus oraciones.

jueves, 2 de febrero de 2017

La Biblia en un mes laboral

La Biblia en un mes laboral


¿Es importante su trabajo? Cualquier persona diría "¡Por supuesto!" Para todos nosotros nuestro trabajo, aquello con lo cual ganamos el pan cotidiano que ponemos en la mesa es una prioridad en nuestras vidas. Pasamos más tiempo implicados en el trabajo que con nuestras familias. En efecto, si usted es un afortunado que sólo trabaja ocho horas por día y tiene una hora de ida y una de vuelta, sólo pasó diez horas dedicado a las labores cotidianas. La mayoría de las personas (sobre todo en América Latina) debemos trabajar más de ocho horas y muchas veces tener dos o tres trabajos, además de alguna actividad extra para hacer la diferencia.

Por ejemplo, yo además de mi trabajo en la oficina doy clases en dos colegios y seminarios en una Universidad. Además de trabajar en los lugares determinados, tengo que trabajar mientras viajo, es decir, voy leyendo, corrigiendo o planificando mientras estoy en el tren, el subte o el colectivo.

Ahora ¿Qué es lo verdaderamente importante? El Señor Jesús le dijo a Marta que ocuparse de las cosas del Reino de los Cielos era más importante que afanarse en las tareas y labores del día a día.

Precisamente ayer, mientras volvía a mi casa se me ocurrió la idea que quiero compartir con ustedes.

¿Recuerdan el plan de lectura bíblica en 92 días? Bueno ¿Recuerdan que observamos que en sólo 20 ó 21 días usted puede leer el Nuevo Testamento, completo?

Un mes laboral normal tiene 20 días y en algunos meses 21 días. Lo que yo quiero proponerles es lo siguiente: cada vez que vayamos al trabajo ponernos a leer la Biblia. No sólo para que el viaje se nos haga más liviano, sino para que nuestro día sea diferente, al estar en contacto con la Palabra de Dios, al estar con Dios.

¿Se anima? La siguiente guía es un pequeño aporte para que usted pueda conocer mejor a Jesucristo por medio de la Palabra de Dios: